Relatos de una confusión… (parte 1)

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Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  dudametodica hace 4 años, 9 meses.

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    dudametodica
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    ¿Si dudas de la Ley de Gravitación Universal, por qué no saltas de un veinteavo piso y lo compruebas (sin paracaídas claro)?

    :¿Comprobando los límites del modelo científico o de nuestra fe?:

    En tal caso lo que se estaría comprobando sería la eficacia predictiva de la ley ante el suceso particular (mi salto). En tal caso elegiría (si eso fuera posible) no saltar por lo mismo que no cruzo una calle transitada en hora pico con los ojos cerrados para comprobar si los conductores me perciben, y con qué grado de adecuación a mi forma de hacerlo.

    Al poner en duda la regularidad de una ley científica (o teoría científica), no creo hacer otra cosa que seguir los lineamientos del método científico, debido al cual toda teoría científica es de carácter provisorio; o sea su regularidad no está asegurada (solo se tiene fe en que la seguirá teniendo, bajo las circunstancias específicas).

    ¿Si dudas de que todos los hombres sean mortales, por qué no saltas de un veinteavo piso y lo compruebas (sin paracaídas claro)?

    :¿Comprobando los límites de nuestra experiencia o de nuestra fe?:

    En tal caso lo que se estaría comprobando seria mi propia mortalidad, pero no estaría demostrando la premisa mayor del silogismo “Todos los hombres son mortales”, solo estaría demostrando en principio: que este particular hombre fue mortal.

    Sumado a lo antes expresado debo hacer una objeción sobre este punto, la mortalidad de un sujeto(x), estaría solo verificada según sujetos(no-x); si y solo si, existe una realidad (percepción de lo real) común y suficientemente idéntica para los sujetos en cuestión. Ahora si por el contrario, asumo que:

    Lo Absoluto (incondicionado) no se deriva de lo Relativo (condicionado), o sea en tal caso no podemos hablar de grados de adecuación o concordancia.

    Existe un desconocimiento sobre como emerge la consciencia, dejándonos de cierta forma en el terreno de alguna forma de solipsismo, en el cual no se puede estar seguro ni de su propia existencia y se duda de la existencia de otros (respecto de cómo son percibidos).

    Entonces si se pone en tela de juicio que tal realidad intersubjetiva exista o tenga la suficiente concordancia intersubjetiva, como en el caso de mi opinión actual, tal verificación queda en el terreno de la duda o incluso del absurdo.

    Si no todos los hombres son mortales, ¿muéstrame algún inmortal?:

    Se nos pide algún ejemplo de inmortalidad del hombre, como no podemos ofrecerlo entonces todos los hombres son mortales; aparentemente sin aceptar como tal la falacia lógica del ignorante, que establece como inválido:

    – Afirmar que algo es verdad solo porque no se ha probado como falso.

    – Afirmar que algo es falso solo porque no se ha probado como verdadero.

    La verdad o falsedad de una aseveración depende de la evidencia que la soporte o la refute, no de la carencia de soporte o refutación de lo opuesto a tal aseveración; salvo que dicha carencia sea total.

    ¿Si dudas de que exista lo que percibimos; por qué no saltas de un veinteavo piso y lo compruebas (sin paracaídas claro)?

    :¿Comprobando los límites del razonamiento o de nuestra fe?:

    En tal caso lo que se estaría comprobando seria la concordancia entre lo predicho y lo percibido (modelo y lo modelado), sea un modelo científico o la simple inferencia: si salto de una posición alta, la desaceleración repentina será como mínimo dolorosa.

    ¿La (evidencia) provoca (certeza)?, pero ¿no es por la (certeza) que reconocemos la (evidencia)?

    Lo evidente se manifiesta por (x); pero entonces: es por (x) que ese algo es evidente; por lo tanto la evidencia es dependiente; en tal caso: “pienso luego existo”, ya no parece tan indudable.

    Mi dilema sobre la afirmación: “pienso luego existo”, es que más se parece a las consecuencias de un (principio de explosión), que un punto de partida no problemático.

    ¿Cómo se puede negar la existencia, sin existir en el proceso?

    Esta pregunta retórica (en principio), remite a juicios tales como: “Algo que no existe en primer lugar no piensa”.

    Pienso, luego existo: (argumento clásico)

    O lo que sería lo mismo afirmar que: más allá de toda duda se encuentra nuestra propia existencia. Incluso aunque admitiese que soy engañado por un genio maligno, ello no invalidaría la certeza que tengo respecto de esta proposición mientras la estoy concibiendo en mí. Pues no se trata de un razonamiento o una deducción (como todo lo que piensa existe, si yo pienso, yo existo) sino de una evidencia que se impone, de un conocimiento intuitivo que se obtiene de modo inmediato y directo.

    Critica: De momento no creo que exista tal cosa como él (conocimiento directo), sin acarrear problemas de inconsistencias; si lo expreso, o si lo considero lógico, o si tengo fe (no un saber) en ello, o si tan solo es un consecuente, o básicamente solo una relación; en tal caso puedo dudar de ella. El expresar que una proposición es pura, innata, existencial, absoluta, etc., no es más que una justificación por ende, continuamos dentro de una relación.

    Cuidado, ni siquiera entre en detalles como ser, la posibilidad de la inexistencia del libre albedrío: ya que si mis decisiones están predestinadas por las interacciones de mi cerebro (inconscientes u otras causas), entonces ¿dónde reside mi (seguridad) de que: si pienso luego existo?, quizás tan solo sea un ruido más (si acepto que una máquina (o algo) pueda condicionarme, quizás lo que entendemos por existir sea solo un consecuente del accionar de esa máquina, una sensación más resultado de alguna relación, no muy diferente de las que denominamos percepciones; pero… en tal caso, ¿existiríamos?).

    Hablando del último reducto: “algo hay fuera…” o “algo diferente es posible que exista allí fuera…”, o mi mejor síntesis: “Solo creo saber lo suficiente como para poder contradecirme”.

    Wittgenstein:

    Quien no está seguro de ningún hecho tampoco puede estarlo del sentido de sus palabras.

    Solo creo saber lo suficiente como para contradecirme...

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