27Nov/1329

Resonancia Schumann y conspiraciones de aceleración temporal

Circula en estos días una teoría conspirativa muy extraña, la cual afirma que el día dura 16 horas a comparación de las 24 que duraba hace no muchos años (!) y se relaciona a esto con la frecuencia Schumann. La afirmación concreta es:

La elevación del latido o frecuencia base de la Tierra, llamada resonancia Schumann, acortó la duración del día a 16 horas.

Desmitificando la pseudociencia.

En principio, la resonancia Schumann no tiene nada que ver con la percepción del tiempo, es solo una frecuencia de vibración por cavidad. Así como soplar una botella el aire atrapado dentro de ella vibra para producir un sonido característico, el campo electromagético de la Tierra “vibra” en la cavidad formada por la superficie y la ionósfera cuando es excitado por relámpagos. A diferencia de lo que se puede leer en muchos libros y sitios esotéricos y de “ciencia alternativa”, esta resonancia no es “la resonancia de la Tierra” sino la resonancia de esta cavidad.

De hecho no existe una única forma en la que ésta puede vibrar, por lo que hay muchas resonancias Schumann: son un conjunto de frecuencias. Lo mismo pasa con una botella: si prestan atención, el sonido que se escucha cuando el aire dentro de ella vibra no es un tono puro. La “nota” principal de las resonancias Schumann está cerca de los 7,8 Hz (vibra 7,8 veces por segundo), pero hay otros “sobretonos” progresivamente más débiles con frecuencias centradas en 14,3 Hz, 20,8 Hz, 27,3 Hz y más. Winfried Schumann predijo su existencia en 1952, y luego la confirmó experimentalmente junto con Herbert König en 1954.

La realidad cambiante de los fenómenos físicos involucrados significa que la frecuencia Schumann no es siempre de 7,8 Hz como se afirma en las teorías “alternativas”. El numero varía todo el tiempo, dependiendo de la actividad electromagnética en la atmósfera (sobre todo rayos) que es constante en las alturas, y también de la interferencia del sol. La cuestión es que el número se mueve constantemente y la  pseudociencia de la aceleración del tiempo dice que ahora está en 12 Hz, lo cual es falso. Acá podemos ver a los muchachitos de la universidad de California que monitorean la Schumann para ver que nunca se modificó de tal forma abrupta, a pesar de no ser para nada estática.

Frecuencia de la resonancia Schumann medida en California.

Además, la resonancia Schumann existe en todos los planetas que tengan ionosfera. Cada planeta tiene su tipo de resonancia, que no tiene nada que ver con el tiempo que tarda dicho planeta en girar sobre su propio eje (día). De hecho, los relojes con los que funcionan los GPS y los satélites son atómicos, están configurados con una resonancia atómica normal y si hubiera semejante diferencia como dicen (8 horas), esto habría sido notado por las universidades de todo el mundo, sin contar cualquier automovilista que trate de saber dónde está.

También podría notar el cambio cualquier persona con un reloj de pulsera o cualquier método de medir el tiempo, ya que ninguno depende de la frecuencia de la resonancia Schumann. La gravedad efectiva de la Tierra también se debería haber visto afectada ya que una rotación más lenta de nuestro planeta reduciría la fuerza centrífuga.

Y si todas esas evidencias parecen demasiado sutiles como para ser notado, una drástica desaceleración en la rotación de la Tierra hubiera causado terribles terremotos y catástrofes (como un sacudón), cambios observables en el movimiento relativo de la Luna y… ¡que el día dure menos!

Sacando todo el delirio cósmico-cuántico-temporal-interplanetario-galáctico-gracioso, otra afirmación descabellada es que la frecuencia Schumann tiene que ver con las ondas alfa del cerebro, lo cual es categóricamente falso.

Las ondas alfa son un conjunto de ondas con frecuencias entre 8 y 12 Hz que se pueden observar comúnmente en un encefalograma y están relacionadas con la actividad de la corteza visual, aunque, como no podía ser de otra manera con un órgano complejísimo como nuestro cerebro y un método de medición burdo como el electroencefalograma, también se detectan en otras áreas y otras situaciones.

File:Eeg alpha.svg

Encefalograma filtrado para mostrar sólo las ondas alfa

No hay razón teórica alguna para relacionar una frecuencia variable de unos 7,8 Hz originada en la ionósfera terrestre con otra frecuencia variable de entre 8 y 12 Hz originada en nuestro cerebro. Tampoco hay buenas evidencias empíricas que encuentren relación alguna.

Volviendo al mundo real

Como si esto fuera poco, la realidad científica es que los días se están haciendo cada vez más largos. Esto se debe a que la Luna se está alejando paulatinamente de la Tierra por la disipación de energía y los flujos de la marea. Cuando se formó la Luna, el día de la Tierra duraba sólo 3 horas, pero ésta se fue alejando y hoy el día dura 24. La velocidad de alejamiento de la Luna se mide mediante un rayo láser que se refleja en paneles reflectantes que fueron colocados allí por las misiones espaciales. Estas mediciones dicen que en la actualidad la Luna se está alejando unos 38 milímetros por año, que equivalen a un aumento en la duración del día de unos 2,3 milisegundos cada 100 años.

¿Querés acelerar el tiempo en serio?

Bueno, hay dos simples cosas que podés hacer para que el tiempo pase, efectivamente más rápido o más lento dependiendo del caso.

La primera es acelerar tu cuerpo lo más cercano a la velocidad de la luz posible (Teoría de la relatividad especial) y con eso pasaría mas lento el tiempo para vos a comparación de un observador quieto. Y la segunda es alejarte del centro de la Tierra (Relatividad general), con lo cual el tiempo pasaría más rápido para vos, a diferencia del observador parado en el planeta. Sin estos conocimientos no funcionaria ningún GPS, ya que los satélites deben configurarse teniendo en cuenta estas variaciones en el tiempo relativo. De esto ya hablamos en un artículo anterior.