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Falsas medicinas: el imperio del descontrol

En todos los países existen individuos que promocionan productos medicinales basados en pseudociencia y Argentina no es la excepción. Los vendedores de humo que promocionan tratamientos médicos sin eficacia ni seguridad comprobada científicamente ejercen su profesión sin mucho problema salvo algún que otro escándalo mediático. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) es el organismo responsable de regular estos productos y procedimientos y, si bien realiza acciones para regular la medicina basada en ciencia, se queda de brazos cruzados cuando se trata de pseudomedicinas.

Específicamente, alegan que formas medicinales “alternativas” como la homeopatía está fuera de su jurisdicción ya que ellos se encargan de la “alopatía”. Esto sucede a pesar de que la Ley de Medicamentos 16.463 establece que todo producto medicinal debe surgir “de los patrones internacionales y de los textos de reconocido valor científico” y la Ley 17.132 prohíbe a los profesionales de la salud procedimientos que no hayan sido probados en los centros universitarios o científicos reconocidos del país y anunciar por cualquier medio especializaciones no reconocidas por la Secretaría de Estado de Salud Pública.

Desde el Círculo Escéptico Argentino, en conjunto con el periodista Alejandro Agostinelli redactamos la siguiente carta abierta dirigida a este organismo firmada por profesionales de la salud, científicos y particulares entre los que se destacan Mario Bunge, Roxana Kreimer, Celso Aldao, Daniel Flichtentrei, Diego Golombek, Diego Sarasola y Ricardo Cabrera. La fue enviada por mail hace dos meses y entregada en persona por mesa de entradas el 18 de abril. Fue recibida (como varios otros intentos de conseguir información e incitar acción) con total indiferencia. Se agradece la difusión.

 

Buenos Aires, 18 de Marzo de 2013

Dr. Carlos Chiale
Dirección Nacional de la ANMAT
Avenida de Mayo 869
Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Argentina
De nuestra consideración:

En la Argentina siempre han coexistido, junto con la medicina científica –o medicina basada en la evidencia–, una variable cantidad de prácticas no científicas, como la medicina folklórica o el curanderismo.

Desde hace más de dos décadas se han sumado a estas nuevas terapias, especialidades y servicios medicinales que basan su oferta en afirmaciones, técnicas de diagnóstico o tratamientos pseudocientíficos.

En ocasiones no sólo aseguran falsamente tener a la ciencia de su lado, sino que aplican tecnologías o suministran productos alegando haber realizado una serie de pruebas científicas que, en el mejor de los casos, no están documentadas.

Si bien a menudo sus promotores no presentan evidencias de que tales “alternativas” devuelvan la salud, calmen dolores u obtengan alguna de las promesas de cura prometidas a los pacientes, en cualquier caso estas supuestas medicinas suelen evadir el circuito legal y se sustraen a los controles del Ministerio de Salud y otros organismos, como la ANMAT.

No se nos escapa que entre los objetivos de la ANMAT está “autorizar dispositivos de uso médico, materiales y equipos de uso en medicina humana”, “autorizar, registrar, controlar y fiscalizar la calidad y sanidad de los alimentos, incluyendo los suplementos dietarios” y “vigilar los efectos indeseables, falta de eficacia y calidad de los productos de su incumbencia”.

Hoy están disponibles varios dispositivos sin que ninguna autoridad los fiscalice, controle, verifique o autorice. Entre los ejemplos más publicitados podemos nombrar: T.O.B. (Terapia de Campos Bio-Frecuenciales), Centro de Medicina Cuántica, Fundación Salud (Programa P.A.R.A. basado en terapias de Inteligencia Emocional y Psiconeuroinmunoendocrinología), LuzVida (Jugo de Pasto Orgánico) y los equipos de “Biorresonancia” utilizados por el Instituto Bioquántica Argentina.

En casos como la T.O.B. o P.A.R.A., en su web afirman poseer reconocimiento o certificados. Estos créditos, sin embargo, son inexistentes o inadecuados; pero contribuyen a crear una legitimidad que no poseen entre pacientes o familiares de pacientes con diversas enfermedades.

