16Abr/1637

Herbalife: secta, estafa y patadas al hígado

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Una persona poco relacionada con el ámbito de los grandes engaños, suele tener por lo general como imagen de secta al típico gurú barbudo –estilo Osho o Ravi Shankar- rodeado de sus adeptos con largas túnicas aislados en alguna comunidad. Pero no, no siempre es así. Los expertos en sectas como el psicólogo Miguel Perlado y el activista anti-sectas Pablo Salum, ya vienen advirtiendo hace rato que las sectas ya no son necesariamente como eran antes. Los líderes de sectas ya no prefieren usar largas barbas y ropa extravagante, sino pulcros trajes y corbata. Estas ahora se camuflan bajo etiquetas como “grupos de coaching”, “cursos de metafísica”, “cursos de gnosticismo” o incluso como “grandes negocios” en “productos saludables”. Ejemplo de estos últimos son estafas piramidales como Herbalife, Amway y Zrii (empresa de suplementos multivitamínicos fundada por el reconocido charlatán Deepak Chopra). Es curiosa la complementación de tipos modernos de sectas en los grupos de coaching explícitamente relacionados con Herbalife (como para hacer el lavado y control mental más efectivo).

Si bien todas las estafas multinivel poseen cierto grado de sectarismo, me interesa enfocarme más en el caso del mencionado Herbalife, por ser una de las más conocidas (es vendida en más de 80 países), aunque muchos de los puntos que trataré a continuación son casi igual de aplicables para el resto de estas empresas.

Estafa multinivel

piramodedineroHerbalife es lo que se conoce como una estafa piramidal o marketing multinivel. Se llama así a un tipo de timo económico en donde los participantes deben “captar” nuevos clientes y vendedores con el objetivo de que los nuevos participantes generen beneficios a los participantes originales. Esto funciona mientras exista una cantidad suficiente de nuevos participantes. Cuando la población de posibles participantes se satura, los beneficios de los participantes originales disminuyen y muchos terminan sin ningún beneficio tras haber financiado las ganancias de los primeros.

Por lo general, las estafas piramidales recurren a las mismas técnicas que las sectas para funcionar, ya que de otro modo no conseguirían captar tantos nuevos clientes y posibles vendedores. Estas técnicas son bien conocidas por los psicólogos, entre estas están el “bombardeo” de carisma, el culto a la personalidad del creador (en el caso de Herbalife, es Mark R. Hughes, en el de la cienciología, Ron Hubbard), constante bombardeo de información positiva en cursos y reuniones (con falacias y mentiras, obvio), la creación de un ambiente de “comunidad” para apelar a nuestro sentimiento de pertenencia, etc. Pero hablaré específicamente del sectarismo en otro apartado.

Este tipo de sistema es ilegal en muchos países incluyendo Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Canadá, Noruega, Japón, China, España, etc.  Básicamente, Herbalife es ilegal, pero posee tanto poder que evitan al máximo ser prohibidos. Tengamos en cuenta que es una empresa multimillonaria. En el 2013 llegaron a facturar 4.800 millones de dólares, con ingresos netos de 527 millones de dólares. En el 2015 ocupó el tercer lugar entre las empresas multinivel (llamadas eufemísticamente por ellos mismos “network marketing”) que más ingresos poseen (lista encabezada por Amway, con $10.800 millones de ingresos, y en segundo lugar Avon, con $8.900 millones). En el año 2014 Herbalife logró ingresos de 5.000 millones de dólares. Y que quede bien claro, estos ingresos no son distribuidos por igual entre todos los vendedores (que sumaban más de 3,7 millones de personas en el 2013), sino que se los quedan en su mayoría, por la estructura de la estafa, los de la “casta” más alta. El resto de los vendedores no solo no logran grandes ingresos, sino que hasta llegan a perder grandes sumas de dinero. Lynn Hamilton, ex supervisora de Herbalife, reconoce haber perdido cerca de 25 mil dólares en 10 meses.

