15May/1120

Reunión escéptica en Buenos Aires el 28 de mayo.

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Publicado por:Elio Campitelli.

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Reunión fálica de la envidia del pene

Para quienes estén subscriptos a nuestro newsletter esto no es noticia pero el sábado 28 de mayo de 2011 nos encontramos en el restaurant Bellagamba (Rivadavia 2134) a las 3 de la tarde para tomar algo y charlar. El tema del día es el psicoanálisis pero nada nos impide hablar de lo que les guste más. Hay un evento creado en Facebook, entren e inviten a quienes quieran.

Resumiendo:

Sábado 28 de mayo a las 15:00 en Rivadavia 2134, Ciudad de Buenos Aires.

PD: por cada lector que no venga, Deepak Chopra va a escribir un artículo distorsionando la física cuántica.

13May/1110

La relatividad sigue firme

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Publicado por:PabloDF.

Archivado en: Física, Relatividad general

Una sonda de la NASA acaba de confirmar dos predicciones de la teoría de la relatividad general, que describe cómo la gravedad distorsiona el espaciotiempo. 

Las mediciones de alta precisión realizadas por la Gravity Probe B, lanzada en 2004, confirmaron dos aspectos de la teoría de Albert Einstein: el efecto geodético, también llamado precesión de de Sitter, y el arrastre referencial (frame dragging en inglés), también conocido como efecto de Lense–Thirring.

Ambos efectos son causados por el hecho de que la masa de cualquier cuerpo (en este caso la Tierra) deforma el espaciotiempo a su alrededor. En el efecto geodético, la presencia de la masa terrestre hace que el espacio se curve; la imagen tradicional usada para ilustrar esta curvatura es la de una bola pesada que se coloca sobre una lámina de goma tensada provocando un hundimiento de la misma. Cuando otro cuerpo pasa cerca de este hundimiento, su trayectoria tiende a curvarse hacia él. El arrastre referencial también es producido por la masa, pero se aplica a cuerpos rotatorios; la Tierra (en este caso) arrastra y “retuerce” consigo el espaciotiempo a su alrededor. La imagen más apropiada aquí es la de una bola introducida en un frasco de miel espesa, y que al girar enrosca en torno a sí la miel, líquida pero viscosa.

Giroscopio de la Gravity Probe B

Uno de los giroscopios de la Gravity Probe B, junto con sus rotores.

Para medir estos efectos, la GP-B utilizó giroscopios, que son cuerpos radialmente simétricos a los que se hace girar sobre su eje (un trompo es un giroscopio). Un giroscopio bien construido, una vez que se ha puesto a girar y en tanto no sea perturbado por fuerzas exteriores, siempre lo hace sobre el mismo eje, aunque esté dentro de un contenedor en movimiento (por ejemplo, un satélite en órbita). Eso significa que un giroscopio es un dispositivo ideal para ubicarse con exactitud sin referencias externas; de ahí que se haya utilizado el principio para construir brújulas (girocompases).

La relatividad general predice que la curvatura del espaciotiempo producida por la masa de un cuerpo desviará levemente los ejes de los giroscopios situados cerca de él, haciendo que los ejes precesionen (es decir, que giren a su vez lentamente).

El experimento consistió en hacer rotar los giroscopios a unas 5000 revoluciones por minuto, con sus ejes apuntados en dirección a la estrella IM Pegasi, y medir cuánto se desviaban por efectos relativistas a medida que la GP-B giraba en torno a la Tierra en una órbita polar a unos 640 km de altura. El resultado: los ejes precesionan (se mueven) 1,8 milésimas de grado por año en dirección norte–sur debido al efecto geodético (“inclinándose” hacia el pozo de gravedad de la Tierra) y 1,1 millonésimas de grado por año en dirección este–oeste debido al arrastre referencial (“llevados” por la rotación terrestre que arrastra el espaciotiempo consigo).

Gravity Probe B

El efecto total es minúsculo y es muy fácil perderlo entre las miles de influencias que pueden afectar el movimiento de los giroscopios. Por eso la comprobación de la GP-B no sólo es un hallazgo científico sino una proeza tecnológica: los cuatro giroscopios de abordo, hechos de cuarzo con una desviación de la forma esférica de no más de 40 átomos, están entre los objetos más perfectos producidos por el hombre.

