18Nov/155

Como buscar información fiable

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Publicado por:drewjn.

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Con el acceso a internet las personas obtenemos muchísimos beneficios, como encontrar información sobre muchos temas, poder entretenernos, conseguir trabajo, etc. Pero como tiene su lado bueno también tiene su lado malo.

Por la web pulula todo tipo de información, mucha información falsa, muchos papers, muchos estudios, muchos mitos. Es necesario hoy más que nunca saber conseguir evidencia e información fidedigna para no sufrir los engaños de las webs sensacionalistas e irracionalistas. No hay reglas absolutas, pero sí se pueden identificar señales que nos tienen que hacer dudar de la veracidad de un artículo.

El primer acercamiento que tenemos con un artículo es su título y en él ya pueden aparecer los primeros signos de un artículo falso o tendencioso. La Ley de los Titulares de Betterige, por ejemplo, nos dice que:

Si el titular arroja una pregunta, pruebe a contestar: "no". Un titular expresado en interrogación implica, en la inmensa mayoría de los casos, que la noticia es tendenciosa o sensacionalista. El que algunos periodistas titulen así sus reportajes se debe a que, aunque saben que la noticia es probablemente un bulo, aun así quieren publicarla.

La advertencia se extiende a todo titular que suene extremo o a exageración. Recordemos la frase de  Carl Sagan al ver un título excepcional, ‘Afirmaciones extraordinarias requieren siempre de evidencia extraordinaria’. Y evitemos compartir cosas sin haber revisado el artículo o noticia, porque la desinformación puede producir reacciones en cadena. Ejemplos sobran, y la lista negra incluye Pijamasurf o RT.

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Una selección de titulares en la sección “Ciencia” de Actualidad RT mostrando ejemplos de (de arriba hacia abajo) sensacionalismo, clickbait, Ley de los titulares de Betterige y exageración.

En la actualidad, también hay que evitar cualquier titular que caiga en el clickbait; el negocio de cazar nuestros clicks así obtener ingresos por las visitas.

Una mala costumbre en la mayoría de las webs es la de no citar las fuentes. Afirmaciones extraordinarias sin una fuente que las avale deben despertar nuestro escepticismo. También hay veces que la fuente citada es de otra web o blog que tampoco cita fuentes, o cuya fuente es otro web o blog y así en una regresión infinita. Este uroboros no es de confiar.

Es importante manejarse con sitios serios como: ScientificAmerican, Nature, NewScientist, LiveScience, Chequeado. Pero recordemos que siempre pueden fallar, por lo que es muy importante chequear la información, mirar las fuentes o intentar contrastarla con datos que ya tenemos.

Todo esto aplica a la evaluación de noticias en la prensa …. Quien quiera meterse más hondo en una cuestión científica, va a tener que irse a los papers.

La herramienta más básica que es Google Scholar, un buscador que se restringe a publicaciones en la literatura científica. Ahí podemos encontrar mucha información académica y también libros que están parcialmente disponibles. Aunque sea básica,  es altamente eficaz a la hora de conseguir información seria sobre algún tema en especial. Para temas de medicina, el mejor buscador es PubMed. Para otras disciplinas existen bases de datos específicas. Por otro lado una herramienta aún más avanzada es Mendeley que es un gestor bibliográfico, una aplicación gratuita la cual uno puede descargar y sirve para organizar, compartir y encontrar papers específicos.

Pero encontrar un paper en particular no significa poder leerlo. Por desgracia, gran parte de la literatura científica se encuentra detrás de una pared de pago y no está disponible para el público en general. Sin embargo, hay formas de burlar estas restricciones. La más legal es buscar el mail del autor y pedírselo. Los científicos no suelen tener problema con compartir sus trabajos.

Si esto no funciona o tarda demasiado tiempo, se puede pedir ayuda de los extraños bienintencionados de internet. En Twitter, se puede postear con el hashtag #ICanHazPDF con el link al paper o el DOI y un email y prontamente alguien con acceso institucional lo enviará a esa casilla. Luego, por supuesto, conviene eliminar el twit original, para que no haya evidencia de esta transacción que roza lo ilegal. De forma similar funciona el grupo de Facebook Grupo BPPF y otros similares.

Otros método es el uso de ciertas webs webs ‘activistas por el conocimiento’ como Sci-Hub y LibGen. En ellas podemos llegar a conseguir de forma totalmente gratuita aproximadamente el 90% de papers que encontremos, siempre y cuando tengamos el DOI.

A modo de ejemplo así sería una búsqueda promedio.

1) Elección del tema. Por ejemplo, consecuencias del castigo físico en niños en su comportamiento en la adultez.

2) Búsqueda. Escribimos en google scholar: ‘physical punishment consequences’

3) Después de evaluar varios resultados vemos que este es el que más nos interesa: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0145213401002393

4) Ubicamos el DOI, en este caso: doi:10.1016/S0145-2134(01)00239-3

5) Utilizamos el DOI, en alguna web en caso de querer el paper completo o si no estamos conformes con el abstract. Pegamos el doi en la web http://libgen.io/scimag/ y una vez conseguido el artículo podemos leerlo y revisarlo para sacar conclusiones basadas en evidencia!

7Ene/153

La importancia de no respetar las ideas

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Publicado por:Elio Campitelli.

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La violencia es el ultimo recurso del incompetente
Salvor Hardin
Primer Alcalde de la Ciudad de Términus

Hoy a las 11:30, hora local, un brutal atentado a la revista francesa Charlie Hebdo dejó al menos 12 muertes y 10 heridos. Los atacantes se identificaron como miembros de Al Qaeda y parecen haber sido motivados por la continua caricaturización del profeta Mahoma por parte del semanario.

El Círculo Escéptico Argentino desde su fundación decidió limitar sus temas al escepticismo científico y dejar, aunque es una realidad que la mayoría de los miembros y seguidores son ateos o no-creyentes de algún tipo, la crítica religiosa en manos de otras agrupaciones. En ese sentido, lo que pasó en Francia no entra dentro de nuestra esfera de incumbencia.

Sin embargo, hay una importante intersección entre este hecho y la práctica habitual de la ciencia. Tanto en los debates sociales como en los científicos hay una máxima que debe ser respetada: el libre intercambio de ideas. La supresión forzada de las ideas es algo completamente inaceptable.

El diálogo abierto es una condición casi indispensable para la práctica científica y el pensamiento crítico. La exposición a ideas distintas a las nuestras es la única forma de reducir nuestros propios sesgos y evitar crearse una cámara de eco en donde todos están de acuerdo y no hay ímpetu para avanzar en el conocimiento.