Gloria Godoy, activista en La Coalición para Acabar con Herbalife -que posee actualmente más de 500 miembros en Los Ángeles-, afirma que la compañía la estafó con 7 mil dólares que le hizo invertir bajo la promesa de que triplicaría esta suma en ganancias. Este tipo de pérdida es la más común, ya que por lo general Herbalife aconseja invertir dinero para comenzar con la venta, dinero que nadie garantiza recuperar. Godoy no solo fue estafada económicamente, sino que se encuentra con graves problemas de salud debido al producto (la diagnosticaron “hígado graso” a ella y a sus hijos que también consumían Herbalife). Gloria advierte: “No arriesguen su vida ingiriendo píldoras milagrosas, malteadas o tés que pueden acabar con su salud (…) Los doctores me dijeron, ‘señora usted se está matando y está matando a su familia con todos estos productos”. Otra activista de la misma coalición, Laura Padilla, advierte que Herbalife “nos ha vendido la promesa de realizar el sueño americano y nos han dejado en la ruina y enfermos”.

Buena parte de los abundantes ingresos de la compañía se invierten en abogados que presionan para que Herbalife no se considere legalmente lo que es, un esquema piramidal que incluso (como veremos con detalle más adelante) presenta riesgos para la salud.  Aun así, fue por suerte exitosamente prohibido en Bélgica.

Las investigaciones legales a Herbalife son constantes. Entre los años 2013 y 2014 Herbalife fue investigada tanto por el FBI (tal como pasó con la cienciología y con igual resultado), cómo por la Fiscalía de New York  y la Comisión Federal de Comercio, el ente regulador de las empresas en Estados Unidos, investigación que fue liderada por Bill Ackman (quien calculó que más del 90% de las ganancias de los distribuidores provenían del reclutamiento). Estas investigaciones al parecer no fueron muy lejos (apenas hicieron perder a Herbalife algo de dinero en acciones), a pesar de que la misma compañía haya admitido en un comunicado al ente regulador del mercado estadounidense lo siguiente: “Estamos sujetos al riesgo de que, en uno o más mercados, nuestro programa de marketing en red pueda ser considerado incompatible con la ley o regulación aplicable".

En el 2008 Herbalife fue investigada por el Ministerio de Sanidad y Consumo de España, ya que entre el 2003 y el 2007 se reportaron 9 casos de toxicidad hepática relacionados con sus productos. Ya en 1986 (apenas 6 años luego de su fundación), Herbalife accedió a pagar US$ 850.000 para cerrar una demanda civil en California, luego de ser acusada por dar falsos argumentos médicos en sus promociones. Y en 1987, una investigación de etiquetado de la FDA también llevó a que Herbalife dejara de vender unos analgésicos.

En Colombia se logró al menos, mediante una ley de regulación prohibir que los vendedores tengan cláusula de permanencia o de exclusividad, que abusen en los contratos, que no haya claridad en la forma de pago, y que no haya transparencia sobre los productos, también se limitaron ciertas formas de remuneración y se exigió que la empresa tenga locales abiertos al público. También en Colombia, el Invima (ente parte del Ministerio de Salud colombiano) dictó esta sentencia:

La comisión Revisora se ratifica en que los productos como Herbalife y Shaklee que contienen mezclas de vitaminas, y/o minerales y/o extractos de plantas, deben registrarse como medicamentos, por cuanto contienen principios activos factibles de modificar el metabolismo celular, de interactuar con procesos enzimáticos endógenos y de modificar la homeóstasis de los sistemas regulatorios del organismo, todo lo cual conlleva no sólo a posibles respuestas terapéuticas sino a evidentes riesgos de reacciones secundarias.

Sin dudas lo ideal sería que los Estados sigan el ejemplo belga y Herbalife sea completamente prohibida en todos los países, ya que razones sobran.

Un atentado al hígado

Gran parte de los ingresos de Amway y Herbalife se deben a los suplementos vitamínicos (Herbalife además de estos llega a comercializar hasta productos para el cabello). La literatura científica disponible en la actualidad es bien clara: los multivitamínicos no sirven para nada, e incluso pueden aumentar el riesgo de cáncer. Tanto así que una review del Annals of Internal Medicine se titula: "Ya es suficiente, ¡deje de gastar dinero en suplementos vitamínicos y minerales!". Esto se debe a que al menos que uno posea cierta patología, en una dieta equilibrada se adquieren todas las vitaminas y minerales necesarios.