Material adicional:

11May/1114

El poder del efecto placebo.

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Publicado por:Elio Campitelli.

Archivado en: Medicina

Un investigador enfrentándose al efecto placebo. No se preocupen, es un profesional.

¿Es ético que un medico recete un placebo a sus pacientes? Si le preguntás eso a un homeópata, un acupunturista u otro practicante de “medicina alternativa” (también conocida como “no-medicina”)… bueno, no sé que respondería ya que nunca hice la prueba. Pero es cierto que en su práctica profesional, estos profesionales basan sus carreras en administrar placebos a sus pacientes. Muchos no lo admitirán, defendiendo las virtudes de su versión preferida de medicina alternativa; pero otras personas -incluso expertos que reconocen que la homeopatía es agua- consideran que este tipo de tratamientos son una manera efectiva de usar el poder del efecto placebo.

Pero el efecto placebo es una bestia complicada de muchas cabezas como el Can Cerberos que guarda la puerta del Hades o la Hidra de Lerna que Heracles tuvo que matar en uno de sus trabajos. Usado en el contexto de los ensayos clínicos, el placebo significa cualquier tipo de intervención (pastillas, conversaciones, movimientos, masajes, etc…) que se utiliza para eliminar una gran cantidad de sesgos que invalidarían los resultados. Si el paciente sabe que no está recibiendo un verdadero tratamiento hay más chances de que deje el experimento, que busque un tratamiento paralelo, que adopte un estilo de vida diferente, etc… Pero tener un grupo placebo también sirve para controlar otros factores como la regresión a la media (la tendencia de una enfermedad a volver al promedio luego de estar en un extremo), la curación natural y la progresión natural de la enfermedad (un resfrío con tratamiento dura 7 días y sólo 1 semana sin él). Todo esto constituye el llamado "efecto placebo".

En resumen, el "efecto placebo" es la mejora que se observa en los sujetos experimentales aún sin recibir un tratamiento activo mientras que el "placebo" o "pastilla placebo" es la intervención inerte (pastillas de talco, charlas) que se le da a un paciente para compararlo con el grupo que recibe el tratamiento real.

Los lectores leales de mi blog (¡hola, mamá!) recordarán un estudio reciente que concluía que las pastillas placebo funciona aún cuando no se engaña al paciente sobre lo que está tomando. Recordarán también que mi impresión era que la mejora observada no era producto de la pastilla sino de otros factores en el efecto placebo que no son clínicamente relevantes. Pero más allá de las críticas, al comparar un grupo que recibía un placebo con uno que no recibía tratamiento los autores solucionaban un problema recurrente en este tipo de investigación. Muchos estudios, metaanálisis y revisiones sistemáticas lo que hacen es comparar los resultados del grupo placebo antes y después del experimento y notan cuanto mejoraron los pacientes. Pero con este método es imposible distinguir entre el efecto de la pastilla y el curso natural de la enfermedad, la relación paciente-terapeuta, o un montón de otras variables.

En el New England Journal of Medicine se publicó en 2001 una revisión sistemática que incluyó 130 ensayos clínicos y comparó los resultados del grupo placebo con los del grupo sin tratamiento. Una versión actualizada (pdf)  se publicó en Cochrane Reviews en 2004 y aunque hay algunas ligeras diferencias, sus conclusiones son esencialmente las mismas. A diferencia de la creencia popular de que el placebo es poderoso y clínicamente significativo, los autores concluyeron que:

No encontramos evidencia de que las intervenciones placebo en general tengan efectos clínicamente importantes. Un posible pequeño efecto en los resultados reportados por los pacientes, especialmente sobre el dolor, no pudieron ser distinguidos claramente del sesgo de confirmación y otros. Sugerimos que las intervenciones placebo no se utilicen fuera del contexto del ensayo clínico, también por razones éticas dado que el uso de placebos muchas veces involucra engañar al paciente.

Hay que notar que esta revisión no sólo analizó todos los ensayos en su conjunto, sino que también los dividió según el tipo de ensayo, el tipo de placebo, el tipo de medición y el tipo de enfermedad sin encontrar un subgrupo para el cual el efecto placebo sea particularmente útil, aunque no es posible descartar que ese sea el caso. El efecto positivo para el tratamiento del dolor no es nada extraño. Se trata de una medida extremadamente subjetiva y sujeta a una infinidad de sesgos; lo que es sorprendente es que sea tan pequeño (1/3 del efecto de una aspirina). Tampoco es de extrañar que en los ensayos con mediciones subjetivas el placebo funcionara mejor que en los que se utilizaban medidas objetivas. Sí, el paciente puede decirte que su espalda le duele menos pero, ¿puede caminar una mayor distancia sin gritar de dolor?

