6Mar/131

Cheliábinsk vs. aliens.

1 Comentario    

Publicado por:Elio Campitelli.

Etiquetado con: , , , , , ,

El 15 de febrero, a pocos minutos de la salida del Sol, la ciudad de Cheliábinsk, Rusia tuvo un segundo amanecer. Una bola de fuego más brillante que el Sol cruzó el cielo; segundos después la onda expansiva de una explosión llegaba a la Tierra y destruía vidrios en 7.000 edificios e hiriendo a más de 1.000 personas. Este reciente ataque extraterrestre resultó ser un meteorito de unas 10.000 toneladas que entró a la atmósfera a una velocidad de casi 20 km/s.

Como comenté en mi post sobre el evento, al enterarme de la noticia a eso de las 3 de la mañana, primero mantuve un cierto escepticismo. Está de más aclarar que no es habitual que una piedra de este tamaño caiga en una zona poblada y sí es habitual escuchar reportes erróneos. Luego de ver un primer video, todavía tenía dudas. También estaría de más aclarar que no sería la primera vez que alguien sube un video falso a Youtube.


El primer video que vi.

El video de una persona manejando que de repente graba algo raro en el cielo es un lugar común en las imágenes de OVNIS y naves espaciales. Pero siempre es sospechoso en parte porque ¿a quién se le ocurre estar grabándose mientras maneja? (Sólo al día siguiente busqué en Internet sobre las cámaras que muchos rusos usan en sus autos para evitar fraudes de seguros y protegerse contra la brutalidad policíaca).

Pero ya sabemos como termina la historia: el meteorito fue real y efectivamente ocurrieron destrozos. Y recuerdo el momento preciso en el que me convencí de eso. Fue luego de ver el primer video de esta compilación:

Este video de seguridad muestra la luz en el cielo desde otro ángulo completamente distinto pero ésta mantiene exactamente la misma forma. El mismo ángulo, los mismos parpadeos y la misma estela de humo*. Y si quieren aún más videos desde distintos ángulos pueden ir a esta página.

En su momento comentaba en la cuenta de Twitter del CEA que “Esto serviría de evidencia de una invasión OVNI. Múltiples filmaciones, diferentes ángulos, fotos, testigos”.

Piensen en algún video de YouTube de una nave extraterrestre, especialmente alguno que mostrara más que luces borrosas en la distancia y pregúntense si hay algún otro video capturado por otro usuario que muestre lo mismo pero desde otro ángulo. Por ejemplo, tomemos este impresionante video de una nave extraterrestre que se encuentra con su nave nodriza:


(Nótese mi observación sobre grabarse mientras se maneja)

El video, como ya lo admitió su autor, es completamente falso. Y no un mero montaje, sino que absolutamente todo lo que se ve en el video está realizado en computadora. Según el autor no hay ni un píxel de material filmado por una cámara.

Los avances en edición de video y modelado en 3D hicieron que cualquiera con ganas y tiempo pueda hacer videos falsos y realistas. Eso quiere decir que la evidencia en video no es suficiente para establecer un hecho (aunque tampoco es necesaria tanta tecnología para hacer un hoax, como lo demuestra el caso de las Hadas de Cottingley o cualquier video de magia). Hay que pedir más. Que más gente lo haya visto, que haya distintos videos observando el fenómeno de distintos ángulos, testigos presenciales. ¡Si hay evidencia física aún mejor!

El evento de Cheliábinsk tiene todo eso de sobra pero, ¿no es sospechoso que no haya ni un avistamiento de una nave extraterrestre que cumpla al menos con alguno de estos requisitos? Y digo “nave extraterrestre” en vez de OVNI porque registros de OVNIs que cumplan con todo eso sí que hay; el problema es que éstos tienen una explicación no extraterrestre (generalmente linternas chinas).

Otro ejemplo involucra el propio evento de Cheliábinsk. En uno de los tantos videos, algún “investigador” encontró un reflejo que se acerca al meteorito y concluyó que es un OVNI (quiso decir “nave extraterrestre”) que había derribado el bólido. Ahora, ¿dónde está ese “OVNI” en los otros videos? ¿Por qué nadie dijo haber visto una nave atacando al meteoro? Está claro que el supuesto OVNI sólo aparece en ese video porque se trata de un reflejo sobre el vidrio.