Además de garantizar mejor salud debido a los suplementación vitamínica, cosa que la ciencia demuestra como un peligroso engaño, Herbalife promete milagros para adelgazar. Lo genial es el tipo de engaño de correlación coincidente que utilizan. Ya que recomiendan reemplazar comidas por estos –asquerosos, según cuentan- batidos. Por lo que, de ser cierto que sus clientes adelgazan, no sería cierto que se deba a los “mágicos” batidos, sino simplemente al evidente hecho de que no están comiendo. Y creo que está de más aclarar los problemas de salud que puede traer no comer. Si uno quiere adelgazar saludable y eficazmente no debe buscar dietas y productos “milagros” que por lo que bien se sabe, todos son un fraude. Si uno quiere adelgazar debe comer bien, hacer mucho ejercicio y dejar de ser susceptible a promesas fantasiosas que encubren engaños oportunistas.

Es importante resaltar, que gran parte de las víctimas que esta cruel empresa tiene disponible para captar, son personas que se encuentran vulnerables por su situación corporal. Del mismo modo que los charlatanes se aprovechan de los vulnerables que, por ejemplo, padecen cáncer y se encuentran desesperados, Herbalife se aprovecha de los que se encuentran vulnerables por su peso. De esta forma es mucho más fácil no solo hacer que consuman el producto, sino hacer que se vuelvan lo suficientemente sectarios como para beneficiar a la casta alta que lucra más cuanto más miembros recluten en la secta.

Higado-Graso-500x350Pero lo peor no es que Herbalife sea inútil, sino que sus productos son peligrosos. En varios países se registraron
casos de hepatitis relacionados con estos. En el año 2004, en Israel, 4 casos de hepatitis motivaron una investigación en los hospitales del país que concluyó que 12 pacientes con lesiones hepáticas estaban vinculados con el consumo de Herbalife.  En Suiza, 10 casos de intoxicación hepática inspiraron una investigación que rebeló que todos los pacientes eran consumidores del producto (uno de estos requirió trasplante de hígado). En España, 52 casos de hepatotoxicidad hicieron que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios emitiera una alerta sobre el peligro del consumo de productos de Herbalife.

En el año 2009 en Argentina, una mujer demandó a Herbalife atribuyéndole la culpa a sus productos de reacciones alérgicas e insuficiencias respiratorias. En el mismo año un argentino en estado grave de intoxicación hepática fue nombrado “el primer caso de hepatitis indudablemente asociado a los productos de Herbalife”. Estos escándalos –y muchos otros- hicieron que cada vez salgan a la luz nuevos estudios que relacionen el consumo de estos productos con problemas en el hígado(este, este y este, para dar unos ejemplos). Hoy la evidencia científica es clara, Herbalife es un atentado al hígado y una pérdida de dinero. Tan malos son los resultados de sus productos que en un estudio de encuesta sobre valoraciones de dietas y centros  dedicados al adelgazamiento, Herbalife se llevó el peor de los puntajes.

Secta y religión laica

Herbalife cumple con todos los requisitos para ser considerada una secta. Posee sus líderes carismáticos a los que todos admiran (Mark Hughes, que jamás terminó el colegio, tuvo varios juicios y murió debido a su alcoholismo -bonito gurú), se escudan constantemente bajo falacias de autoridad (como decir que Luis Ignarro, premio Nobel de Medicina avala el producto, cuando bien conocido es el Síndrome Nobel”, el curioso hecho de que varios nobeles avalen pseudociencias) y falacias ad populum (como ser “miles de clientes felices consumen nuestro producto”), hacen reuniones donde hablan maravillas de la empresa y utilizan técnicas de persuasión similares a las iglesias, se cuidan de dar una imagen de felicidad, prolijidad y fraternidad absoluta,  te prometen grandes beneficios que no cumplen (como hacerse millonario, feliz, adelgazar o tener poder), utilizan trabajo semi-esclavo, etc. En internet se pueden  encontrar fácilmente varios testimonios de ex miembros que afirman convencidos que operan como secta.