También es el caso del promocionado Tratamiento Inmunomodulador del Dr. Ernesto Crescenti.

No somos los primeros en descubrir la delicada situación de este “servicio”. En el documento “Salud, Ética y Medios de Comunicación” publicado en 2005 por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Dr. Carlos Gherardi (por entonces Jefe de la División Terapia Intensiva del Hospital de Clínicas de Buenos Aires y actualmente Director del Comité de Ética del Hospital de Clínicas) se lamentaba:

“Desde hace años se asiste a la difusión diaria (…) de un tratamiento oncológico basado en un producto constituido por un extracto de veneno de serpiente [que] no está aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Sin embargo, ningún organismo regulador oficial ha procedido a prohibir que continúe publicitándose”.

Más de siete años después, el pretendido tratamiento del Dr. Crescenti se sigue publicitando, comercializando y suministrando a pacientes pese a que sigue sin la aprobación de la ANMAT.

Si bien no existen ensayos clínicos que apoyen su uso, este tratamiento se comercializa como un “suplemento dietario" en su versión oral y como receta magistral en su versión endovenosa.

La comercialización de medicamentos no aprobados por la ANMAT no sólo es ilegal (Ley 16.463) sino que va en contra del Código de Ética de la Asociación Médica Argentina que, en su Artículo 321, reglamenta:

“No deben aplicarse nuevos sistemas o procedimientos especiales, curas o modificaciones, aún en discusión respecto de cuya eficacia no se hayan expedido definitivamente las instituciones oficiales o científicas.”

Los firmantes reclamamos que el Ministerio de Salud y los organismos dependientes de la ANMAT tomen cartas en el asunto para no permitir abusos inspirados en el desconocimiento, las urgencias y las necesidades de la población para urdir engaños que en muchos casos terminan con la pérdida de tiempo, dinero e ilusiones de personas que están atravesando una difícil situación personal.

ENLACES E INFORMACIÓN

El tratamiento Inmunomodulador del Dr. Crescenti. Por Elio Campitelli
Terapias Alternativas en el Paciente con Cáncer (pp. 865-879). Por A. Turek y A. Agostinelli
“Anmat, 20 años como garante de la protección de la salud”

ENTIDADES (QUE DEBERÍAN ESTAR) BAJO LA LUPA DE LA ANMAT:

Tratamiento Inmunomodulador del Dr. Crescenti
TOB (Terapia de Campos Bio-Frecuenciales)
Centro de Medicina Cuántica
Fundación Salud
LuzVida
Instituto Bioquántica Argentina

PARTICULARES E INSTITUCIONES FIRMANTES:

  1. Círculo Escéptico Argentino
  2. Alberto Clemente de la Torre, DNI: 7976936 / Físico.
  3. Aldo Birgier, DNI: 8.140.913 / Psicólogo Clínico, docente de Metodología de la Investigación, M.A. en Psicología Medica.
  4. Alejandro César Agostinelli, DNI: 16.639.423 / Periodista.
  5. Alejandro J. Borgo, DNI: 12.587.590 / Periodista y escritor.
  6. Alejandro Sánchez, DNI: 18.085.178 / Docente Investigador Universitario
  7. Branham, Richard L. Jr. DNI: 18.803.666 / Investigador Principal de Conicet en Astronomía
  8. Carlos A. Quintana, DNI:16.939.740 / Técnico.
  9. Carlos Antonio Domínguez, DNI: 13.431.631/ Psicólogo.
  10. Celso Manuel Aldao, DNI: 10.608.585 / Docente-Investigador
  11. Constancio Miguel Arizmendi, DNI: 10.141.526 / Docente Investigador Universitario
  12. Daniel Alejandro Mirabella, DNI: 18.028.957 / Docente Investigador Universitario
  13. Daniel Flichtentrei, DNI: 11.684.386, (UBA) MN: 54414 / Médico cardiólogo.
  14. Diego Golombek, DNI 17423592 / Doctor en Biología
  15. Diego Sarasola, DNI: 18.415.280 - MN 88266 / Médico Psiquiatra.
  16. Elio Campitelli, DNI: 34.080.541 / Estudiante.
  17. Enrique Márquez, DNI 12.094.623 / Ilusionista experto en fraudes
  18. Esteban Manazza Lezama, DNI: 28.749.355 / Empleado.
  19. Federico Schipani, DNI: 32.126.155 / Docente Universitario
  20. Fernando Saravi, DNI 11.264.548 / Vicepresidente del Comité de Bioética del Hospital Universitario, UNCuyo
  21. Fernando G. Toledo, DNI 23.949.288 / Periodista y escritor
  22. Fernando Trabadelo, DNI: 12.890.032 / Técnico Electrónico
  23. Gustavo Fernández Acevedo, D.N.I 16.012.590 / Docente Investigador Universitario
  24. Héctor Domingo Caffarini, DNI: 11.134.031 / Abogado
  25. Héctor Omar Mártin, DNI: 10.406.735 / Docente Investigador Universitario
  26. Hilda Angela Larrondo, DNI: 11.024.698 / Docente Investigador Universitario
  27. Javier Rodriguez Llarens, DNI 30.493.877 / Ingeniero
  28. Leandro Yampolsky, DNI: 34.142.852 / Estudiante.
  29. Lisandro M. Carnielli, DNI: 25.171.830 MP: 21043 / Médico.
  30. María Patricia Suárez, DNI: 11506716 / Docente Investigador Universitario
  31. Mario Bunge, CI: 1.652.657 / Físico y filósofo.
  32. Martín De Ambrosio, DNI: 25.851.184 / Periodista y escritor.
  33. Miguel Adolfo Ponce, DNI: 23.306.967 / Docente Investigador Universitario
  34. Miguel Hoyuelos, DNI: 17.338.883 / Docente Investigador Universitario
  35. Raúl José López, DNI: 13.726.057 / Diseñador grafico (Director de Goldpack)
  36. Ricardo Cabrera DNI 12780366 / Docente Universitario
  37. Roberto Stimler, DNI: 8.366.215 / Docente Universitario
  38. Rodolfo “Willy” Pregliasco, DNI 14.927.226 / Doctor en Física
  39. Rodrigo Parra, DNI: 23.706.283 / Docente Investigador Universitario
  40. Roxana Kreimer, DNI: 14.014.646 / Profesora de Filosofía
  41. Silvia Mónica Ganduglia, DNI:11.351.367 / Docente
  42. Valentín Muro, DNI: 34.666.707 /Estudiante

El Círculo Escéptico Argentino es una organización dedicada a la divulgación científica, el pensamiento crítico y la lucha contra las pseudociencias.

Alejandro Agostinelli es periodista, escritor y productor. Escribe en los blogs Ciencia Bruja y Factor 302.4 y es coautor con el oncólogo Alejandro Turek de “Terapias Alternativas en el Paciente con Cáncer”, incluido en “Introducción a la Oncología Clínica”. Por Adrián Huñiz, Daniel E. Alonso y Daniel E. Gómez (Ed. Universidad Nacional de Quilmes, 2009).

Comentarios (3) Trackbacks (1)
  1. Esta carta no es coherente, esperaba ver algo de homeopatía y mezclan un montón de ideas con otras. Lo que se puede obtener como conclusión es que ustedes están a favor de la regulación de los medicamento efectivos, me parece bien sin embargo debemos recordar que al rededor del 70% de los medicamentos convencionales no han pasado estudios a doble ciego y menos aún estudios fase III y fase IV. Por deducción tenemos que hay gato encerrado en las organizaciones de corte escéptico.

    • bravo magufo. ademas el veneno de serpiente y los brotes de trigo son medicina desde antes de los egipcios. hasta pitagoras los recomendaba. saludos!

      • Mari: algunos venenos se utilizan hoy como base para medicamentos, apropiadamente dosificados y luego de los experimentos correspondientes. Pero el veneno de serpiente no es medicina, es veneno, ¡por eso se muere la gente cuando una serpiente venenosa los muerde! En cuanto a los brotes de trigo, no conozco evidencia de que curen nada además del hambre. Lo que Pitágoras recomendase me tiene sin cuidado; un chico con acceso a Wikipedia puede aprender más de medicina que Pitágoras.


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