En mi caso personal, yo considero que mi exposición a las pseudociencias fue, es y será fundamental para mi aprendizaje de la ciencia:

[G]racias a la homeopatía, acupuntura y otras pseudomedicinas aprendí lo que es un ensayo clínico doble ciego con control de placebo. También fue gracias a ellas me curtí en mis primeras lecturas de papers científicos, aprendí a buscarlos y lograr pasar las barreras de pago. También entendí la estructura del efecto placebo con mucha más profundidad de lo que hubiera pensado. Conceptos como regresión a la media, sesgos experimentales ahora son parte de mi lenguaje cotidiano.

Pero esta no es la actitud que tienen quienes valoran más sus propias creencias que el proceso que los llevó a ellas (lo importante es el camino). Ellos van a tomar cualquier medida con tal de que sus creencias no sean desafiadas por nadie que no las comparta. El caso de los asesinos franceses es extremo, claro está, pero anteriormente el mismo semanario había sido objeto de una demanda por parte de la Gran Mesquita de París y la Unión de Organizaciones Islámica de Francia.

Los defensores de pseudociencias y pseudomedicinas también tienen un largo historial de ejercitar el músculo legal para silenciar a sus críticos en vez del músculo cerebral para refutarlos. En todos esos casos, cabe recordar las palabras citadas al inicio del post.

En este mismo blog hablamos de las amenazas legales de Burzynski y de Boiron en contra de bloggers independientes. Ambos casos no llegaron a nada y, por suerte, no lograron más que hacerlos quedar mal.

A la Asociación Británica de Quiropráctica (BCA) no le bastó sólo con amenazar y efectivamente demandó a Simon Singh, quien los había criticado por “promover alegremente tratamientos falsos”. Aunque la BCA perdió el caso miserablemente y la demanda inspiró un movimiento para modificar las leyes de difamación inglesas, los costos monetarios y de tiempos fueron enormes para Singh.

Actualmente Steven Novella está en el medio de una situación similar. Tanto él como la Sociedad para la Medicina Basada en Ciencia actualmente están siendo demandados por el Dr. Edward Tobinick. Se trata de un médico que promueve un tratamiento sin evidencia comprobada y que en su demanda califica a sus críticos como “competidores comerciales” y a los artículos publicados por Novella como “publicidad”. De esta manera logra saltearse las protecciones a la libertad de expresión que existen en EE.UU.

Otro caso reciente fue el de la compañía CrossFit, que inició una demanda contra científicos que publicaron un paper científico crítico sobre su régimen de ejercicios. En vez de contraatacar en la literatura científica, la empresa inició acciones legales acusando de falsear datos.

Algunos van más allá de amenazas legales y realizan amenazas físicas. Mike Adams es el dueño de NaturalNews, un sitio que promueve nociones de pseudomedicina y conspiraciones. Recientemente publicó una nota en la cual acusó a los defensores de los transgénicos de “promover un genocidio”, los comparó con los colaboracionistas nazis y parafraseó al gobierno alemán diciendo que “planear y realizar la matanza de quienes participan en crímenes atroces contra la humanidad” es una obligación moral. En la misma nota que realizó esa apelación a la persecución y asesinato, publicó una lista de los “colaboradores de Monsanto” que él mismo había hecho.

En otras palabras, lo que hizo Mike Adams fue un llamado a la violencia junto con un listado de nombres.

Peor es la situación de Sanal Edamaruku. El escéptico indio, famoso por retar a un gurú tántrico a que lo matara usando sólo magia (obviamente sin éxito alguno), ahora está autoexiliado en Finlandia luego de recibir amenazas de muerte directas y demandas judiciales por parte de grupos católicos por haber refutado un supuesto milagro de una estatua sangrante.

Un colega de Edamaruku, Narenda Dabhollkar, por su parte, no tuvo tanta suerte. Luego de acumular una larga lista de enemigos y amenazas de muerte en su vida de activista racionalista, fue asesinado en agosto de 2013.

La lista podría seguir y abarca un gran abanico de acciones. Desde amenazas vacías hasta asesinatos y masacres, todos son casos más o menos extremos de intentos de suprimir las críticas y callar la disidencia de parte del incompetente.

29Sep/140

El CEA presenta: Jornadas de Ciencia y Pensamiento Crítico

CEA_Facebook El Círculo Escéptico Argentino tiene el agrado de invitar a la comunidad a las Jornadas de Ciencia y Pensamiento Crítico a realizarse los días 4 y 11 de octubre de 2014 de 17 a 19hs en la sala Augusto Raúl Cortazar.

El primer día, la Magister María José Guzmán va a mostrar que no sólo vivimos en uno de muchos planetas en uno de muchos sistemas solares en una de muchas galaxias, sino que además no sabemos qué es el 75% de la energía del universo.

La segunda charla estará centrada en el debate al rededor de los Organismos Genéticamente Modificados. Juan Pablo Luppi explicará el detrás de escena de cómo se crean los transgénicos y Federico Espinosa, estudiante de Biotecnología, analizará mitos y verdades que hay sobre los mismos.

El evento en Facebook para el primer encuentro está en este link: https://www.facebook.com/events/302356709956760

¡Los esperamos!

10Ago/141

Brian Dunning, escéptico condenado por fraude

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Publicado por:Elio Campitelli.

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Brian Dunning, de Skeptoid.com

(o por qué nunca más voy a escuchar Skeptoid)

Hay muchas definiciones de lo que es el escepticismo, cada una de ellas haciendo hincapié en alguna de sus múltiples facetas, pero una de las que más me gusta dice que el escepticismo es una mezcla de divulgación científica y de defensa al consumidor. La primera parte refiere a la búsqueda de la verdad y la integridad intelectual mientras que la segunda, a la integridad moral.

Un escéptico, además de usar argumentos válidos y buena evidencia, tiene que ser honesto moralmente. Por supuesto que eso no significa ser un ángel divino, donar todo su dinero a caridad y trabajar todos los días en centros comunitarios; sólo significa ser una buena persona y, en particular, no engañar a las personas activamente. No se puede hablar de escudar a las personas de los fraudes y charlatanes que los rodean si uno es uno de ellos.

Quizás para muchos este artículo les resulte tan incomprensible como cuando a mí me hablan de lo que hizo tal actor que no conozco, pero dentro del nicho de la comunidad escéptica, es importante.

Brian Dunning es un divulgador y escéptico que tiene un blog y podcast llamado Skeptoid donde todas las semanas analiza críticamente creencias populares, afirmaciones de salud poco confiables y demás temas relacionados con la defensa de los intereses de los consumidores. Su programa es muy conocido y bastante popular y yo lo escucho hace años. Sin embargo, no lo voy a volver a hacer.

Más allá de que muchas veces sus afirmaciones no eran del todo confiables (como un infame episodio sobre el DDT) no voy a escucharlo más porque Brian Dunning es un fraude. Y no lo digo yo, sino que lo dice una corte estadounidense.