Conclusión.

El efecto placebo es poderoso, pero no por la sustancia placebo. Los sujetos experimentales tienden a entrar en los protocolos de investigación cuando están en sus peores condiciones, por lo que sólo por estadísticas esperaríamos encontrar una mejora en ellos. Además el cuerpo puede curarse solo, la persona puede acostumbrarse a sus padecimientos o incluso decirle al doctor lo que él quiere oír. Todo eso nada tiene que ver con los beneficios de tomar una pastilla y es irrelevante a la práctica clínica pero aún así están enredados en el efecto placebo como los cables de un par de auriculares. El supuesto beneficio de creer que uno está recibiendo un tratamiento es mucho menos importante de lo que la creencia popular sostiene, incluso hasta clínicamente insignificante.

De todas formas, este paper no está exento de críticas. A pesar de la gran cantidad de individuos en total (más de 7500 pacientes),  la sensibilidad estadística de sus métodos es demasiado baja para encontrar un efecto en cada enfermedad en particular. Además las enfermedades analizadas eran serias (hipertensión, tabaquismo, asma) y es probable que el efecto placebo aún de existir sea mínimo (yo agregaría, de todas formas, que tampoco se vió una mejoría significativa en insomnio y nauseas, condiciones muy fáciles de afectar mediante placebos).

Sí, estos resultados no son perfectos... pero nada en la ciencia lo es. La lección principal que hay que sacar de este estudio, en mi opinión, es que hay que reflexionar un poco más antes de alabar el poder del placebo y sobre todo mantener la mente abierta a que éste tenga otra cosa en común con la Hidra de Lerna y el Can Cerbero de Hades: son todas criaturas míticas.


ResearchBlogging.org Hróbjartsson, A., & Gøtzsche, P. (2001). Is the Placebo Powerless? New England Journal of Medicine, 344 (21), 1594-1602 DOI: 10.1056/NEJM200105243442106

6May/114

¿Encontrado el origen del lenguaje humano? (parte 2)

4 Comentarios    

Publicado por:PabloDF.

Archivado en: Ciencia, Evolución, Lingüística

ResearchBlogging.orgEn la primera parte de este artículo les presenté un paper que pretende demostrar, por medio de análisis estadísticos análogos a los que se usan en la genética de poblaciones, que el lenguaje humano se originó en el sudoeste de África y se expandió desde allí al resto del mundo dejando como rastro de esa expansión un efecto fundador serial, manifestado como una progresiva pérdida de diversidad fonémica desde el origen hacia los extremos. Es decir, muestra que la cantidad de fonemas de las distintas lenguas tiende a disminuir a medida que nos alejamos de África, siendo mínima en las Américas (especialmente en América del Sur) y en algunas islas como Hawaii: precisamente los últimos lugares donde llegó la colonización humana.

Diversidad fonémica promedio

Diversidad fonémica promedio (color más claro = mayor diversidad).

Ante una afirmación tan contundente como la del descubrimiento del origen de las lenguas inmediatamente me asaltaron dudas. No estoy capacitado para criticar la técnica estadística empleada, pero hasta donde puedo entenderlas, las correlaciones encontradas no son tan significativas, y las desviaciones permitidas son inmensas. De todas formas, me voy a concentrar en otros aspectos.

En primer lugar, y como todos bien sabemos, correlación no implica causación. Quizá la correlación encontrada es producto de una multitud de factores que incluyen, pero no agotan, el supuesto de la hipótesis. Una falla importante del modelo, si se trata de mostrar causación, es que prescinde totalmente del análisis diacrónico, es decir, la historia, con una sola excepción: el autor mencionó (y descartó correctamente, según parece) la posibilidad de que una ola migratoria humana hubiera repoblado vastas zonas del hemisferio norte luego del último máximo glacial, complicando y distorsionando las observaciones. Fuera de eso, sin embargo, el modelo no toma en cuenta las grandes migraciones y despoblaciones humanas, los episodios de conquista o limpieza étnica, el contacto entre culturas y lenguas, etc.

