Re: Entre la postura atea y la agnóstica…

Inicio Foros Comunidad El ágora Entre la postura atea y la agnóstica… Re: Entre la postura atea y la agnóstica…

#38039

elton
Participant

rmbel dijo:

La existencia o la no existencia de dios no puede comprobarse científicamente. Podemos discutir cuál es la postura más racional, pero no creo que ninguna sea científica. Como decía N3RI, la ciencia puede corroborar que un determinado dios histórico no existe, es cierto, pero eso no es prueba de nada.

Creo que el concepto de dios es subjetivo, ambiguo y por lo tanto no está claramente definido, por lo que no es un objeto de estudio aceptable para la ciencia.

Como agnóstica, diría que la postura más racional es no afirmar la existencia o la no existencia de dios, pero repito, puedo considerarla realista, racional, coherente, pero no científica.

Saludos!

Por el contrario, me parece que desde el momento en que se hacen afirmaciones sobre la realidad, se entra directamente en el terreno de la ciencia. Si alguien dice que el resfrío se cura con un jarabe de lágrimas de unicornio, eso se refiere a la realidad (el resfrío es real) y toca áreas de la ciencia tales como medicina, farmacología, química, biología, zoología por nombrar las primeras que se me ocurren y que estarían más que interesadas en saber el mecanismo por el que el jarabe funciona y por sobre todas las cosas si los unicornios existen realmente que otras propiedades tienen. Se podría estudiar si los unicornios tienen lágrimas, si funcionan mejor las de los machos que las de las hembras, si se pueden tomar puras o deben diluirse, el sistema reproductivo de los unicornios, que otras enfermedades pueden curar, etc. Todo esto es terreno para la ciencia. No es lo mismo decir que uno cree en los unicornios porque sí, porque son divertidos en los cuentos; se está afirmando por el contrario que se cree en los unicornios porque sus lágrimas curan el resfrío. De la misma manera que quien dice que cree en Dios porque le rezó y su tía se curó de cáncer; el cáncer es real, la tía también, por lo tanto la existencia de Dios debería poder ser testeada porque tiene un efecto en la realidad que haría presumir que es un ser real. La otra alternativa sería decir que un ser imaginario puede tener efecto en la realidad, y aún así, se entraría en el terreno de la psiquiatría o la neurología, también parte de la ciencia. Es decir que tratar de comprobar la existencia de dios no sólo que es posible sino que hasta se me ocurre inevitable u obligatorio. Sin embargo, si a alguien le preguntan si compraría un jarabe de lágrimas de unicornio, o si haría contribuciones a la escuela unicorniana, si estaría de acuerdo con que no paguen impuestos los pastores unicórnicos o que se mate a quienes blasfeman contra los unicornios, la persona respondería sin dudar que no puesto que los unicornios no existen pero que Dios si existe A PESAR de que no hay evidencia de la existencia ni de Dios ni de los unicornios. Es como que en la cabeza de la persona, la existencia de unicornios es sometida a la razón, la evidencia, y luego se saca la conclusión; la existencia de Dios es al revés, primero se concluye que existe, luego se descarta la necesidad de evidencia y finalmente se anula el razonamiento. Porqué en un caso se razona en base a evidencias y en el otro no? Porqué el doble estándar ? No hay explicación válida para esto, sólo contorsiones mentales de algún tipo para soportar la disonancia cognitiva producto del indoctrinamiento, la cultura, el miedo o lo que fuera.

Hay un libro de Victor Stenger, God the Failed Hypothesis, que trata justamente de esto. Explica el método científico, cómo es la major herramienta que tenemos (al menos por ahora) para comprender la realidad, y examina varios de los argumentos más comunes que se plantean para la existencia de algún dios tales como la “perfección del ser humano”, el “fine tuning del universo”, etc.

En fin, es mi opinión al día de hoy. Si algún día se presenta evidencia de la existencia de los unicornios o de algún dios, prometo examinarla y cambiar mi opinión como corresponde y tal vez empezar a tomar jarabe de lágrimas de unicornio la próxima vez que me resfríe.