Re: Bill Gaede, el espía argentino que se infiltró en Intel y AMD

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#32834

saibaba
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Bueno, la “ciencia” es un ente imaginario difuso, no está bien hablar de “la ciencia”, porque es un concepto “borroso”.

Mejor hablar de acciones concretas de unos individuos llamados “científicos”, que lo son porque trabajan en una institución o universidad, salvo algún freak que hace experimentos en su sótano.

Los científicos son seres humanos, y hacen cositas “chanchas”, como por ejemplo, usar el “peer-review” para desestimar por razones non-sanctas los artículos de otros, ya sea porque representan “competencia”, o por simple “antipatía”, o por una cuestión de imagen: si tenés fama de “experto”, una forma de sostener esa fama es maltratando a otros con el referato, tirándole abajo un artículo cuando en realidad es publicable.

O sea, “manganetas”, “mexicaneadas”, etc.

Eso, en el peer-review hay bastante.

También rebotan artículos por descuido, y en el peor de lcs casos, por la sencilla razón de que el referee es un estúpido que no está capacitado para entender el trabajo, aún cuando él mismo se crea un experto.

Un experto puede tener grandes problemas en reconocer que hay alguna estupidez que “no entiende”.

Y no te digo del problema de no entender “grandes teorías”, sino pequeños detallitos tontos que por alguna caprichosa razón no las comprende.


Así que estoy de acuerdo en parte en que el peer-review es una porquería.

Pero lo es porque se usa mal, no porque el “concepto” de revisión por pares sea erróneo.

Lo erróneo es que se aplique mal, como de hecho pasa bastante seguido.

Otros problemas con el sistema de revisión por pares es que es un sistema realmente anticuado, muy obsoleto:

* MAndás un artículo a una revista, buscan un árbitro que lo mire, demoran semanas, embocan uno que lo agarra de mala gana, se demora meses en revisarlo, te lo rebota con excusas tontas, y después hay que volverlo a mandar a otro lado hasta que embocar un árbitro que tenga decencia, respeto y actitud científica, y haga críticas cabales y honestas sobre el trabajo.

* Eso es distinto de la dinámica de un foro en internet, por ejemplo: publicás tu teoría en un foro, todo el mundo la ve, cualquiera puede hacer una crítica en corto tiempo, se abre el debate, y si se tiene cuidado con el anonimato no hay lugar a que “los expertos” hagan uso de la falacia de autoridad o cosas parecidos. La atmósfera de debate permitiría que los “genios desoídos” tarde o temprano entiendan o acepten que están equivocados.

Porque si no, siguen creyendo que tienen razón.

Hace falta más debate en la ciencia, que sea más abierta, y la revisión por “pares” debe ser más abierta al público: “revisión pública” es lo que hace falta.

Pienso que así habría aún más rigor en las teorías científicas.

Porque un referee se puede equivocar al aceptar o rechazar un artículo.

Pero si una teoría queda expuesta públicamente, puede ser rebatida por cualquiera en cualquier momento y lugar.


El sistema de las publicaciones científicas tiene elementos de elitismo.

Negarlo sería muy ingenuo.

A duras penas intenta funcionar como debiera.

Muchas revistas son demasiado caras, no están abiertas al público.

Eso no puede ser: la ciencia tiene que ser gratuita y las publicaciones científicas tienen que ser accesibles al público en forma libre.

El sistema de las revistas, al tener elementos de costo (bastante costo, digamos unos 25 dólares por un solo artículo que encima es medio bosta), se convierte en una mercancía, entra en un circuito cerrado. Así, hay material no accesible al público.

Esto es vergonzoso. Siempre me hicieron creer el cuentito de que la ciencia era libre y abierta a todos los hombres.

Gran mentira. No es así. Todo se tiene que pagar.

En ese caso, las revistas más caras son también más o menos las más importantes, entonces hay trabajos que no pueden ser publicados ahí porque “son para revistas más mediocres”.

Pero no se trata de si un artículo es publicable o no, sino de “si es lo bastante careta o no”.

Los criterios de publicación en esas revistas no son sólo del tipo: “esto es teóricamente correcto o no”, sino: “umm, el título no me gusta”, “el abstract tendría que ser un poco más cortito”, “me parece que la introducción no tiene mucho que ver con el título o con las secciones que siguen”, “tengo un mal día”, “soy la estrella en esta área, no tengo ganas de hoy de aceptar trabajos de otros, ni que se metan en mi terreno”, “no tiene el estilo pedagógico que a mí me gusta”, “le tengo bronca a tus colegas y ahora vas a ver cómo aprovecho la más mínima cosa para rebotarte tu porquería de paper”, y así por el estilo.

Las cuestiones de elite inflan el ego y forman científicos que usan a menudo, y a veces a propósito, la falacia de autoridad.


Bueno, ahora si me preguntás si este tipo tiene una teoría correcta o no, no sé porque ni me puse a ver lo que dice. Estoy seguro que no, y debe ser un freak más entre tantos.

Además yo no estoy calificado para decir si una teoría física nueva es correcta o no.

(Salvo que sea demasiado chamuyo sin ninguna fórmula, entonces sí que me limpio el tujes con la “teoría”).

Pero una cosa no quita la otra.


O sea, Bin Laden decía que Estados Unidos es el culpable de toda la bosta que hay en el mundo.

Eso es cierto.

Lo cual no quiere decir que Bin Laden era bueno, ese era el engaño.

Él era otra bosta más.

Con este personaje pasa lo mismo.

Hace bien en criticar la ciencia, pero hace mal en no-criticarse a sí mismo.