No parece que haya forma de hacerlo, tampoco. El registro escrito alcanza a pocos miles de años, y la ambición de reconstruir lenguas del pasado con un mínimo de confianza y rigor nos ha llevado, con dificultad, apenas poco más atrás. Investigar la forma de uso real de esas lenguas, la cantidad de personas que la hablaban, sus variaciones fonéticas y dialectales, etc., es considerado prácticamente imposible, al igual que la pretensión de reconstruir la lengua originaria del hombre (todavía hoy el santo grial de ciertas ramas de la pseudolingüística y de la lingüística especulativa).

A nivel lingüístico el modelo es simple quizá en demasía. El material de referencia utilizado, que es el World Atlas of Language Structures (WALS), no diferencia entre poblaciones monolingües y plurilingües, por no hablar de las poblaciones que viven en zonas de continuos dialectales y de las poblaciones “introducidas”, como los hablantes de español en América Central y del Sur, que en la escala de decenas de miles de años asumida por el modelo aparecen en su lugar actual en un abrir y cerrar de ojos (de cero hablantes a 400 millones en apenas 500 años).

Simplificando aún más, ya que diferentes fuentes dan diferentes cifras de consonantes, vocales y tonos, el WALS utiliza rangos numéricos (del tipo “pequeño, moderadamente pequeño, promedio, moderadamente grande, grande”) para cuantificar la diversidad fonémica, con lo cual se recorta considerablemente una información ya difìcil de evaluar. La población que habla cada lengua se considera concentrada en el punto donde se tomó la muestra.

Es importante entender que las lenguas no se comportan como especies animales. Una lengua no evoluciona por selección natural, o al menos eso parece; los cambios lingüísticos parecen responder a una combinación de mutación y deriva al azar con ciertas restricciones que responden a factores físicos y psicológicos, pero que no comprendemos bien. El cambio lingüístico es mucho más rápido que el cambio genético y aunque los cambios se “fijan” con facilidad, casi ninguna lengua se estabiliza en una forma (no hay ningún equivalente a los “fósiles vivientes” como cucarachas, tiburones y tortugas; a lo más, hay unas pocas lenguas marcadamente conservadoras como el islandés).

El número 100 en algunas lenguas indoeuropeas

El número 100 en algunas lenguas indoeuropeas. La posición y longitud de las flechas no es significativa. El asterisco * indica una forma reconstruida (es decir, inferida pero sin registro histórico).

El paper no exagera la analogía de la difusión lingüística con la expansión de caracteres genéticos. Sin embargo, asume implícitamente que los inventarios de fonemas se comportan como genomas en ciertos aspectos. Pero un genoma está formado de unidades fisicoquímicas discretas de un repertorio muy limitado (cuatro nucleótidos), mientras que un inventario fonémico consta de decenas de unidades (10 como mínimo, más de 100 en algunas lenguas), cada una de las cuales puede ser analizada como combinación de varias características (por ejemplo, la vocal española o puede caracterizarse como vocal posterior media redondeada, mientras que la i es una vocal anterior alta no redondeada). Esta complicación añadida, más la velocidad y facilidad con que se producen cambios, hace que un estudio de diversidad fonémica que no tenga en cuenta siquiera aproximadamente las tendencias históricas (lingüística diacrónica) resulte una simplificación excesiva. Las formas en que un trozo de ADN puede cambiar son limitadas; las formas en que cambia un repertorio de fonemas son multitud.

Para contrarrestar estas críticas, en el estudio se citan fuentes que afirman que “las palabras comunes y algunos fonemas” pueden persistir “durante decenas de milenios”, y que el nivel de diversidad fonémica dentro de una familia lingüística es muy estable. Esto es altamente sospechoso, ya que para períodos anteriores a la invención de la escritura (hace seis mil años) sólo podemos reconstruir sistemas fonémicos aproximadamente, y los registros históricos con que contamos no son tan completos. El misterio se aclara al constatar que una de las fuentes citadas es un paper en el cual se extrapolan ciertas tendencias históricas de los últimos siglos miles de años hacia el pasado, y el otro es uno donde se concluye que el uso del tono lingüístico es estable porque está en cierta medida determinado genéticamente, correlacionándose con los genes involucrados en el desarrollo cerebral ASPM y Microcephalin.