Otra necesidad de tener videos desde múltiples ángulos es el de evitar ilusiones. Doblar cuatro cucharas con la mente frente a una cámara es sencillo, pero la ilusión se rompe si alguien llegara a filmar el truco desde el costado. Aunque a veces es mejor quedarse con la duda y disfrutar de un superlativo show de magia como esta rutina de Cardini


(Créanme, son 9 minutos de puro asombro)


* En un post anterior había asumido que la estela dejada por el bólido eran nubes al igual que las estelas de condensación de los aviones. Un lector preguntó si estaba seguro de eso y si no sería humo; es decir, pedazos pulverizados de la roca en vez de gotitas de agua. Luego de buscar un poco descubrí que estaba equivocado, es humo.

12Dic/1124

La insólita “chapa ovni” de Victoria

Este artículo ha sido redactado por un autor invitado: José Carreras, autor del blog Mitos y Timos. Si deseas redactar un artículo para publicarlo en este blog, envialo por mail junto con tus datos a info@circuloesceptico.com.ar

¿Por qué hay fotos de gente con un pedazo de chapa tapándole la cara?

En la ciudad de Victoria, provincia de Entre Ríos, además de la abadía de los monjes benedictinos, el casino, las termas, la playa y el carnaval,  funciona desde hace unos seis años el Museo Ovni. Su curradora curadora es la Sra. Silvia Pérez Simondini, investigadora del fenómeno ovni.

Silvia y un equipo de personas aficionadas a todo lo relacionado con la temática ovni investigan avistamientos, mutilaciones de ganado, círculos en las cosechas, campos quemados por naves que se posan, chupacabras y una larga lista de anomalías relacionadas con la himbestigación de los platos voladores.

En el museo, además de poder adquirir el merchandising típico, se exponen fotos y videos, investigaciones que han realizado, entrevistas a contactados y hasta… restos de naves de otros mundos.

Lo que más llama la atención de los visitantes del museo es un extraño objeto que allí se expone, de apariencia metálica y que, según afirman los responsables de la exhibición, se vuelve transparente al ser fotografiado.

1991. Comienza el timo mito

Nota de El Heraldo de Concordia donde habla del incidente Victoria

Según consta en un artículo del diario El Heraldo de Concordia del año 1991,  en la localidad de Victoria cayó un extraño objeto en un campo privado. La nota señala que la explosión hizo temblar a las edificaciones próximas y rompió los cristales de las casas.  Además, produjo un cráter de unos seis metros de profundidad y se encontraron restos de distintos tamaños esparcidos en un radio de varios metros. También dice que los vecinos vieron cuatro “platos voladores” detenidos en el lugar y que luego se alejaron. Algunos lugareños lograron llevarse restos de “un material liviano y duro, que no se rompe ni se raya”.

Un tiempo más tarde, una persona le obsequió uno de los trozos del extraño material recolectado a Silvia Simondini, en reconocimiento a sus esfuerzos en la investigación de los ovnis.  Así surgió el mito de la “Chapa OVNI”. Luego, con esa historia como aditivo, comenzaron a exponerla en el museo.

2004. El curro se fortalece

Más desconcertante aún para los ufólogos fue lo que ocurrió en el año 2004. Una visitante del museo le pidió permiso a la directora para sacarse unas fotos con la chapa. Su sorpresa llegó al revelarlas y descubrir que en sus fotos ¡se podían ver los objetos que se encontraban por detrás de la chapa!

La explicación que le dieron los responsables de Visión Ovni al supuesto fenómeno estaba relacionada con el flash de la cámara,  y no con la calidad de las fotografías. La hipótesis era que los componentes desconocidos que la constituyen, al ser expuestos a la luz del flash, cambiaban algunas de sus propiedades y se volvían transparentes —lo cual también les vino como anillo al dedo para “explicar” por qué las naves alienígenas pueden aparecer y desaparecer de la  nada—. De esta manera, según ellos, tenían una prueba más a favor del origen inteligente y extraterrestre del objeto.

De ahí en adelante, se volvió una costumbre de los visitantes del museo el tomarse fotografías con los restos interplanetarios y verificar ellos mismos lo dicho dando como resultado las fotos que encabezan este artículo.

Ni transparente, ni extraterrestre

En primer lugar, la chapa le fue regalada a Silvia Simondini por una persona que le aseguró que la recolectó del supuesto incidente del ’91 en Victoria. Nadie puede certificar que esto sea cierto, más allá de creer en la palabra del supuesto testigo presencial.