En esta religión laica, el Dios Todo-Poderoso es el producto, y el Mesías su Creador. Los miembros de Herbalife tratarán de convencerte a toda costa de las propiedades mágicas de los productos de su compañía, de que esta cambiará tu vida, de que los “mejores” profesionales de la salud recomiendan sus productos, de que si lo criticas estas influenciado por fuerzas malignas y hasta pueden llegar a amenazarte (como me pasó a mi). Los mismos adeptos se encuentran –por lo general- atrapados en un ciego fanatismo, llenan sus autos de calcomanías con el logotipo, utilizan pines, remeras, e intentan convencerte de que te unas a toda costa. Hasta llegan a ir puerta en puerta a ofrecer que te unas a ellos como buenos testigos de Jehová. Aunque pueda parecer gracioso el hecho de que una religión laica gire en torno a una marca de multivitamínicos, en verdad es bastante triste, basta ver la salud mental de sus adeptos (Miguel Perlado, psicólogo experto en sectas, afirma que cada vez más profesionales de la salud relacionados a las sectas tienen como pacientes a ex miembros de Herbalife) y como están ciegamente convencidos de que Herbalife puede cambiar el mundo. Cuando como mucho, lo único que tiene para ofrecernos es una patada al hígado y una buena perdida de dinero.

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8May/147

La evidencia de los suplementos vitamínicos.

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Este es el artículo 2 de 2 de la serie Suplementos vitamínicos

Ya conocemos el contexto socio histórico del comienzo de esta manía por el consumo de vitaminas, historia fuertemente relacionada con la vida y obra de Linus Pauling.

¿Pero qué dice la mejor evidencia científica disponible sobre el consumo de vitaminas? ¿La medicina ortomolecular es una ciencia o sólo se hacen pasar por ciencia? ¿Las megadosis de vitaminas producen beneficios cuantificables a la salud, son neutras o la empeoran?

La lista de vitaminas es tan larga como sus supuestos beneficios, así que también es larga la lista de estudios necesarios para evaluarlos. La versión corta de la larga lista de estudios que ven a continuación es que la suplementación vitamínica en general no tiene ningún efecto e incluso puede ser dañino. Especialmente, existe mucha evidencia de que la sumplementación de vitamina E, el betacaroteno y posiblemente la vitamina A aumentan el riesgo de ciertos cánceres.

Si querían evidencia, acá tienen evidencia.

1334939209_358652104_1-vitamina-c-para-la-piel-cumbaya-primavera-1Vitamina C: No sirve para prevenir el resfriado.

Una reciente revisión sistemática de la base de datos Cochrane titulada "La vitamina C para la prevención y el tratamiento del resfriado común" concluye que la mejor evidencia disponible apunta a que ésta no es efectiva para prevenir el resfrío en la población en general y que, por lo tanto, "su suplementación rutinaria no está justificada". Aunque señala que quizás pueda ser útil para ciertos grupos particulares (como soldados en excursiones en el ártico), la evidencia no es muy buena.

Vitamina E, betacarotenos y antioxidantes: No sólo inútil, sino que aumenta el riesgo de cáncer de pulmón y enfermedades cardíacas.

Un estudio randomizado, con doble ciego y grupo control llevado acabo en 29.133 fumadores (>50 años) durante 5-8 años, publicado en 1994 en el New England Journal of Medicine, concluyó que los que habían recibido vitamina E y betacarotenos tenían más probabilidades de morir de cáncer de pulmón o enfermedades del corazón que aquellos que no tomaron los suplementos.

Otro estudio multicéntrico, randomizado con doble ciego y grupo control investigó el efecto de la administración de vitamina A y/o betacaroteno en 18.314 personas fumadoras, fumadores pasivos o expuestos al asbesto (factores de riego de cáncer de pulmón). Después de un promedio de cuatro años de administración de suplementos, la combinación de betacaroteno y vitamina A no produjeron ningún beneficio y puede haber tenido un efecto adverso sobre la incidencia de cáncer de pulmón y en el riesgo de muerte por cáncer de pulmón, enfermedades cardiovasculares, ya que el grupo que estaba tomando los suplementos murieron de esas enfermedades a una tasa de 28% y 17% respectivamente.

Un meta-análisis que evaluó ensayos clínicos randomizados con grupo control publicado en Annal of Internal Medicine en el 2005, encontró una relación positiva entre el consumo de altas dosis de vitamina E y todas las causas de muerte.

Un estudio longitudinal multicéntrico, randomizado, con doble ciego y grupo control evaluó los efectos de la suplementación con vitamina E sobre los eventos cardiovasculares y la incidencia de cáncer (7 años de promedio), publicado en el Journal of the American Medical Association en el 2005, encontró que los pacientes con diabetes y enfermedad cardiovascular previa la administración de suplementos con vitamina E no prevenía el cáncer ni los eventos cardiovasculares, e incluso los aumentaba.