En este trabajo y otros de Atkinson hay múltiples referencias a líneas de investigación que se basan todas en aplicar análisis estadísticos filogenéticos a la lingüística, con el objetivo final de reconstruir relaciones entre lenguas utilizando características comunes, igual que se hace con los genes. Los resultados son impresionantes, pero los métodos utilizados no son necesariamente los adecuados y son proclives a errores impredecibles (por ejemplo, la atracción de ramas largas). Se pueden llegar a ver correlaciones donde no las hay, o interpretar una cosa por otra (por ejemplo, relación genética entre lenguas que no tienen un ancestro común pero se han influenciado entre sí durante mucho tiempo). Los estudios citados suelen ser bastante recientes y quizá no han recibido suficiente atención. Espero con ansiedad que alguien confirme o refute estos hallazgos, que por ahora no parecen ser concluyentes.

Atkinson, Q. (2011). Phonemic Diversity Supports a Serial Founder Effect Model of Language Expansion from Africa Science, 332 (6027), 346-349 DOI: 10.1126/science.1199295

4May/1114

¿Encontrado el origen del lenguaje humano? (parte 1)

14 Comentarios    

Publicado por:PabloDF.

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ResearchBlogging.org El 15 de abril fue publicado en Science un paper titulado “La diversidad fonémica apoya un modelo de efecto fundador en serie de la expansión del lenguaje desde África”.* Su abstracto puede traducirse así:

La diversidad genética y fenotípica humana decrece con la distancia desde África, tal como lo predice un efecto fundador en serie en el que sucesivos cuellos de botella demográficos durante la expansión del rango habitado reducen progresivamente la diversidad, lo cual apoya la teoría del origen africano de los humanos modernos. Aquí demuestro que el número de fonemas usados en una muestra mundial de 504 idiomas también es clinal y concuerda con un modelo de efecto fundador serial de expansión con origen inferido en África. Este resultado, que no se explica por la historia demográfica más reciente, la diversidad lingüística local o la no-independencia estadística dentro de las familias lingüísticas, apunta a la existencia de mecanismos paralelos para la diversidad genetica y la diversidad lingüística y apoya la teoría de un origen africano de las lenguas humanas modernas.

Diversidad fonémica promedio

Diversidad fonémica promedio (más claro = mayor).

Para entender de qué estamos hablando tenemos que comenzar explicando ciertos términos clave. Un fonema no es sencillo de definir, pero (para nuestros fines y por ahora) podemos decir que es un sonido de los que forman el repertorio de un idioma y que los hablantes diferencian de otros sonidos. El autor del paper consideró los tonos, además de las vocales y consonantes, como fonemas. La diversidad fonémica es una medida del tamaño del repertorio de fonemas.

Efecto fundador” es un término de la genética de poblaciones. Cuando una especie coloniza una zona geográfica, suele ocurrir que sólo unos pocos individuos abandonan su hogar original. Estos pocos fundan una nueva población y se reproducen entre sí. Como es lógico, su diversidad genética es menor que la de la población original. Cuando esto se produce repetidas veces (repetidas olas de colonización de territorios nuevos), la diversidad genética disminuye con la distancia al origen de la expansión. Esto es un efecto fundador serial.

Efecto fundador

Efecto fundador: la diversidad de la población más reciente es mucho menor a la de la original.

El paper propone que algo similar al efecto fundador sucedió con la expansión del lenguaje, y que el origen del mismo fue una franja del suroeste de África, apoyándose en datos estadísticos sobre muchas lenguas actuales que muestran una progresiva disminución de la diversidad fonémica a medida que nos alejamos de África. Se sabe (por estudios independientes) que la diversidad fonémica tiende a ser menor en poblaciones más pequeñas, y esto se tiene en cuenta. También se tiene en cuenta que la diversidad fonémica no es una variable independiente dentro de cada familia de lenguas.

Luego de los análisis correspondientes, el paper concluye que el lenguaje humano debió originarse en el sudoeste africano y que el mismo se expandió a través de grupos pequeños de hablantes que salían de su área y colonizaban otra, perdiendo diversidad fonémica en el proceso, para luego crecer durante un tiempo y enviar nuevas partidas de colonización pequeñas a zonas aledañas, repitiéndose el proceso de pérdida de fonemas en las lenguas a lo largo del camino que lleva desde África hasta Europa occidental por un lado, y hasta Asia y de allí hasta América (de norte a sur) por el otro. Este efecto fundador serial lingüístico se vería reflejado en el día de hoy en el gradiente de diversidad fonémica decreciente que se encontró al estudiar las lenguas modernas.

