La campaña 10:23 es un movimiento que surgió en el Reino Unido auspiciado por la Merseyside Skeptics Society. Su nombre proviene de el número de Avogadro (6,022 x 10^23) que es el número de átomos que contiene un mol.
La relevancia de este número radica en que cuando una solución se diluye en una proporción mayor a 1 en 6,022 x 10^23, significa que es prácticamente imposible que haya siquiera un sólo átomo de la solución original. Las pócimas homeopáticas rutinariamente sobrepasan ese límite y de lejos. No es raro encontrar un medicamento "30X" (1 en 10^30) e incluso algunos tienen diluciones de 200C (1 en 100 ^ 200 ó 10 ^ 400).
En 2011, el desafío es lograr protestas en 10 países y 23 ciudades y más de 1023 personas en el fin de semana del 5 y 6 de febrero. En el CEA proponemos realizar un "suicidio" homeopático en el que públicamente vamos a tomar una sobredosis de una pócima homeopática para mostrar que, literalmente, no hay nada en ellas.
Ahora, ya que la homeopatía es una charlatanería que no es regulada, no existe garantía alguna de que el producto homeopático que uno puede comprar en una farmacia no tenga substancias activas. Para estar seguros de que lo que tomamos es realmente un preparado homeopático, lo que vamos a hacer es prepararlos nosotros mismos. La cuestión es, ¿qué substancia deberíamos usar?
Recordemos los dos principios básicos de la homeopatía (la ley de lo similares y la ley de los infinitesimales) nos dicen que la substancia que diluyamos va a tener el efecto contrario del que tendría en una concentración más alta (las pastillas para dormir homeopáticas se hacen con café).