En segundo lugar, que haya caído algo del cielo —de haber ocurrido— no significa que sea fruto de una civilización alienígena desconocida. Pudo haber caído un meteorito, restos de un satélite u otro tipo de chatarra espacial. Tampoco está muy clara la veracidad del hecho. Que aparezca una noticia en un diario no significa que el hecho ocurrió en la realidad; ya sabemos del sensacionalismo con que muchas veces se tratan estos temas y cómo se “condimentan” las noticias relacionadas a ovnis, tanto por los testigos como por parte de la prensa.

En tercer lugar, si tienen la seguridad de que estamos ante restos de una nave construida por una inteligencia superior desconocida y frente un “material desconocido”, ¿no sería más provechoso para la investigación ufólogica ponerla a disposición de la ciencia para confirmar o descartar esas aseveraciones mediante un estudio independiente? Un análisis metalúrgico de la pieza podría decirnos de qué metales se compone.  Quizás prefieran continuar con el mito alienígena y cobrar una módica contribución…

En cuarto lugar, la transparencia de la chapa no es tal. En realidad, estamos ante un fenómeno psicológico conocido como pareidolia por el cual una imagen que no contiene información relevante es percibida como una forma conocida. Este fenómeno es el responsable de encontrar formas humanas en las nubes, de la aparición de algún santo en una mancha de humedad, o de ver a la Madre Teresa en una tostada. También puede darse con sonidos, como cuando se pasan al revés canciones buscando mensajes satánicos.

La pareidolia, en nuestro caso, ocurre al ver el reflejo de los dedos sobre la superficie metálica en las imágenes. Nuestros cerebros interpretan esa información del color y la forma de la piel que es reflejada como si se tratara de la continuación de las manos o las caras, que se hallan detrás de la chapa.  Esto da la impresión de estar viendo lo que hay detrás,  a pesar de que el objeto no es translúcido, sino opaco.

En esta foto se ven en el recuadro 4 dedos delante de la chapa y se “translucen” otros 3 por detrás. Si la chapa es transparente, el visitante tenía al menos siete dedos en esa mano (!).

Otro efecto interesante de remarcar es el que aparece en el siguiente video.

Cuando el visitante expone la chapa frente a los barrotes, la misma parece volverse translúcida y se logra ver con algo de detalle lo que está detrás, tal como se aprecia en la foto siguiente. En el video, el muchacho dice que ese efecto se observa sólo cuando lo ve a través de la lente de la cámara. Pero no se nota nada extraño al observar con el ojo desnudo. Además el efecto de transparencia desaparece al cambiar el ángulo y la distancia a la cual colocan la chapa de la cámara.

Efecto creado por la chapa frente a una cámara de video.

Vemos en la siguiente imagen que  la chapa presenta una serie de estrías o surcos longitudinales muy próximos entre sí.  Posiblemente, el efecto que se observa en el video se trate de una ilusión óptica provocada por un aliasing espacial, debido a una tasa de muestreo de la cámara insuficiente para tomar el detalle de los surcos y la posterior dificultad para reconstruir la imagen correctamente.

Estrías que presenta longitudinalmente la “chapa ovni”.

 

A la izquierda se ve una imagen bien muestreada de una pared de ladrillos, a la derecha, la misma pared es mal muestreada dando lugar alias y produciendo un efecto de patrón de moiré.

Conclusiones
No queda claro si la historia de la caída de un objeto proveniente del espacio (meteorito, satélite, chatarra espacial, etc.) sobre Victoria es real o no. Menos claro aún es si los restos presentados como “Chapa Ovni” pertenecen al supuesto incidente antes mencionado o se trata de un pedazo de hojalata de algún desarmadero cercano.

De lo que no tenemos dudas es que el trozo de metal no posee las propiedades de translucidez que le atribuyen. Menos aún si notamos que tales “propiedades” sólo aparecen al ser filmado o fotografiado, pero no cuando es observado directamente.

Ofrecimos explicaciones para la “transparencia” del objeto más simples y que no rayan con lo mágico o absurdo.

13Ene/1118

Abducciones extraterrestres

Una abducción extraterrestre es un “recuerdo subjetivamente real de haber sido aprehendido en secreto, contra la voluntad de uno, por parte de entes aparentemente no humanos, y sometido a procedimientos físicos y psicológicos complejos” (Appelle, Stuart. The Abduction Experience: A Critical Evaluation of Theory and Evidence. Journal of UFO Studies, n.s. 6, 1995/96, pp. 29–78).