Una revisión sistemática de la base de datos de Cochrane sobre la suplementación con antioxidantes y la prevención de varias enfermedades, que incluyó a 296.707 pacientes, no encontró pruebas para apoyar la suplementación con antioxidantes para la prevención primaria o secundaria, y que el betacaroteno y la vitamina E parecen aumentar la mortalidad global

vitaminas-minerales-herbales-aminoacidos-vitamina-E-1000-2Vitaminas A, C y E: No previenen el cáncer gastrointestinal, de pulmón, ni los eventos cardiovasculares.

Una revisión sistemática y meta-análisis que incluyó a 170.525 pacientes que se suplementaron con vitamina A, C, E y betacaroteno para la prevención de cáncer gastrointestinal, publicada en The Lancet en el año 2004, concluyó que no se encontró evidencia de que los suplementos vitamínicos puedan prevenir los cánceres gastrointestinales y parecen aumentar la mortalidad en general.

Un meta-análisis que incluyó a 430.281 pacientes que consumieron suplementos durante 6-16 años, publicado en el International Journal of Cancer en el 2006 concluyó que no se encontró asociación entre el consumo de suplementos de vitamina A, C, E y folatos y la reducción de cáncer de pulmón.

Multivitamínicos en general: No disminuyen riesgo de cáncer, e incluso pueden aumentarlo, ni previenen los eventos cardiovasculares. Y a pesar de lo que las propagandas de Centrum u otros multivitamínicos nos quieran decir, no mejoran la función cognitiva.

Un estudio epidemiológico llevado a cabo por los Institutos Nacionales de Salud de los EEUU publicado en el Journal of the National Cancer Institute en el año 2007,  encontró una relación positiva entre el cáncer de próstata avanzado y el consumo de multivitamínicos.

En el año 2007, un estudio que evaluó el riesgo de padecer cáncer de pulmón entre 77.000 consumidores de suplementos vitamínicos, encontró que el consumo de estos no protegía contra la patología y que incluso aumentaba el riesgo0

Una revisión sistemática que incluyó a 324.653 pacientes analizó la relación entre la suplementación con multivitamínicos y la prevención de cáncer y enfermedades cardiovasculares, no encontraró pruebas de un efecto positivo de las vitaminas o minerales en las enfermedades cardiovasculares, el cáncer o la mortalidad en individuos sanos sin deficiencias.

En 2013, en una edición especialmente dedicada a la suplementación vitamínicas del Annals of Internal Medicine, se publicó un ensayo cínico multicéntrico, ranzomizado, con doble ciego y grupo control que analizó el efecto del consumo de altas dosis de vitaminas y minerales por vía oral en 1.708 pacientes de más de 50 años que padecieron un infarto de miocardio al menos 6 semanas. La conclusión es que aquellos que recibieron los suplementos no redujeron los eventos cardiovasculares con respecto a los que no tomaron los suplementos.

También en esa edición se publicó un ensayo clínico aleatorio, randomizado, con doble ciego y grupo control que evaluó durante 12 años a 5.947 pacientes de más de 65 años, no encontró beneficios en las funciones cognitivas de aquellos que fueron suplementados con multivitamínicos.

BASTA

megadosisLa literatura científica dice a gritos que la suplementación no sirve para nada en la población en general. Tal es así que en Annals of Internal Medicine lo dice expresamente: "Ya es suficiente, ¡deje de gastar dinero en suplementos vitamínicos y minerales!". La conclusión determinante es que el betacaroteno, la vitamina E y posiblemente la vitamina A, en altas dosis, son perjudiciales para la salud, y que otros suplementos multivitamínicos y minerales no son efectivos para la disminución de la tasa de mortalidad y morbilidad de las enfermedades crónicas importantes.

La razón es simple. Una dieta equilibrada ya contiene las vitaminas necesarias para que el cuerpo funcione correctamente y consumir aún más cantidad no tiene ningún beneficio. Al final de la conclusión del último artículo se puede leer lo siguiente:

"Creemos que el caso está cerrado, suplementar la dieta de los adultos bien alimentados con (más) minerales o vitaminas no tiene ningún beneficio claro y podría incluso ser perjudicial. Estas vitaminas no deben utilizarse para la prevención de enfermedades crónicas. Ya es suficiente."