Dunning fue sentenciado a 15 meses de prisión por robar cientos de miles de dólares (cómo mínimo) al abusar del programa de afiliados de eBay. Si sos dueño de un sitio web, podés poner un banner con un link a eBay y ellos te pagan una comisión por cada compra realizada luego de esa visita. Lo que Dunning hizo fue desarrollar unas herramientas para WordPress y MySpace que cualquiera podía instalar pero que tenían código malicioso que esencialmente guardaba una cookie en el explorador de los visitantes que engañaba a eBay haciéndole creer que todas las visitas realizadas por esa máquina habían sido dirigidas por su su banner.

Esto es a todas luces un fraude y va en contra de los términos del contrato con eBay. Dunning estaba cobrando comisiones por ventas que él no había ayudado a concretar. No sólo eso, sino que al insertar su cookie maliciosa, potencialmente podía quitarle la comisión a dueños de sitios web que estuvieran en el programa de afiliados.

A pesar de que en un comunicado, Dunning afirma haber trabajado “abiertamente” con el personal de eBay para llegar a “interpretaciones” de los términos y condiciones que lo permitían, está claro que él sabía perfectamente que era un fraude ya que el código tenía algoritmos específicamente pensados para evadir la detección por parte del equipo antifraude de eBay. Además, aparentemente un empleado de la compañía que se encarga del programa de afiliado se llevó un pequeño "diezmo" (coima) por hacer la vista gorda. Un análisis más minucioso puede encontrarse en Skepchick y en Ars Technica.

En total, Dunning admite haber recibido personalmente más de un millón de dólares y su empresa familiar recibió un total de 5,3 millones de dólares brutos; aunque aparentemente la sentencia sólo es por unos 400.000 dólares. Mientras tanto, su podcasts pedía donaciones para mantenerse a flote.

Un mayor estándar moral

Ante estos hechos hay dos cosas reacciones posibles. Uno puede tomar la ruta tribal, considerar que Dunning es “uno de nosotros” y apoyarlo contra las acusaciones, tratando de defender lo indefendible; o puede tomar la ruta de la integridad moral y tirarlo debajo del tren. Espero, por el bien de la comunidad escéptica, que la reacción predominante sea esta última.

Sí, es cierto que el daño directo no es tan grande (5 millones no es nada para una empresa que gana más de 10 mil millones por año), pero eso no lo hace menos reprochable así como el bajo daño directo de la homeopatía no hace a práctica menos pseudocientífica. Sí, es cierto que nada de esto significa que sus investigaciones sean falsas, pero como dije antes, no se puede acusar a los chantas con una mano mientras se roba con la otra.

Si el movimiento escéptico quiere mostrar que es capaz de superar sus sesgos y tratar a todos los charlatanes con la misma vara, entonces no tiene que callarse y debe poner el grito en el cielo. Esto es una vergüenza y no se puede aceptar que un fraude como él sea aceptado como divulgador y defensor del pensamiento crítico. Tenemos que juzgar a las personas a las que respetamos con un estándar moral más alto que a los demás.

Siguiendo el tema de twitter, es intersante ver lo que la gente va  encontrando en episodios pasados. Irónicamente, en diciembre de 2006, por ejemplo, Dunning hizo un episodio en el que comenta el uso de cookies para programas de afiliados y trata de desestimar los temores por su uso. El mismo año, y lo que en retrospectiva es un claro indicio de su dudosa moralidad, Dunning afirma que no tendría problema en vender y promover pseudociencias.

Por su parte, si Dunning tiene un mínimo de aprecio por el movimiento escéptico, debe dar un paso al costado y retirarse por completo del ojo público. Sin embargo, en su comunicado afirma que su programa va a continuar con episodios ya grabados y locutores invitados, y que planea seguir produciéndolos luego de salir de prisión, algo que me parece muy contraproducente.

8May/147

La evidencia de los suplementos vitamínicos.

megadosis
Este es el artículo 2 de 2 de la serie Suplementos vitamínicos

Ya conocemos el contexto socio histórico del comienzo de esta manía por el consumo de vitaminas, historia fuertemente relacionada con la vida y obra de Linus Pauling.

¿Pero qué dice la mejor evidencia científica disponible sobre el consumo de vitaminas? ¿La medicina ortomolecular es una ciencia o sólo se hacen pasar por ciencia? ¿Las megadosis de vitaminas producen beneficios cuantificables a la salud, son neutras o la empeoran?

La lista de vitaminas es tan larga como sus supuestos beneficios, así que también es larga la lista de estudios necesarios para evaluarlos. La versión corta de la larga lista de estudios que ven a continuación es que la suplementación vitamínica en general no tiene ningún efecto e incluso puede ser dañino. Especialmente, existe mucha evidencia de que la sumplementación de vitamina E, el betacaroteno y posiblemente la vitamina A aumentan el riesgo de ciertos cánceres.

Si querían evidencia, acá tienen evidencia.

1334939209_358652104_1-vitamina-c-para-la-piel-cumbaya-primavera-1Vitamina C: No sirve para prevenir el resfriado.

Una reciente revisión sistemática de la base de datos Cochrane titulada "La vitamina C para la prevención y el tratamiento del resfriado común" concluye que la mejor evidencia disponible apunta a que ésta no es efectiva para prevenir el resfrío en la población en general y que, por lo tanto, "su suplementación rutinaria no está justificada". Aunque señala que quizás pueda ser útil para ciertos grupos particulares (como soldados en excursiones en el ártico), la evidencia no es muy buena.

Vitamina E, betacarotenos y antioxidantes: No sólo inútil, sino que aumenta el riesgo de cáncer de pulmón y enfermedades cardíacas.

Un estudio randomizado, con doble ciego y grupo control llevado acabo en 29.133 fumadores (>50 años) durante 5-8 años, publicado en 1994 en el New England Journal of Medicine, concluyó que los que habían recibido vitamina E y betacarotenos tenían más probabilidades de morir de cáncer de pulmón o enfermedades del corazón que aquellos que no tomaron los suplementos.

Otro estudio multicéntrico, randomizado con doble ciego y grupo control investigó el efecto de la administración de vitamina A y/o betacaroteno en 18.314 personas fumadoras, fumadores pasivos o expuestos al asbesto (factores de riego de cáncer de pulmón). Después de un promedio de cuatro años de administración de suplementos, la combinación de betacaroteno y vitamina A no produjeron ningún beneficio y puede haber tenido un efecto adverso sobre la incidencia de cáncer de pulmón y en el riesgo de muerte por cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares, ya que el grupo que estaba tomando los suplementos murieron de esas enfermedades a una tasa de 28% y 17% respectivamente.