Los “abducidos” suelen relatar experiencias similares. El folklorista Thomas E. Bullard realizó en 1987 un estudio sobre 309 casos, mostrando que siguen cierto orden y en el que destacan ocho episodios clave:

  • captura
  • examen
  • deliberación
  • excursión
  • viaje a otros mundos
  • teofanía
  • regreso y consecuencias.

No todos los elementos aparecen en todos los casos, pero sí aparecen la mayoría y en ese orden en la mayoría de los casos. Para Bullard las historias de abducciones tenían puntos en común con las historias de hadas, de “experiencias cercanas a la muerte”, las iniciaciones chamánicas, etc. Además no había mucha diferencia entre los casos de distintas épocas, ni tampoco entre los que “recordaban” conscientemente y los que sólo recordaban bajo hipnosis. Cuando una historia es repetición de otra siempre hay modificaciones con el tiempo, pero las abducciones siempre eran parecidas. Los ufólogos tomaron el estudio como evidencia de que Bullard creía que la abducción era una experiencia real en algún sentido. Más adelante Bullard se volvió más escéptico.

Las abducciones y todo el fenómeno de la aparición de extraterrestres, en realidad, parece que provienen de nuestra cultura. Hay un ensayista, Martin Kottmeyer, que se puso a estudiar la cultura popular y se dio cuenta de que la estructura narrativa del relato de abducción ya está presente en la ciencia ficción de principios del siglo XX. Kottmeyer se ganó la bronca de muchos ufólogos cuando señaló que los extraterrestres descriptos por los esposos Barney y Betty Hill (uno de los primeros casos famosos de abducción, en 1961) eran idénticos a los que habían aparecido en la serie de ciencia ficción The Outer Limits en un capítulo emitido dos semanas antes.

Entre los puntos comunes a muchas abducciones están el hecho de que los abducidos dicen haberse sentido paralizados o haberse quedado inconscientes; los exámenes médicos invasivos, generalmente involucrando los genitales y el ano (lugares física y psicológicamente vulnerables); las advertencias de las entidades alienígenas sobre el destino de la Tierra (mensajes ecológicos o antinucleares); el “tiempo perdido”, no en el sentido de “desperdiciado” sino de que los abducidos dicen no recordar qué pasó durante horas o días; y al regresar, la idea de que los extraterrestres dejaron algo, una sonda, un instrumento de vigilancia, etc., dentro del cuerpo de los abducidos.

La forma en que se construyen estas historias es variable. Algunas personas las van “recordando” por su cuenta y otras, inquietas, terminan yendo a algún psicólogo (real o falso) que los somete a regresión hipnótica para que vuelvan los recuerdos supuestamente reprimidos de la experiencia. Lo que ocurre es que bajo hipnosis el sujeto es muy sugestionable y si bien no se le puede convencer de cualquier cosa, el hipnotista y el sujeto pueden incluso sin darse cuenta construir una historia a partir de casi nada, inventando detalles.

En todo caso lo curioso es que las personas que dicen haber sido abducidas son de lo más variadas y generalmente no son creyentes fervientes en los OVNIs, ni tampoco gente con bajo nivel intelectual o con pocos estudios.

La explicación científica más aceptada para el fenómeno, o por lo menos para lo que lo desencadena, es la parálisis del sueño y los sueños lúcidos no controlados. La parálisis del sueño es lo que nos ocurre cada noche mientras estamos en fase de sueño REM: el cuerpo literalmente está paralizado, no tenemos tono muscular. Si no fuera así querríamos movernos igual que en el sueño y nos lastimaríamos. Esta parálisis normal ocurre estando inconscientes. Pero por distintas razones a veces experimentamos parálisis mientras estamos conscientes. Aparece en algunas personas sanas espontáneamente, y en otras como síntoma de narcolepsia. Es muy angustiosa porque da la sensación de que no se puede respirar y de que hay una presencia cerca que no podemos ver. En culturas tradicionales se la conoce y se la asocia a fantasmas o demonios.

Fuentes consultadas:

Este artículo fue utilizado como base de la exposición sobre abducciones extraterrestres en el podcast Pienso, luego dudo, capítulo 3.