No estoy capacitado para juzgar las técnicas estadísticas empleadas para el estudio. Es posible criticarle, a primera vista, que la significación encontrada para la correlación que sirve de base a la hipótesis es bastante baja y que los márgenes de error parecen excesivos. Pero hay dudas más profundas. Las mismas serán tema de la segunda parte de este artículo.

 

* Atkinson, Q. (2011). Phonemic Diversity Supports a Serial Founder Effect Model of Language Expansion from Africa Science, 332 (6027), 346-349 DOI: 10.1126/science.1199295

30Abr/111

Pienso, luego Dudo – Capítulo 10

No es lo que el hombre de ciencia cree lo que lo distingue, sino cómo y por qué lo hace. Sus creencias son tentativas, no dogmáticas; están basadas en evidencia, no autoridad o intuición
Bertrand Russell (1872 - 1970)

Dibujo de Parravicini que supuestamente predice el accidente nuclear en Fukushima.

Pienso, luego dudo es el podcast oficial del Círculo Escéptico Argentino. Es una dosis de escepticismo y ciencia en donde conversamos sobre nuevos descubrimientos y desarrollos científicos; nuevos inventos y fraudes pseudocientíficos; y cualquier cosa que encontremos interesante.

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Música que se escucha:

  • Tex Beneke - A Wonderful Guy
  • Gerhard Trede - Jolly Days

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22Abr/110

Pienso, luego Dudo – Capítulo 09

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Publicado por:Elio Campitelli.

Archivado en: Podcast

Vivimos en una sociedad profundamente dependiente de la ciencia y la tecnología y en la que nadie sabe nada de estos temas. Ello constituye una fórmula segura para el desastre
Carl Sagan (1934 - 1996)

A la derecha, la Vía Láctea; a la izquierda, la Luz Zodiacal.

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Getting the Grip on Nonspecific Treatment Effects: Emesis in Patients Randomized to Acupuncture or Sham Compared to Patients Receiving Standard Care

21Abr/1119

¿Más rápido que la luz?

19 Comentarios    

Publicado por:PabloDF.

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Al final del artículo sobre el aumento de masa relativista decía que, habiendo quedado claros los largos tiempos y las inmensas energías necesarias para el viaje interestelar, me parecía que eso debía desacreditar la hipótesis de los OVNIs como naves extraterrestres. La clase de visitas que postulan los fans de las lucecitas celestiales —visitas frecuentes, repetidas, constantes y sin objeto aparente, de naves relativamente pequeñas y sin medios visibles de producción o emisión de energía, como si fuera tan fácil venir a la Tierra— parecen a priori una idea ridícula.

USS Enterprise (Star Trek)

USS Enterprise

Por lo mismo, lamentablemente, no son realistas los sueños de la ciencia ficción como el Imperio Galáctico de Asimov o los viajes de la USS Enterprise para ir audazmente donde nadie ha ido jamás. Asimov conocía muy bien el problema e intentó esbozar un mecanismo que hiciera posible “saltar” entre los mundos a través de un “hiperespacio” con propiedades geométricas especiales. La gente de Star Trek, por su lado, se valió del recurso del warp, por el cual la nave no va más rápido que la luz sino que se mueve dentro de una burbuja que deforma y acorta el espacio a medida que avanza: un poco más ingenioso, pero igualmente inviable.

En Babylon 5 las naves viajan a través de un hiperespacio que se plantea como un espacio con algunas reglas distintas al espacio normal; se viaja por él con motores convencionales una distancia corta (en términos astronómicos) y se sale a una gran distancia en el espacio “normal”; las naves grandes pueden entrar solas al hiperespacio, pero las otras requieren “puertas de salto” fabricadas por una raza alienígena antigua de la que nada se sabe. En Battlestar Galactica hay también “saltos”, pero éstos son instantáneos (no hay interludios en el hiperespacio) y no requieren de un equipo muy complicado; una nave con capacidad para diez personas puede llevarlo.