Un meta-análisis que evaluó ensayos clínicos randomizados con grupo control publicado en Annal of Internal Medicine en el 2005, encontró una relación positiva entre el consumo de altas dosis de vitamina E y todas las causas de muerte.

Un estudio longitudinal multicéntrico, randomizado, con doble ciego y grupo control evaluó los efectos de la suplementación con vitamina E sobre los eventos cardiovasculares y la incidencia de cáncer (7 años de promedio), publicado en el Journal of the American Medical Association en el 2005, encontró que los pacientes con diabetes y enfermedad cardiovascular previa la administración de suplementos con vitamina E no prevenía el cáncer ni los eventos cardiovasculares, e incluso los aumentaba.

Una revisión sistemática de la base de datos de Cochrane sobre la suplementación con antioxidantes y la prevención de varias enfermedades, que incluyó a 296.707 pacientes, no encontró pruebas para apoyar la suplementación con antioxidantes para la prevención primaria o secundaria, y que el betacaroteno y la vitamina E parecen aumentar la mortalidad global

vitaminas-minerales-herbales-aminoacidos-vitamina-E-1000-2Vitaminas A, C y E: No previenen el cáncer gastrointestinal, de pulmón, ni los eventos cardiovasculares.

Una revisión sistemática y meta-análisis que incluyó a 170.525 pacientes que se suplementaron con vitamina A, C, E y betacaroteno para la prevención de cáncer gastrointestinal, publicada en The Lancet en el año 2004, concluyó que no se encontró evidencia de que los suplementos vitamínicos puedan prevenir los cánceres gastrointestinales y parecen aumentar la mortalidad en general.

Un meta-análisis que incluyó a 430.281 pacientes que consumieron suplementos durante 6-16 años, publicado en el International Journal of Cancer en el 2006 concluyó que no se encontró asociación entre el consumo de suplementos de vitamina A, C, E y folatos y la reducción de cáncer de pulmón.

Multivitamínicos en general: No disminuyen riesgo de cáncer, e incluso pueden aumentarlo, ni previenen los eventos cardiovasculares. Y a pesar de lo que las propagandas de Centrum u otros multivitamínicos nos quieran decir, no mejoran la función cognitiva.

Un estudio epidemiológico llevado a cabo por los Institutos Nacionales de Salud de los EEUU publicado en el Journal of the National Cancer Institute en el año 2007,  encontró una relación positiva entre el cáncer de próstata avanzado y el consumo de multivitamínicos.

En el año 2007, un estudio que evaluó el riesgo de padecer cáncer de pulmón entre 77.000 consumidores de suplementos vitamínicos, encontró que el consumo de estos no protegía contra la patología y que incluso aumentaba el riesgo0

Una revisión sistemática que incluyó a 324.653 pacientes analizó la relación entre la suplementación con multivitamínicos y la prevención de cáncer y enfermedades cardiovasculares, no encontraró pruebas de un efecto positivo de las vitaminas o minerales en las enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la mortalidad en individuos sanos sin deficiencias.

En 2013, en una edición especialmente dedicada a la suplementación vitamínicas del Annals of Internal Medicine, se publicó un ensayo cínico multicéntrico, ranzomizado, con doble ciego y grupo control que analizó el efecto del consumo de altas dosis de vitaminas y minerales por vía oral en 1.708 pacientes de más de 50 años que padecieron un infarto de miocardio al menos 6 semanas. La conclusión es que aquellos que recibieron los suplementos no redujeron los eventos cardiovasculares con respecto a los que no tomaron los suplementos.

También en esa edición se publicó un ensayo clínico aleatorio, randomizado, con doble ciego y grupo control que evaluó durante 12 años a 5.947 pacientes de más de 65 años, no encontró beneficios en las funciones cognitivas de aquellos que fueron suplementados con multivitamínicos.

BASTA

megadosisLa literatura científica dice a gritos que la suplementación no sirve para nada en la población en general. Tal es así que en Annals of Internal Medicine lo dice expresamente: "Ya es suficiente, ¡deje de gastar dinero en suplementos vitamínicos y minerales!". La conclusión determinante es que el betacaroteno, la vitamina E y posiblemente la vitamina A, en altas dosis, son perjudiciales para la salud, y que otros suplementos multivitamínicos y minerales no son efectivos para la disminución de la tasa de mortalidad y morbilidad de las enfermedades crónicas importantes.

La razón es simple. Una dieta equilibrada ya contiene las vitaminas necesarias para que el cuerpo funcione correctamente y consumir aún más cantidad no tiene ningún beneficio. Al final de la conclusión del último artículo se puede leer lo siguiente:

"Creemos que el caso está cerrado, suplementar la dieta de los adultos bien alimentados con (más) minerales o vitaminas no tiene ningún beneficio claro y podría incluso ser perjudicial. Estas vitaminas no deben utilizarse para la prevención de enfermedades crónicas. Ya es suficiente."

La evidencia es clara: consumir suplementos de vitaminas es inútil a menos que padezcas alguna patología determinada o que te lo haya prescripto el médico o un nutricionista bajo criterios bien establecidos. Consumir suplementos dietarios de manera rutinaria es innecesario y hasta contraproducente.

A pesar de estos hechos, las ventas de multivitamínicos siguen en aumento y en 2010 sus ventas en EE.UU. llegaban a los 28 mil millones de dólares. Tanto la medicina ortomolecular como la industria de los suplementos son poco más fraudes que se aprovechan del amarillismo creado por los medios en las últimas décadas.

5May/143

La historia de los suplementos vitamínicos

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Este es el artículo 1 de 2 de la serie Suplementos vitamínicos

Las vitaminas son moléculas fundamentales para un adecuado crecimiento y desarrollo de los seres vivos, ya que participan como catalizadores de procesos fisiológicos importantes. Los seres humanos necesitamos 13 vitaminas: A, C, D, E, K y las seis vitaminas B (tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, biotina, vitamina B6, vitamina B12 y folato o ácido fólico). La mayoría de ellas no es sintetizada por los organismos, por lo que deben incorporarse a través de la dieta. Si bien las cantidades diarias de vitaminas que se necesitan para un normal funcionamiento del metabolismo son muy pequeñas (del orden de los microgramos diarios), su deficiencia produce enfermedades que si no son compensadas, pueden llevar a un gran deterioro de la salud y hasta la muerte.

Hoy en día, resulta frecuente escuchar o leer recomendaciones sobre la ingesta de vitaminas. A partir de esto ha derivado un incremento en la venta de suplementos alimentarios en los últimos años. Los representantes del sector que ofrece estos productos, argumentan que los alimentos no contienen suficientes vitaminas. Sin embargo, los expertos en nutrición afirman que todos los nutrientes que necesitamos se suelen encontrar en cualquier dieta rutinaria.