La evidencia es clara: consumir suplementos de vitaminas es inútil a menos que padezcas alguna patología determinada o que te lo haya prescripto el médico o un nutricionista bajo criterios bien establecidos. Consumir suplementos dietarios de manera rutinaria es innecesario y hasta contraproducente.

A pesar de estos hechos, las ventas de multivitamínicos siguen en aumento y en 2010 sus ventas en EE.UU. llegaban a los 28 mil millones de dólares. Tanto la medicina ortomolecular como la industria de los suplementos son poco más fraudes que se aprovechan del amarillismo creado por los medios en las últimas décadas.

5May/143

La historia de los suplementos vitamínicos

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Este es el artículo 1 de 2 de la serie Suplementos vitamínicos

Las vitaminas son moléculas fundamentales para un adecuado crecimiento y desarrollo de los seres vivos, ya que participan como catalizadores de procesos fisiológicos importantes. Los seres humanos necesitamos 13 vitaminas: A, C, D, E, K y las seis vitaminas B (tiamina, riboflavina, niacina, ácido pantoténico, biotina, vitamina B6, vitamina B12 y folato o ácido fólico). La mayoría de ellas no es sintetizada por los organismos, por lo que deben incorporarse a través de la dieta. Si bien las cantidades diarias de vitaminas que se necesitan para un normal funcionamiento del metabolismo son muy pequeñas (del orden de los microgramos diarios), su deficiencia produce enfermedades que si no son compensadas, pueden llevar a un gran deterioro de la salud y hasta la muerte.

Hoy en día, resulta frecuente escuchar o leer recomendaciones sobre la ingesta de vitaminas. A partir de esto ha derivado un incremento en la venta de suplementos alimentarios en los últimos años. Los representantes del sector que ofrece estos productos, argumentan que los alimentos no contienen suficientes vitaminas. Sin embargo, los expertos en nutrición afirman que todos los nutrientes que necesitamos se suelen encontrar en cualquier dieta rutinaria.

¿Pero porqué hay diferencia de opiniones? La diferencia de opiniones es algo común en ciencia. El tiempo y las investigaciones sucesivas van arrojando resultados que nos muestran que la tendencia se encuentra en una dirección determinada y hacia allá nos dirigimos. Siempre va a haber resultados que contradicen la tendencia, por lo que es necesario revisar la calidad de las investigaciones que han dado esos resultados en búsqueda de algún error en el modelo experimental; un sesgo. Pero en este caso la disonancia no es entre los expertos sino entre éstos y los vendedores de los productos. Algo está mal y no se debe a la ciencia.

pweb_pauling_062105Quizás todo comenzó con Linus Pauling. En 1930 publicó un artículo en el Journal of the American Chemical Society titulado "La naturaleza del enlace químico", donde argumenta que la idea previa que se tenía sobre los enlaces químicos no era tan simple como se creía (sólo se conocía el enlace covalente y el iónico). Así dio inicio a la unión entre dos disciplinas: la química y la física cuántica. Por este paper Pauling recibió el Premio Langmuir como el químico joven más sobresaliente de los Estados Unidos, se convirtió en la persona más joven en haber sido elegida como miembro de la Academia Nacional de Ciencias, se hizo un profesor de tiempo completo en el CALTECH y ganó el Premio Nobel de Química. Todo con 30 años de edad.

Pero lo anterior fue sólo el inicio de lo que sería una fructífera carrera científica. En el año 1949, publicó un artículo en Science titulado "La anemia de células falciformes, una enfermedad molecular", donde explica que la anemia falciforme era producida por la presencia de una carga eléctrica diferente en la molécula de la hemoglobina que cambiaba drásticamente su capacidad de transportar oxígeno. Su hallazgo dio origen al campo de la biología molecular. En 1951, Pauling publicó un documento en los Proceedings of the National Academy of Sciences titulado "La estructura de las proteínas", donde proponía que las proteínas tenían una estructura secundaria determinada por su plegamiento sobre sí mismas, lo que llamó configuración alfa-hélice. Este hallazgo fue utilizado por James Watson y Francis Crick para explicar la estructura del ADN. En 1961 unió la biología molecular, la biología evolutiva y la paleontología al demostrar que los seres humanos se habían separado de los gorilas hace unos 11 millones de años, mucho antes de lo que los científicos sospechaban en ese momento.