Ringworld (Mundo Anillo), por Larry Niven

Mundo Anillo, por Larry Niven

En Deep Space Nine, además de la tecnología warp, se utiliza el recurso de hacer pasar a las naves por un agujero de gusano, entidad teóricamente posible pero cuyo uso requeriría, en el mejor de los casos, de una tecnología absurdamente avanzada y una cantidad de energía prohibitiva. En Contacto, Carl Sagan hace que sus protagonistas construyan (con planos enviados por radio desde la estrella Vega) una máquina que crea algo muy similar a un agujero de gusano aquí en la Tierra, pero el regreso trae consigo ciertas paradojas bien pensadas que lo hacen inútil para el uso habitual.

Al extremo del absurdo velocístico llega Larry Niven en Mundo Anillo: no sólo hay naves convencionales que viajan (en el hiperespacio) a razón de tres días y medio por año-luz (es decir, más de cien veces la velocidad de la luz) sino que los protagonistas utilizan una nave de un diseño secreto que cubre esa distancia en un minuto y cuarto (unas 420 mil veces la velocidad de la luz), todo esto con motores que anulan la inercia y no usan masa de reacción, tecnología que en el mundo de Niven resulta avanzada pero no fantástica. (Niven también saca de la galera, sin justificativo científico alguno, materiales de fábula como el scrith, que tiene una resistencia a la tracción comparable a la fuerza nuclear fuerte, y unos metros del cual son capaces de bloquear el 40% de los neutrinos que choquen con él.)

Por contraste, Ursula K. LeGuin prefirió resignarse a que los protagonistas en su serie del Ekumene viajaran en animación suspendida en naves NAFAL (Nearly As Fast As Light, “casi tan rápidas como la luz”), lo cual le dio de paso algo de material para explorar los conflictos psicológicos y los efectos políticos de la dilatación temporal, de los viajes largos y de la imposibilidad de intercomunicar eficazmente una unión o confederación de mundos apartados. Roger Zelazny escribió un cuento, Este momento de la tormenta, en el que trata incidentalmente este asunto en su protagonista.

La dilatación temporal es también un punto de partida importante de la obra de Arthur C. Clarke, Voces de un mundo distante, en la cual se especula con una “energía del vacío”, extraída de la llamada “espuma cuántica”. Hoy en día esta energía (mal entendida, claro) es una de las preferidas de los pseudocientíficos. Clarke, de todas formas, se mantuvo también dentro de los límites de la ciencia ficción dura: ninguna de sus naves iba más rápido que la luz. Incluso imaginó (y es otro punto clave del argumento de su novela) cómo podía protegerse una nave espacial de la abrasión producida por las partículas con las que se encuentra. (En el espacio hay átomos y iones sueltos de hidrógeno, y da lo mismo si chocan contra una nave o la nave choca contra ellos: el efecto, al acercarse a la velocidad de la luz, es el de un feroz bombardeo de rayos cósmicos.)

Específicamente sobre el tema del incremento de masa relativista escribió Donald Wandrei su cuento Coloso, dándole una vuelta que en su época (1934) quizá no haya parecido tan absurda como hoy sabemos que es: un viajero del espacio acelera su nave hasta cerca de la velocidad de la luz pero ésta, en vez de hacerse más masiva, se expande, hasta que se vuelve más grande que el universo, el cual resulta ser un átomo dentro de un universo más grande (esta idea, derivada de la visión anticuada del átomo como una versión miniatura de un sistema solar, se repite en varias narraciones de ficción de la misma época).

Como se ve en este brevísimo y necesariamente muy parcial repaso, la literatura de ficción ha tratado de buscar formas de viajar plausiblemente a distancias interestelares, siguiendo —a veces— los últimos hallazgos disponibles de la ciencia, pero por el momento todas estas ideas siguen siendo impracticables, cuando no ridículas.

A los escépticos suelen criticarnos por encerrarnos en el empirismo estricto o en la ortodoxia. Se nos pregunta, retóricamente: ¿la teoría de la relatividad es dogma? ¿No puede ser que Einstein estuviera equivocado, que fuera posible acelerar por sobre la velocidad de la luz o hacer que un cuerpo pierda su inercia? ¿Por qué los extraterrestres, adelantados miles o millones de años en tecnología, no podrían haber descubierto una manera?