¿Pero porqué hay diferencia de opiniones? La diferencia de opiniones es algo común en ciencia. El tiempo y las investigaciones sucesivas van arrojando resultados que nos muestran que la tendencia se encuentra en una dirección determinada y hacia allá nos dirigimos. Siempre va a haber resultados que contradicen la tendencia, por lo que es necesario revisar la calidad de las investigaciones que han dado esos resultados en búsqueda de algún error en el modelo experimental; un sesgo. Pero en este caso la disonancia no es entre los expertos sino entre éstos y los vendedores de los productos. Algo está mal y no se debe a la ciencia.

pweb_pauling_062105Quizás todo comenzó con Linus Pauling. En 1930 publicó un artículo en el Journal of the American Chemical Society titulado "La naturaleza del enlace químico", donde argumenta que la idea previa que se tenía sobre los enlaces químicos no era tan simple como se creía (sólo se conocía el enlace covalente y el iónico). Así dio inicio a la unión entre dos disciplinas: la química y la física cuántica. Por este paper Pauling recibió el Premio Langmuir como el químico joven más sobresaliente de los Estados Unidos, se convirtió en la persona más joven en haber sido elegida como miembro de la Academia Nacional de Ciencias, se hizo un profesor de tiempo completo en el CALTECH y ganó el Premio Nobel de Química. Todo con 30 años de edad.

Pero lo anterior fue sólo el inicio de lo que sería una fructífera carrera científica. En el año 1949, publicó un artículo en Science titulado "La anemia de células falciformes, una enfermedad molecular", donde explica que la anemia falciforme era producida por la presencia de una carga eléctrica diferente en la molécula de la hemoglobina que cambiaba drásticamente su capacidad de transportar oxígeno. Su hallazgo dio origen al campo de la biología molecular. En 1951, Pauling publicó un documento en los Proceedings of the National Academy of Sciences titulado "La estructura de las proteínas", donde proponía que las proteínas tenían una estructura secundaria determinada por su plegamiento sobre sí mismas, lo que llamó configuración alfa-hélice. Este hallazgo fue utilizado por James Watson y Francis Crick para explicar la estructura del ADN. En 1961 unió la biología molecular, la biología evolutiva y la paleontología al demostrar que los seres humanos se habían separado de los gorilas hace unos 11 millones de años, mucho antes de lo que los científicos sospechaban en ese momento.

A pesar del pensamiento riguroso de Pauling y su expléndida carrera científica, no pudo evitar caer en manos de las pseudociencias. A fines de los años '60 tuvo contacto con Irwin Stone, quien le sugirió que consumir vitamina C en dosis elevadas iba a mejorar tanto su calidad como su expectativa de vida. Pauling siguió sus consejos y se sintió mejor. Lo anterior lo llevó a escribir su libro "La vitamina C y el resfrío común", donde recomendaba a la población a consumir 3000 miligramos de vitamina C todos los días (casi 50 veces la cantidad diaria recomendada). Más tarde se imprimieron otras versiones con la intención de evitar una pandemia de gripe porcina. Las ventas de vitamina C aumentaron de manera descontrolada y a mediados de la década de los '70 y millones de estadounidenses estaban siguiendo el consejo de Pauling. Los fabricantes de vitaminas llamaron a este suceso "el efecto Linus Pauling".

column25-vitamincPero Pauling no fue un pionero en este campo como lo fue en otros. Ya en 1942 (30 años antes de la publicación de su libro), Cowan y colegas habían publicado un artículo llamado "Vitaminas para la prevención de la Los resfriados", donde concluían que "En las condiciones de este estudio controlado, en el que se trataron 980 resfriados no hay ninguna indicio de que la vitamina C por sí sola, un antihistamínico solo, o la combinación de vitamina C y un antihistamínico, tengan algún efecto importante en la duración o gravedad de infecciones del tracto respiratorio superior". Aunque los estudios demostraban que estaba equivocado, Pauling se negó a creerlos y continuó promoviendo la vitamina C en los discursos, artículos de divulgación y libros.

Pauling pusó todas las fichas en la mesa y afirmó que el consumo de dosis elevadas no solo curaba los resfriados, también curaba el cáncer. Charles Moertel, médico de la Clínica Mayo, sintió curiosidad por las afirmaciones del ganador del Premio Nobel de Química y decidió ponerla a prueba. Moertel y sus colegas diseñaron un estudio doble ciego con grupo control para comparar los efectos de las megadosis con vitamina C versus el placebo en pacientes con cáncer avanzado con quimioterapia previa, dando como resultado un nulo beneficio de la administración de megadosis de vitamina C. Pauling estaba indignado, así que escribió una carta a la editorial del New England Journal of Medicine (donde el estudio fue publicado), argumentando que Moertel se había equivocado porque el tratamiento de megadosis con vitamina C solo era útil para los pacientes que no habían hecho quimioterapia. Así es que Mortel y sus colaboradores decidieron hacer otro estudio, esta vez en pacientes sin quimioterapia previa. La conclusión fue exactamente la misma: no hay beneficios cuantificables.

1101920406_400Para muchos era el fin del debate, pero para Pauling no. No sólo no se detuvo en la divulgación de las "propiedades" de la vitamina C sino que afirmó que megadosis de vitamina C, selenio y betacaroteno eran capaces de curar cualquier enfermedad del ser humano. Inclusive, las vitaminas podían curar el SIDA.

Pero el boom fue en el año 1992, cuando la revista Time colocó en su portada "El poder real de las vitaminas: Una nueva investigación muestra que pueden ayudar a combatir el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y el envejecimiento". Podrán imaginar el resto de la historia, los medios de comunicación propagaron la noticia como pólvora.

Estas ideas fueron replicadas a lo largo de los años bajo los mismos argumentos falaces: "Un ganador del Premio Nobel de Química afirma que la utilización de megadosis de vitaminas puede curar cualquier enfermedad conocida y las farmafias ocultan esta información porque no les conviene que se sepa la cura del cáncer".

Éste fue el nacimiento de la Medicina Ortomolecular.

¿Pero que dice la evidencia científica al respecto? Ese será el tema del próximo artículo.