A pesar del pensamiento riguroso de Pauling y su expléndida carrera científica, no pudo evitar caer en manos de las pseudociencias. A fines de los años '60 tuvo contacto con Irwin Stone, quien le sugirió que consumir vitamina C en dosis elevadas iba a mejorar tanto su calidad como su expectativa de vida. Pauling siguió sus consejos y se sintió mejor. Lo anterior lo llevó a escribir su libro "La vitamina C y el resfrío común", donde recomendaba a la población a consumir 3000 miligramos de vitamina C todos los días (casi 50 veces la cantidad diaria recomendada). Más tarde se imprimieron otras versiones con la intención de evitar una pandemia de gripe porcina. Las ventas de vitamina C aumentaron de manera descontrolada y a mediados de la década de los '70 y millones de estadounidenses estaban siguiendo el consejo de Pauling. Los fabricantes de vitaminas llamaron a este suceso "el efecto Linus Pauling".

column25-vitamincPero Pauling no fue un pionero en este campo como lo fue en otros. Ya en 1942 (30 años antes de la publicación de su libro), Cowan y colegas habían publicado un artículo llamado "Vitaminas para la prevención de la Los resfriados", donde concluían que "En las condiciones de este estudio controlado, en el que se trataron 980 resfriados no hay ninguna indicio de que la vitamina C por sí sola, un antihistamínico solo, o la combinación de vitamina C y un antihistamínico, tengan algún efecto importante en la duración o gravedad de infecciones del tracto respiratorio superior". Aunque los estudios demostraban que estaba equivocado, Pauling se negó a creerlos y continuó promoviendo la vitamina C en los discursos, artículos de divulgación y libros.

Pauling pusó todas las fichas en la mesa y afirmó que el consumo de dosis elevadas no solo curaba los resfriados, también curaba el cáncer. Charles Moertel, médico de la Clínica Mayo, sintió curiosidad por las afirmaciones del ganador del Premio Nobel de Química y decidió ponerla a prueba. Moertel y sus colegas diseñaron un estudio doble ciego con grupo control para comparar los efectos de las megadosis con vitamina C versus el placebo en pacientes con cáncer avanzado con quimioterapia previa, dando como resultado un nulo beneficio de la administración de megadosis de vitamina C. Pauling estaba indignado, así que escribió una carta a la editorial del New England Journal of Medicine (donde el estudio fue publicado), argumentando que Moertel se había equivocado porque el tratamiento de megadosis con vitamina C solo era útil para los pacientes que no habían hecho quimioterapia. Así es que Mortel y sus colaboradores decidieron hacer otro estudio, esta vez en pacientes sin quimioterapia previa. La conclusión fue exactamente la misma: no hay beneficios cuantificables.

1101920406_400Para muchos era el fin del debate, pero para Pauling no. No sólo no se detuvo en la divulgación de las "propiedades" de la vitamina C sino que afirmó que megadosis de vitamina C, selenio y betacaroteno eran capaces de curar cualquier enfermedad del ser humano. Inclusive, las vitaminas podían curar el SIDA.

Pero el boom fue en el año 1992, cuando la revista Time colocó en su portada "El poder real de las vitaminas: Una nueva investigación muestra que pueden ayudar a combatir el cáncer, las enfermedades cardiovasculares y el envejecimiento". Podrán imaginar el resto de la historia, los medios de comunicación propagaron la noticia como pólvora.

Estas ideas fueron replicadas a lo largo de los años bajo los mismos argumentos falaces: "Un ganador del Premio Nobel de Química afirma que la utilización de megadosis de vitaminas puede curar cualquier enfermedad conocida y las farmafias ocultan esta información porque no les conviene que se sepa la cura del cáncer".

Éste fue el nacimiento de la Medicina Ortomolecular.

¿Pero que dice la evidencia científica al respecto? Ese será el tema del próximo artículo.

24Oct/11108

Chlorella, el superalimento

Chlorella

Chlorella bajo el microscopio.

