Psicoanálisis

Sigmund Freud

Sigmund Freud (1856–1939), padre del psicoanálisis

El psicoanálisis es una teoría sobre la psique humana, un método de investigación y una forma de terapia psicológica, creada por Sigmund Freud a fines del siglo XIX y luego desarrollada por varias escuelas y tendencias divergentes. Si bien en unos pocos lugares (Argentina en particular) se considera al psicoanálisis como sinónimo de psicología y se le concede implícitamente el status de ciencia, en el resto del mundo ha quedado relegado al nivel de una disciplina tradicional o de importancia solamente histórica, y ha sido reemplazado por terapias científicas más modernas.

¿Por qué es el psicoanálisis una pseudociencia? Es cierto que los psicoanalistas no reclaman para su disciplina ese status, pero en Argentina, donde son mayoría, están legitimados en la sociedad y en los sectores académicos y se los ve casi de la misma manera que a los profesionales médicos. Al mismo tiempo, el psicoanálisis no tiene las características que uno espera de una disciplina científica.

El psicoanálisis plantea hipótesis que son incomprobables y propone tratamientos que nunca son contrastados experimentalmente. A mucha gente le son familiares conceptos como la represión de los deseos, el desliz freudiano o el complejo de Edipo, pero pocos se paran a pensar de qué manera Freud llegó a estas formas de entender la mente humana. La verdad es que Freud creó estos conceptos sin una metodología clara, valiéndose de su intuición. Sus seguidores los elaboraron y en algunos casos los reinterpretaron, pero lo hicieron de la misma forma en que los teólogos interpretan las escrituras sagradas. La mayoría de estos conceptos son de hecho imposibles de contrastar: no hay forma de diseñar un experimento que pueda mostrar que son falsos.

En otras cuestiones, como la incidencia de la personalidad de la madre en el desarrollo de la homosexualidad, sabemos que la teoría psicoanalítica está equivocada porque la realidad empírica, medida experimentalmente, dice otra cosa, y porque ya conocemos algunas causas biológicas que la explican.

Las formas que toma la terapia psicoanalítica, como la libre asociación de ideas o la interpretación de los sueños, tampoco son científicas, por la misma razón. El analista puede, de hecho, hacer decir al paciente lo que le parezca, ya que no hay manera de comprobar que está equivocado. Si el paciente no está de acuerdo con un diagnóstico, siempre puede aducirse que se niega a aceptarlo debido a que lo está reprimiendo inconscientemente. El psicoanálisis de hecho considera que todos tenemos algún tipo de neurosis y que sólo podemos administrarla, nunca curarla, por lo cual este juego (y las sesiones de terapia) puede continuar indefinidamente.