8Abr/144

La salud de las dietas vegetarianas

Existe un artículo que está circulando desde principio de año y la cadena RT Noticias se ha encargado de masificar. Como para variar, RT Noticias ha dado un título sensacionalista a su artículo afirmando que "Los vegetarianos son menos sanos y viven peor que los consumidores de carne". En él, se hace referencia a una investigación llamada "Nutrición y Salud - La Asociación entre la conducta alimentaria y varios parámetros de salud: Un Estudio de Muestra" (acceso gratuito), publicada en enero del 2014 en la revista PLoS One. Se trata de una encuesta realizada en Austria con el objetivo de evaluar el estatus de salud de la población que seguía diferentes dietas. noticiaveggie En la introducción del paper se hace un análisis del consenso científico actual sobre los beneficios de la dieta vegetariana en la salud y después una revisión de algunos estudios que han demostrado lo contrario. En el apartado materiales y métodos se detalla el criterio de inclusión: un grupo vegetariano, un grupo "carnívoro" que consume muchas frutas y verduras, un grupo "carnívoro" que consume menos carne y otro grupo "carnívoro" que consume mucha carne. Podríamos resaltar que el término "carnívoro" está mal utilizado, ya que los seres humanos somos omnívoros oportunistas. Finalmente, en la discusión de los resultados se lee que la investigación encontró que los vegetarianos tienen mayor prevalencia de enfermedades crónicas y trastornos mentales.

Sin embargo, en la conclusión los autores remarcan en letra negrita que los resultados arrojados son limitados debido a que es un estudio de tipo transversal. Esto quiere decir que el método utilizado no es el más adecuado para evaluar el impacto de una dieta en la salud de una persona, ya que esta modalidad sólo analiza a la salud en un determinado momento y no a lo largo del tiempo (estudio longitudinal). Esto hay que compararlo con la preponderancia de la evidencia surgida de otros estudios que muestran que las dietas vegetarianas son tanto o más saludables que las dietas que incluyen moderada cantidad de carne como se atestigua en la introducción de este mismo artículo y por la posición de la Asociación Estadounidense de Dietética:

Es la postura de la Asociación Estadounidense de Dietética que las dietas vegetarianas adecuadamente planificadas, incluidas las dietas totalmente vegetarianas o veganas, son saludables, nutricionalmente adecuadas, y pueden proporcionar beneficios para la salud en la prevención y en el tratamiento de ciertas enfermedades. Las dietas vegetarianas bien planificadas son apropiadas para todas las etapas del ciclo vital, incluyendo el embarazo, la lactancia, la infancia, la niñez y la adolescencia, así como para deportistas.

Revisando un poco más a fondo el paper, nos podemos encontrar con una falla metodológica: incluye dentro del grupo vegetariano a los comedores de pescado. Según la definición de la Sociedad Vegetariana, una persona vegetariana es “alguien que sigue una dieta de cereales, legumbres, frutos secos, semillas, verduras y frutas con o sin el uso de productos lácteos y huevo”. Pero los investigadores hicieron lo siguiente:

En total, se preguntó a 15.474 individuos, de 15 años o más, en entrevistas asistidas por computadoras (CAPI; 54,7% mujeres; tasa de respuesta: 63,1%) Mientras que 0,2% de los entrevistados eran vegetarianos puros (57,7% mujeres), 0,8% reportaron ser vegetarianos que consumen leche y huevos (77,3% mujeres), y 1,2% vegetarianos que consumen pescado y/o huevos y leche (76,7% mujeres).

Lo anterior se traduce a que, de un total de 15.474 individuos encuestados, sólo el 1% vegetarianos por definición (0,2% vegetarianos estrictos + 0,8% ovolacteovegetarianos), mientras que el 1,2% consumían pescado y no correspondían a la clasificación de vegetarianismo. Estos 3 subgrupos fueron incluidos en el grupo vegetariano, dando un total de 343 individuos que luego se redujo a 330 para hacer el análisis estadístico. Entonces de los 330 individuos que se tomaron, 150 eran vegetarianos de verdad y 180 consumían pescado. Es decir, más de la mitad de los "vegetarianos" del estudio consumían pescado.

La verdadera enfermedad

El verdadero problema que presenta el reporte de este estudio es el del serio Síndrome de Estudio Único. No caben duda de que la población encuestada presentaba esas condiciones, no se discute eso. Pero se trata de un estudio transversal y para evaluar el impacto de una dieta sobre la salud es necesario hacer estudios longitudinales. Además, para establecer conclusiones que vayan en contra del consenso científico actual se requieren de evidencias, y muchas. Algo que claramente no aporta esta investigación debido a su mal diseño experimental. Otro ejemplo de desinformación realizada por los medio de comunicación de un estudio limitado.

17Jul/131

¿En trance por usar la Ouija?

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Publicado por:Maxim.

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Hace unos días nos enterábamos de la noticia de que una chica de Concordia, Entre Ríos, tuvo una crisis nerviosa mientras jugaba con un grupo de amigas al conocido juego de la tabla Ouija. Los médicos que la atendieron diagnosticaron eso (una crisis nerviosa), pero algunos medios prefirieron usar palabras más llamativas y dijeron que ella había “entrado en trance” mientras jugaba, aunque nunca explicaron claramente qué es lo que eso significa para ellos.

Puedo decir que tuve la experiencia de usar en un par de oportunidades la otra versión, más casera, de la famosa tablita: el juego de la copa. También puedo decir que, durante todo el rato que duró el chateo con el más allá, ni por un instante creí que hubiera algún espíritu moviendo la copa. Era obvio que se trataba de un truco pensado por mis compañeros para reírse de otro de ellos, el más miedoso del grupo. (En parte, de eso se trata el escepticismo: de saber cuándo somos víctimas de una broma o un engaño.) La chica de la noticia no se dio cuenta, creía (o cree) en la existencia de espíritus, fantasmas y en la comunicación con los muertos. Esa credulidad y la broma de alguna de sus amigas seguramente fue lo que la llevó al hospital.

Sobre su origen

La tabla Ouija no es un instrumento de origen milenario creado por alguna cultura muy antigua para contactar espíritus. Fue creada y patentada en 1890 por Elijah Bond, un abogado, inventor y hombre de negocios de Maryland, Estados Unidos, y originalmente sólo se trataba de un juego de salón que consistía en ir deletreando palabras y formando frases. Esa patente hoy pertenece a la compañía Hasbro, la misma que vende muñecos de juguete y juegos de mesa.

La lápida dedicada en 2008 a Bond y su invento, y la patente original del mismo.

El juego se iba popularizando entre las clases sociales medias y altas, hasta que en 1912 una mujer llamada Pearl Pollard (ironías del destino que resultan graciosas en nuestro idioma, su marido se apellidaba Curran) afirmó que mientras lo usaba con una amiga un espíritu se contactó con ella. Según Pollard, se trataba de Patience Worth, una mujer fallecida en 1694, pero esto nunca pudo ser confirmado ni se encontró registro alguno de la existencia de esa mujer.

Pollard y Worth no sólo “charlaban” habitualmente, sino que “juntas” escribieron varios libros y cuentos, lo cual resultó bastante redituable a Pollard, una aspirante a cantante que hasta ese momento casi no contaba con ingresos.

