Las nubes del más allá

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Este debate contiene 2 respuestas, tiene 2 mensajes y lo actualizó  Nube hace 4 años, 5 meses.

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  • #29461

    Nube
    Participant

    Las nubes del más allá

    Cuando comenzamos a estudiar la atmósfera, una de las primeras cosas que aprendemos es que todos los fenómenos del tiempo, incluidas las nubes, se producen en la troposfera (los primeros 8-14 km, según la latitud). Sin embargo, también existen nubes por encima de la tropopausa: las nubes estratosféricas polares y las nubes noctilucentes de la mesosfera.

    Nubes estratosféricas polares (NEP – Stratospheric Polar Clouds)

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    Nubes estratosféricas en Suecia(www.earthobservatory.nasa.gov)

    Las NEP se encuentran entre 15 y 25 km de altura en las regiones polares, durante el invierno. Son nubes nacaradas, de variados colores por la difracción de la luz solar en las partículas de hielo. Pueden ser muy extensas, del tamaño de un continente y varios km de espesor, pero también muy pequeñas.

    Lo más fascinante es con qué se forman: cristales de ácido nítrico di o trihidratado (NAD, NAT) o soluciones ternarias de líquido superenfriado (STS), una mezcla de ácidos sulfúrico y nítrico y agua. ¡Suena más a ciencia ficción que a meteorología! Aunque las más frías, a apenas 188 K (-85 ºC), están formadas por cristales de hielo.

    En el diario de viaje de Robert F. Scott, en su intento de alcanzar el Polo Sur, ya se mencionan estas nubes. Tuvieron que esperar muchos años para ser identificadas por los científicos a través de sensores satelitales, recién en 1982.

    Pero estas hermosas nubes nacaradas son también temibles: son el soporte para reacciones químicas en las que se desarrolla la destrucción del ozono estratosférico que produce al agujero de ozono.

    Nubes noctilucentes

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    Nubes mesosféricas polares fotografiadas desde la Estación Espacial Internacional (www.earthobservatory.nasa.gov)

    Estas nubes están aún más arriba: entre los 80 y 85 km de altura. Tienen una apariencia fosforescente, ya que se ven cuando están todavía iluminadas por el Sol pero en superficie ya oscureció. Aparecen en verano, desde zonas situadas entre 50 y 65º de latitud, Tierra del Fuego sería un buen sitio “cercano” de observación.

    Ya en 1885 se midió su altura por triangulación y se determinó que era un fenómeno de la alta atmósfera. Fue una prueba importante de que la atmósfera se extendía mucho más allá de lo que se imaginaba. Eran años de intensa observación del cielo, coloreado por las partículas de la erupción del volcán Krakatoa en 1883. Dos años fue el tiempo que le llevó al vapor de agua inyectado en la estratosfera por el volcán alcanzar estas alturas.

    A comienzos del siglo XX se hicieron muchísimas observaciones detalladas de estas nubes, en especial en Escocia y Rusia, pensando que a través de su movimiento se entendería algo más sobre la alta atmósfera. No se consiguió entender demasiado, ya que sus movimientos no están regidos por el viento sino por ondas de gravedad.

    Las nubes noctilucentes no se ven desde los polos porque el Sol debe estar debajo del horizonte, lo que no ocurre en verano. Pero, con la observación satelital se sabe que estas nubes existen y son más densas en los polos, de ahí el nombre de Nubes Mesosféricas Polares con que también se las conoce.

    Formadas por cristales de hielo, se las encuentra en el lugar más frío de la Tierra: a la altura de la mesopausa. Aunque parezca extraño, la mesopausa es mucho más fría en el verano que en el invierno, ¡llega a apenas 140 K (-133ºC)!

    ¿De dónde sale el agua para formar estas nubes? Excepto en el caso de erupciones volcánicas es muy poco el vapor de agua que puede penetrar en la estratosfera, y menos aun el que llega a la mesopausa, porque el agua se condensa al ascender. Entonces, más arriba, el agua se forma por la oxidación del metano, que llega a cualquier altura en forma de gas. Y como la concentración del metano aumentó notablemente desde la Revolución Industrial, es posible que antes de 1885 este tipo de nubes no existiera. En los 30 años de observación satelital su frecuencia de aparición ha aumentado y además se han vuelto más brillantes, por lo que se las sigue estudiando para descubrir todos sus secretos.

    ¿Cuántos observadores de OVNIS habrán visto en realidad algunas de estas nubes?

  • #37722

    Elio Campitelli
    Keymaster

    Hermosas!

    En Meteorología General vimos que las NEPs son peligrosas para la capa de ozono porque las muy frías eliminan óxido nitroso de la estratósfera. El NOx se puede combinar con los CFCs de forma que los neutraliza, deteniendo sus reacciones destructivas. La aparición de las NEPs, entonces, aumentan la tasa de destrucción de la capa de ozono ya que reduce la cantidad de compuestos que pueden interferir con la ozonólisis.

    Esto es una firma

  • #37723

    Nube
    Participant

    Eso es cierto, pero hay mucho más.

    Cuando comenzó todo el tema del ozono, allá por 1974, se pensaba en una química en fase gaseosa, homogénea. Con eso se estimaba una pérdida de ozono del 5 al 15%, en los niveles más altos de la capa de ozono (creo). Pero cuando aparece el agujero de ozono en la Antártida, la destrucción de ozono en toda la franja del máximo de ozono es completa. Además del tema del vórtice polar, que actúa como un recipiente cerrado, hubo que repensar toda la química. Ya no era reacciones en fase gaseosa sino sobre la fase sólida o líquida de las NEP, o sea reacciones heterogéneas, con otras velocidades de reacción.

    Un ejemplo fascinante de como incluso los “científicos más alarmistas” pueden quedarse absolutamente cortos en sus predicciones.

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