Estas preguntas son válidas pero están planteadas desde una postura imaginativa, no científica. Sí, es posible que nos equivoquemos (sin más, la relatividad apenas tiene un siglo de existencia). Pero si somos honestos, debemos pensar en términos de lo que ya sabemos. Hay personas que reestructuran su vida en torno a la creencia de que los extraterrestres nos visitan. Hay personas que ganan mucho dinero vendiendo esta creencia. Hay muchas personas dispuestas a hacer el ridículo defendiendo esta creencia… y sólo porque no saben, o no quieren aceptar, que las probabilidades de que estar en lo cierto son pequeñísimas. Uno no puede plantear como cierto algo que sólo es apenas marginalmente posible: quizá ésta sea la mejor definición de la honestidad intelectual del escéptico.

18Abr/111

Blog abierto

1 Comentario    

Publicado por:Elio Campitelli.

Archivado en: CEA

El Círculo Escéptico Argentino (no confundir con el otro CEA) fue fundado para ser una comunidad donde puedan encontrarse quienes aprecian el valor del pensamiento crítico o simplemente disfrutan la labor de la ciencia. Cualquiera puede crearse una cuenta en el foro y unirse a la conversación. Tenemos también un blog, en el que sólo estamos publicando los miembros iniciadores del grupo, pero nos gustaría que todos los demás pudieran participar escribiendo artículos.

Por ahora los interesados en publicar un texto deben enviar un mail usando el formulario de contacto, con el asunto "[Para publicación]" y el texto en el formato que le resulte más cómodo (directamente en el cuerpo del mensaje, un .doc adjunto, link a mediafire, etc...). Si hay imágenes ilustrativas también pueden enviarlas. El formato es a gusto, pero por supuesto el estilo general, las fuentes, el formato y la alineación se harán coincidir con los del blog como está ahora. No vamos a ser estrictos con la longitud máxima, pero mejor un texto que no sea de más de 1000 palabras a menos que sea inevitable.

El artículo va a pasar a corrección para mantener una calidad mínima. Tiene que ser un texto bien fundamentado, que toque la temática del escepticismo o la divulgación científica y que no tenga faltas de ortografía o gramática. Para cualquier corrección o crítica, van a recibir un mail del Sr. Corrector y si está todo bien, pasa a publicarse. El autor debe crearse una cuenta en el foro para que podamos citarlo como tal. En el futuro vamos a experimentar con algún método más automático. Hay plugins que agilizan todo el proceso mediante formularios y mensajes dentro del blog, pero por ahora sólo va a ser por correo.

Así que pasen, entren, pónganse cómodos y coman algo. Hay lugar para todos pero no ensucien nada que la alfombra es nueva.

PD: Como recordatorio, hay dos miembros del CEA en carrera para participar en el TEDxJoven@RiodelaPlata (se les debe haber roto labarraespaciadora) y todavía pueden votar. Vean el video de Bruno o el de Ezequiel y voten el que más les gusta o ambos. El evento va a realizarse el 7 de mayo y es probable que hagamos una reunión del Círculo antes y/o después.

15Abr/113

Pienso, luego Dudo – Capítulo 08

3 Comentarios    

Publicado por:Elio Campitelli, PabloDF, Malena y Ezequiel Del Bianco.

Archivado en: Podcast

El universo no parece ni benigno ni hostil, simplemente indiferente a las preocupaciones de seres tan insignificantes como nosotros
Carl Sagan (1934 - 1996).
Te extrañamos, Carl.

Pienso, luego dudo es el podcast oficial del Círculo Escéptico Argentino. Es una dosis quincenal de escepticismo y ciencia en donde conversamos sobre nuevos descubrimientos y desarrollos científicos; nuevos inventos y fraudes pseudocientíficos; y cualquier cosa que encontremos interesante.

Desde ahora y hasta que resulte demasiado engorroso se puede descargar el capítulo completo o separado en segmentos temáticos (descarga por mediafire)

Para escuchar online, hacer click en PLAY:

Descargar este capítulo en MP3

Hoy hablamos de los mitos que hay detrás del terremoto en Japón y otros cataclismos.

Música que se escucha:

  • Mike Oldfield - In the Beginning
  • Goethes Erben - Maerchenprinzen
  • Goethes Erben - Iphigenie

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Pienso, luego dudo – Capítulo 08 (link de descarga)
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