De ahí en más, el uso de la tabla se fue popularizando entre los fans del espiritismo y otras prácticas ocultistas y entre los charlatanes que hacen dinero a costa de crédulos, dolientes y necesitados. Al mismo tiempo, los temerosos aconsejan no usarla para evitar traer espíritus “a este lado” o incluso ser poseídos por ellos. O entrar en “trance”, quizá.

Antecedentes

Un antecesor directo de la tabla Ouija y sus variantes es la técnica de escritura automática, usada principalmante durante la época victoriana por algunos médiums. Consistía en unas planchitas (o planchettes) de madera que tenían un agujero en una punta en donde se insertaba un lápiz. Gracias a las rueditas que tenía abajo, el espiritista que conducía la sesión deslizaba la tablita sobre una hoja de papel y el lápiz iba escribiendo o dibujando lo que, supuestamente, los espíritus le comandaban.

¿Se mueve?

El puntero Ouija (o la copa) se mueve por el tablero, señalando una letra tras otra y formando frases, contestando preguntas o formulando augurios. ¿Cómo puede ser? Las posibles explicaciones son básicamente dos. La más obvia es la que mencionaba más arriba: ya sea a modo de broma o como parte de un timo, uno de los participantes hace más fuerza que los demás y se encarga de mover el puntero en la dirección deseada. La segunda tiene que ver con el efecto ideomotor. Esto es, que uno de los participantes esté muy sugestionado e inconscientemente influya en el movimiento del puntero.

Qué dicen las religiones

En el cristianismo toda forma de magia, adivinación y espiritismo es condenada, ya que hablar con los muertos o ver el futuro “está reservado sólo para Dios”. Algo parecido manda creer el islam. Palabra más, palabra menos, las religiones coinciden en que no se debe jugar con esas cosas, porque se puede estar “abriendo camino para el demonio y no es de extrañar que la persona quede espiritualmente afectada”. Esto no impide que una mayoría de la gente crea en esa clase de comunicación. Las principales religiones siempre han criticado estos medios caseros para contactar a los fallecidos. ¿Será por temor a perder el monopolio del contacto con el más allá?

3Jun/134

¿Por qué el “a mí me funciona” no es suficiente?

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La gente con frecuencia ofrece testimonios de cómo alguna medicina alternativa “realmente a mí me funcionó”. Las personas que afirman esto no consiguen entender que no tienen ninguna base para afirmar que “funcionó”. Lo único que realmente pueden afirmar es que observaron una mejora después del tratamiento. ¿No podría ser una falsa suposición de que la correlación temporal significa causalidad?

Tales observaciones son tan solo un punto de partida: necesitamos hacer ciencia para averiguar lo que significan esas observaciones y descubrir qué funcionó y qué no; de esta manera comprenderemos mejor la naturaleza y a nosotros mismos. La ciencia es el único modo de corregir nuestros errores de percepción y de atribución.

“La ciencia es una forma de tratar de no engañarnos a nosotros mismos. El primer principio es que uno no debe engañarse y que la persona más fácil de engañar es uno mismo.” (Richard Feynmann)

Recibo muchos comentarios del tipo de “A mi tía/hermano/primo/madre/perro le funcionó, lo vi con mis propios ojos.” Pero eso no cumple ni siquiera con el mínimo de evidencia, ¿o acaso alguien espera que le crea simplemente porque él lo dice? ¿Me creerían si les digo que vi un unicornio rosado que defeca arco iris? Creo que no.

Podemos decir que ver algo con tus propios ojos no prueba que es verdad y no excluye la necesidad de comprobación científica, ya que somos máquinas fallidas para percibir la realidad. Sí: no somos perfectos y nos equivocamos.

Con esto quiero decir que no podemos hacer la suposición de que algo funciona y confiar en alguien que aparenta saber o ser importante, porque nos podemos equivocar. Es más, ¡nos hemos equivocado gran parte de la historia! Tratamientos basados en sanguijuelas, tomar tu propia orina, rezar, tratamiento con mercurio y plomo ¡y un larguísimo etcétera de equivocaciones!

Un ejemplo de esto son las sangrías. Durante muchos años los médicos utilizaron sanguijuelas y bisturís para liberar a los pacientes de su sangre “contaminada con toxinas”. Ellos “sabían” que la sangría funcionaba. Todo el mundo lo decía. Cuando tenías fiebre y el doctor te practicaba una sangría, mejorabas. Todo el mundo conocía a algún amigo o familiar que había estado a las puertas de la muerte hasta que la sangría le curó. Los médicos contaban los éxitos por miles. La gente atribuía grandes cosas a estas terapias, cuando en realidad los pacientes se habían curado a pesar de ella y no gracias a ella. Hoy sabemos que la sangría hace más mal que bien.

Otro ejemplo mas reciente, es que los médicos solían realizar una operación para enfermedades cardiovasculares en la que abrían el pecho y anudaban arterias de la caja torácica para desviar más flujo sanguíneo hacia el corazón. Supuestamente tenían una impresionante tasa de éxito del 90%. Un doctor muy listo llamado Leonard Cobb quería asegurarse de que fuera cierto, por lo que realizó un experimento en el que únicamente hizo la incisión en el pecho y lo volvió a cerrar sin haber hecho realmente nada. Sorprendentemente descubrió que ¡la misma cantidad de pacientes mejoraba tras la falsa cirugía! Los médicos dejaron de realizar dicha operación. Así es: nos equivocamos y no somos buenos analizando la realidad.

Pero,  ¿cómo puede tanta gente estar tan equivocada? ¿Cómo podían creer que algo había ayudado cuando realmente había causado más daño que bien? Hay toda una serie de razones por las que la gente puede acabar creyendo que un tratamiento inefectivo funciona.