Es sorprendente cuánto de regresión y de nostalgia hay en lo que se llama la Nueva Era. Hasta ahora lo había notado en su insistencia en volver a las “sabidurías ancestrales” o al estado de comunión con lo “natural” que supuestamente disfrutaban los pueblos antiguos. Pero también puede encontrarse un retorno a utopías científicas. De un caso de ésos quiero hablar: el de la Chlorella.

Chlorella (no los aburriré con los detalles) es un alga unicelular que contiene una variedad de nutrientes y que en ambientes apropiados crece con cierta facilidad por división asexual. Basándose en datos de laboratorio y en un optimismo exagerado, los investigadores de los años 1940–1950 la elevaron a un status de “superalimento”, proponiéndola como solución al hambre mundial. Como Chlorella era prácticamente pond scum (la porquería verde que crece los estanques), se dijo que una siembra bien organizada del océano sería baratísima y podría dar de comer al planeta, retrasando —al menos— la catástrofe malthusiana por unas cuantas décadas. Pero la ilusión se derrumbó. Chlorella tiene una membrana de celulosa dura e indigerible. El altísimo rendimiento fotosintético que se le atribuía resultó ser mucho menor fuera del laboratorio. Cosecharla tampoco era tan sencillo. Chlorella no sería jamás la panacea para el hambre de la humanidad.

Entra en escena la Nueva Era. Todos sabemos que hace falta demanda para poder llenarla con una oferta; para que la oferta nuevaeriana de salud y bienestar sea aceptada, hay que crear una necesidad por vía del miedo. Estamos mal nutridos. Hay toxinas y “químicos” en los alimentos que compramos en el supermercado. Nos faltan vitaminas porque no comemos alimentos “naturales”. En las paredes de nuestros intestinos se acumulan desechos que nos envenenan lentamente. Porque no estamos en armonía, porque estamos desbalanceados, por culpa del estrés, nos acechan enfermedades terribles. Algunas religiones plantean que somos defectuosos y necesitamos ser reparados; la Nueva Era nos dice que seremos perfectos si corregimos nuestros desequilibrios: a fin de cuentas casi lo mismo. Y Chlorella, como otros suplementos dietarios, es la corrección que nos ofrecen.

Chlorella - Fuente de salud

“Fuente de salud” (La Capital, suplemento Mujer, 09/oct/2011)

Si uno busca información sobre esta notable alga, se ve inundado por propaganda. Cientos o miles de empresas venden Chlorella como producto milagroso que nutre, aporta vitaminas, refuerza el sistema inmunológico, previene el cáncer y remueve del cuerpo metales pesados (quelación). Las legislaciones de los distintos países varían, pero hasta donde se ve, casi cualquier cosa puede venderse como suplemento dietario en tanto no se utilice la palabra “curar” o algún otro indicador de que se está ejerciendo la medicina en forma ilegal o por fuera de la regulación.

Los estudios científicos que se han hecho sobre Chlorella no aportan mucho a este entusiasmo. Chlorella no rebosa de vitaminas. Un par de estudios demuestran que podría disminuir la incidencia de un par de tipos de tumores oncológicos en cierto tipo de ratones. Es cierto que contiene nutrientes, y también es cierto que uno puede obtenerlos comiendo otras cosas, más sabrosas y muchísimo más baratas. No hay ni un indicio de que sea buena para el sistema inmunológico humano ni de que sea un agente quelante eficaz. El “factor de crecimiento de la Chlorella” no parece existir fuera de los sitios web que lo venden. (Y desde luego la clorofila no es igual a la hemoglobina cambiando hierro por magnesio —cosa que aunque fuera cierta tampoco significa nada.)

La propaganda que esta “asesora nutricional holística” hace de la Chlorella omite las pretensiones de transformarla en alimento para la humanidad, pero parte del mito original y lo embellece con pretensiones comunes a muchos otros suplementos dietarios de dudosas virtudes (como la espirulina). Exceptuando estas cuestiones específicas, parece que sus fuentes de información dataran, como muy tarde, de los años ’60. En este caso la intención es obviamente comercial y no cabe duda de que toda la página del diario es un aviso pago, pero detrás de eso hay un mercado de consumidores ignorantes que se tragan entera esta extraña mezcla de nostalgia por la armonía pasada y de exaltación de los métodos modernos de refinación de alimentos.