14Jun/1123

Sexo seguro (parte 1)

www.SexoSeguro.mxRecientemente me topé con el sitio web de una asociación bautizada Sexo Seguro (www.sexoseguro.mx), que se promociona como

una organización de la sociedad civil sin fines de lucro, conformada por médicos especialistas en sexualidad y bioética, que promueve la divulgación de información científica relacionada con el inicio de la vida sexual en la adolescencia y la juventud, la anticoncepción, el aborto y otros temas vinculados con la sexualidad.

Su visión tiene como eje “el fortalecimiento de la dignidad de la persona humana desde la concepción y hasta la muerte natural”. Esta frase es signo prácticamente inequívoco de que esta “sociedad civil” es una fachada de la Iglesia Católica; eso en sí no tiene nada de malo, excepto por lo solapado de la estrategia: en todo el sitio web de Sexo Seguro no hay ni una sola mención de las palabras “iglesia” o “católica”, y por el contrario, las afirmaciones allí vertidas están profusamente documentadas por papers científicos.

El problema es que, cuando uno se toma el trabajo de leer los estudios citados, encuentra que Sexo Seguro recurre a casi todas las formas de distorsión conocidas: verdades a medias, comparaciones sacadas de contexto, valores extremos tomados como habituales, confusiones intencionales de correlación y causación, y en general una mezcla tan abrumadora de fuentes de calidad y cobertura dispares que a quien desee corroborar los datos y refutar sus conclusiones lo asalta el cansancio muy pronto —lo cual es sin duda lo que se busca. (Es casi un Galope de Gish, aunque al estar por escrito no nos deja tan indefensos.)

Para no agotarme ni agotar al lector, expondré solamente algunas de las falacias que encontré en las páginas de Sexo Seguro. En la página sobre el preservativo masculino o condón, comenzamos con el siguiente y tremebundo párrafo:

El condón nunca es 100% seguro para prevenir las infecciones de transmisión sexual (ITS). Su efectividad varía según la consistencia en su uso; y únicamente protege del algunas ITS entre el 60 y 80%,[1],[2],[3] es decir que en cada 1de cada 3 relaciones te infectas.[4]

Preservativos o condones masculinosLa cita [1] es un estudio publicado en 2003 sobre infecciones de transmisión sexual (ITS) en adolescentes afroamericanas. El estudio mostró que 17,8% de las adolescentes que tuvieron relaciones sexuales durante seis meses, con uso consistente de preservativo, contrajeron al menos una ITS de las tres estudiadas. Las que no usaron preservativo se contagiaron casi el doble que las que sí lo hacían. Los investigadores hacen notar que la protección encontrada a causa del uso de preservativo puede estar subestimada por tres factores: el preservativo puede no haber sido colocado correctamente, puede haber sido usado sólo durante parte de la relación sexual, y las participantes del estudio pueden haber mentido si creían que el investigador esperaba escuchar que habían usado el preservativo siempre. La recomendación del estudio: los preservativos no son 100% seguros pero sirven y mucho.

La cita [2] corresponde a una guía de prevención y tratamiento de ITS y recomienda todos los métodos que cabe razonablemente esperar. La abstinencia sexual sólo es recomendada para personas que están siendo tratadas por una ITS y para aquellas “que deseen evitar cualquier consecuencia indeseada del sexo”. Los preservativos masculinos de látex son recomendados para una variedad de ITS, siempre con la advertencia de que deben ser usados correcta y consistentemente. (Por contraste, la posición oficial de la Iglesia Católica es que el preservativo no debe usarse jamás, ni siquiera para evitar el contagio de HIV; el recurso a la doctrina del mal menor fue desautorizado por el Vaticano en este caso, luego de que algunos interpretaran que el Papa Benedicto XVI lo había utilizado.) El valor de 80% de protección se refiere indudablemente al de transmisión de HIV, pero no es el porcentaje de fiabilidad del preservativo para evitar la infección en una relación sexual. El estudio en cuestión encontró que en las parejas serodiscordantes (uno infectado, el otro no) que tienen sexo regularmente usando preservativo, se produce contagio en un 80% menos que en las parejas que no usan regularmente preservativo.

La cita [3] es de otro estudio de transmisión de HIV y encontró que el preservativo reduce el riesgo de contagio (en parejas serodiscordantes regulares) entre un 73 y un 83%, si se usa consistentemente. Como en los otros casos, las cifras están probablemente subestimadas. No es sencillo, tampoco, estudiar estas cuestiones, ya que por razones éticas no se puede contar con un grupo control (parejas a las que se les diga que no usen nunca preservativo).

La cita [4] refiere a un estudio de transmisión del virus del papiloma humano (HPV) en mujeres jóvenes, y encontró una incidencia de 37,8 por 100 años-paciente en pacientes cuyas parejas usaban el preservativo en todas las relaciones sexuales, contra 89,3 entre aquellas cuyas parejas lo usaban menos del 5% de las veces. Por supuesto, el estudio recomienda el uso de preservativo, al menos para mujeres jóvenes que inician su actividad sexual. En ningún punto se encuentra sustento a la frase terrorista “en 1 de cada 3 relaciones te infectas”. De todas formas el estudio sólo incluyó 82 mujeres, todas ellas universitarias, por lo cual no es muy significativo a favor o en contra.

Dejo como tarea para el lector seguir descubriendo mentiras y distorsiones en la página de Sexo Seguro sobre los condones (¡al menos no dicen que tienen poros que dejan pasar el HIV, como otros sitios de su misma persuasión siguen repitiendo!). En la próxima entrega paso a la que trata sobre los anticonceptivos.

 

P.D.: Es bueno saber que nuestros lectores son verdaderos escépticos. Me aclara huyi23590, que no creyó todo lo escrito aquí sólo porque yo lo dijera, que en el sitio habla de los infames poros del látex que dejan pasar el HIV. Está en la página detallada sobre los condones. El estudio referenciado es antiguo (de 1992), utiliza una muestra bastante pequeña (89 preservativos) y no utiliza virus reales sino microesferas de poliestireno del tamaño aproximado del HIV, en condiciones simuladas. (Éste es uno de los casos en que Sexo Seguro no recurre a la distorsión maliciosa, sino que directamente miente.) El resultado es que 29 de los 89 preservativos dejaron pasar una cantidad pequeñísima de estas microesferas, y que la protección que brindan —en el peor de los casos— es cuatro órdenes de magnitud superior a la que se obtiene sin usar ninguna barrera. La recomendación (como siempre): usarlo, sabiendo que no es 100% infalible.