  1. La enfermedad puede haber seguido su curso natural. Muchas enfermedades se autolimitan; el proceso de curación natural del cuerpo devuelve la salud a la gente después de un tiempo. Un resfriado normalmente desaparece en una semana. Para averiguar si un remedio para el resfriado funciona, hay que llevar un registro de éxitos y fracasos en un número de pacientes suficientemente grande como para averiguar si realmente se recuperan más rápido con el remedio que sin él.
  2. Muchas enfermedades son cíclicas. Los síntomas de cualquier enfermedad fluctúan a lo largo del tiempo. La gente con artritis tiene días malos y días buenos. El dolor empeora por un tiempo y luego mejora por cierto otro tiempo. Si utilizas homeopatía cuando el dolor está fuerte, probablemente estaba a punto de mejorar de todos modos, así que la homeopatía se lleva un crédito que no merece. Esto es lo que se conoce como regresión a la media.
  3. Todos somos sugestionables. Si nos dicen que algo va a dolernos, es más probable que duela. Si nos dicen que algo nos hará sentir mejor, probablemente lo hará. Todos conocemos esto: por eso besamos los raspones y apapachamos a nuestros hijos. Cualquier cosa que nos distraiga de pensar en nuestros síntomas es probable que ayude. En los estudios científicos que comparan un tratamiento real con pastillas placebo, una media del 35% de la gente dice que se siente mejor después de tomarlas. El verdadero tratamiento debe hacerlo mejor si queremos creer que es realmente efectivo.
  4. Puede haber recibido dos tratamientos y el tratamiento equivocado se llevó el crédito. Si tu médico te da una pastilla y además te tomas un remedio casero, puedes darle el crédito al remedio casero. O quizás ha habido otro cambio en tu vida al mismo tiempo que ha ayudado en el tratamiento de la enfermedad y éste es la verdadera razón por la que has mejorado.
  5. El diagnóstico o el pronóstico original pueden haber sido incorrectos. Mucha gente ha sido supuestamente curada de cáncer cuando en realidad jamás tuvo un cáncer. Los médicos que le dicen a un paciente que sólo tiene 6 meses de vida están sólo estimando y pueden estimar mal. Lo mejor que pueden hacer es decir que el paciente medio con esa enfermedad vive 6 meses – pero la media significa que la mitad de la gente vive más tiempo.
  6. Una mejora de ánimo temporal puede confundirse con una cura. Si un practicante te hace sentir optimista y esperanzado, puedes creer que te sientes mejor cuando la enfermedad realmente no ha cambiado.
  7. Las necesidades psicológicas pueden afectar nuestro comportamiento y percepciones. Cuando alguien quiere creer algo con suficiente ahínco, puede convencerse a sí mismo de que ha sido ayudado. Se sabe de gente que ha negado los hechos – negarse a ver que un tumor sigue aumentando. Si han invertido tiempo y dinero, no quieren admitir que fue desperdiciado. Vemos lo que queremos ver; recordamos las cosas del modo en que queremos que hubieran pasado. Cuando un médico está intentando sinceramente ayudar a un paciente, el paciente siente una especie de obligación social de satisfacer al médico mejorando.
  8. Confundimos correlación con causalidad. Simplemente porque un efecto sigue a una acción, eso no significa necesariamente que la acción causase el efecto. Cuando el gallo canta y a continuación sale el sol, nos damos cuenta de que no es el cacareo lo que ha hecho que el sol aparezca. Pero cuando tomamos una pastilla y entonces nos sentimos mejor, suponemos que fue la pastilla lo que nos hizo sentir mejor. No nos paramos a pensar que podemos habernos sentido mejor por alguna otra razón.

Así que hay un montón de maneras de equivocarnos. Afortunadamente, hay una manera en que podemos finalmente acertar: mediante las pruebas científicas. No hay nada misterioso o complicado sobre la ciencia, es simplemente un juego de herramientas de sentido común para comprobar cosas. (El resultado de usar esas herramientas puede desafiar el sentido común, pero ése es otro asunto.) Si crees que has perdido peso y te subes a una báscula para comprobarlo, eso es ciencia. Si crees que se te ha ocurrido una mejor manera de plantar zanahorias y compruebas tu idea plantando dos filas lado a lado, una con el método viejo y otra con el nuevo, y miras qué fila produce mejores zanahorias, eso es ciencia.
Para comprobar medicinas, podemos organizar un gran número de pacientes en dos grupos iguales y darle a un grupo el tratamiento que queremos comprobar y al otro un placebo, como una pastilla de azúcar. Si el grupo que recibió el tratamiento activo va significativamente mejor, entonces el tratamiento probablemente funciona realmente. Es sencillo... Este método se puede aplicar tanto al estudio de los fármacos convencionales como con disciplinas que se basen en entidades invisibles e indetectables.

Por cierto, ¿donde están los casos negativos de las medicinas alternativas? ¿Alguna vez leíste sobre los casos que no funcionaron, los pacientes que murieron y los fraudes?

2Nov/123

Escapando de la disonancia cognitiva.

Hace un tiempo nos llegó un mail de una mujer (que llamaré María) que me hizo acordar un principio básico del escepticismo. En ella comenzaba manifestando su interés por nuestra página luego de haber encontrado el artículo sobre el Tratamiento Inmunomodulador del Dr. Crescenti (un médico que comercializa un tratamiento para el cáncer sin pruebas de efectividad ni aprobación estatal) pero luego se lamentaba de que tratáramos al psicoanálisis “con los mismos criterios que al médico de las terapias ilusorias”. Esta diferencia de opiniones hizo que perdiera el interés en el Círculo Escéptico.

María, al parecer, no tiene problema con que analicemos críticamente a algunas ideas pero rechaza que se aplique el mismo tratamiento a otras. Eso no es pensamiento crítico. Éste no sólo nos exige aplicar los mismos estándares de evidencia para todas las afirmaciones sino que también implica no aferrarse a las conclusiones sino al proceso.

El sesgo de confirmación es un fenómeno harto estudiado en la literatura científica y experimentado por todos. Ya en el siglo V AEC, Tulcídes escribía que “es un hábito de la humanidad (…) usar la razón para desestimar lo que no les gusta”. Cuando razonamos, el camino de menor resistencia es el de buscar la información que apoya nuestras creencias. Esto es algo que todos hacemos inconscientemente y no hay caso en negarlo; leer cosas que chocan contra nuestras ideas nos produce disonancia cognitiva y nos es aversivo. Reorganizar las opiniones es más trabajoso que simplemente evitar que sean puestas en duda.

Una forma de luchar contra este fenómeno es justamente lo que María no parece apreciar. Lo que nos tiene que importar, lo que tiene que formar el núcleo de nuestras ideas no son las conclusiones a las que llegamos, sino el proceso que usamos para llegar a ellas. Si ponemos el valor en el proceso, entonces lo que nos va a producir disonancia cognitiva no va a ser encontrar evidencia contradictoria sino, por el contrario, el no buscarla.

Probablemente uno nunca pueda hacer este cambio de forma absoluta. No puedo negar que tengo cierto apego por las conclusiones a las que llegué en mi artículo sobre el Dr. Crescenti, por ejemplo, pero la idea es apegarse más a cómo se llegó a ellas. Buscar en la literatura científica, pedir evidencias, ir a las fuentes. Si mañana Crescenti viniera con 10 ensayos clínicos mostrando la eficacia de su producto, me tendría que ser más doloroso negarlos que cambiar de opinión.

Enfocarse en el proceso también significa que puede racionalizar un cambio de opinión de forma que uno siempre tuvo la razón. Quizás no en el sentido de llegar a la conclusión correcta, pero al menos en el sentido de haber razonado correctamente.  Si tu método es válido, entonces tu único pecado sería haber tenido premisas falsas, y eso es algo que pasa hasta en las mejores familias.

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