5Abr/140

Un meteorito casi choca a un paracaidista ¿o es fake?

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Publicado por:Ezequiel Del Bianco.

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meteoro paracaidista

Ayer se publicó el video de unos paracaidistas volando con sus trajes de wingsuit, y frente a la cámara cae una roca que especulan es un meteorito. El video lleva tres millones y medio de visitas y fue replicado en medios de todo el mundo. Pero ¿podría realmente ser un meteorito? O técnicamente un meteoroide, como se llaman las rocas espaciales que todavía no tocaron Tierra.

Estuvimos debatiendo al respecto en la página del Círculo Escéptico Argentino, y hoy el astrofísico y documentarista Phil Plait escribió un artículo sacando algunas conclusiones:

Asumiendo que el video es falso:

-No parece haber sido agregado con software, por las características del objeto en sí y su trayectoria. Y por aparecer en dos cámaras distintas, desde distintos puntos de vista, y con trayectorias que coinciden. Aunque no se puede descartar.

-Sería difícil que lo hayan arrojado desde el avión, porque pasaron varios segundos desde el salto hasta la caída, y el avión ya estaría lejos. En caso de volver, debería haber tenido mucha puntería. Y habría sido muy peligroso.

-También es peligroso que lo haya arrojado otro paracaidista fuera de cámara. Y el video fue grabado hace dos años, es improbable que alguien haga una broma de esta magnitud y se la guarde tanto tiempo.

-Algunos mencionaron que podría haber estado dentro del paracaídas y se soltó al abrirse. Pero parece como mínimo extraño que hayan pasado por alto una roca de entre 2 y 20Kg en el momento de plegarlo y meterlo en la mochila. Y además, se lo ve cayendo a una velocidad (aunque minúscula para un objeto astronómico) notoriamente superior al del paracaidista.

 

Paracaidista casi golpeado por un meteorito en Youtube

 En caso de que sea real:

-Las rocas espaciales tienen velocidades de entre 11 y 72 Kilómetros por segundo (sí, por segundo), y por esa razón se sobrecalientan y muchos explotan o se desintegran en las altas capas de la atmósfera (a 30Km de altura).

Pasada esa etapa, los fragmentos restantes adquieren una velocidad terminal que podría ser de 300Km/h, como se especula fue en el video.

-Según un análisis de la Red de Meteoritos de Noruega, podría ser un trozo de meteorito rocoso que explotó minutos antes, de hecho es reconocible una cara redondeada y una plana producto de la fractura, pero ¿por qué no hay reportes ni rastros del evento?

El astrofísico noruego Pål Brekke estuvo trabajando en el análisis del video casi desde el principio, y cree que es real. La razón por la que lo mantuvieron oculto es porque primero querían encontrarlo, según comenta en su Twitter. "Fue muy difícil mantenerlo en secreto durante dos años, pero finalmente lo hicimos público porque necesitamos ayuda en la búsqueda", le dijo Anders Helstrup -el paracaidista- a Universe Today.

Plait recuerda que según las leyes de Noruega, uno puede reclamar la propiedad de un meteorito que encuentre en el suelo, y se venden a precios interesantes en Ebay. Pero este no es uno cualquiera, es el primero de la historia capturado en cámara durante su dark flight, el vuelo oscuro luego de haber desacelerado y no ser más incandescente. Y fue captado por dos cámaras desde el aire, y casi mata a un paracaidista en vuelo. La historia que tiene detrás podría elevar su precio hasta las estrellas. Los noruegos tienen por delante una búsqueda del tesoro.

"¿Podría el video ser un fake? Seguro, hoy en día se puede falsificar cualquier cosa. Pero me parece improbable, y todas las pruebas parecen consistentes. Después de verlo varias veces y pensarlo bien, mi conclusión es que es mucho más probable que sea cierto a que no lo sea", afirma el escéptico Phil Plait.

La historia podría confirmarse si se encuentra la roca espacial, pero sino, y si nadie admite que fue una falsificación bien orquestada, va a permanecer siendo un interesante y curioso misterio.

2Jul/135

Agujeros negros en la ficción y la realidad

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Publicado por:PabloDF.

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Agujero negro supermasivo en el núcleo de la galaxia NGC 4261.

Los agujeros negros son objetos notables. Fuera de astrónomos, físicos y geeks, casi nadie sabe qué es en realidad un agujero negro, a pesar de probablemente haber leído sobre él. Un agujero negro es el recurso mediático-literario favorito para evocar un sumidero que todo lo absorbe y del que nada vuelve. En este sentido general, la alusión no está errada, pero la clave está en los detalles.

Hace recién unos días me hice tiempo para ver la película que reinició la larga serie de Star Trek (en castizo, Viaje a las estrellas); tiene cuatro años ya, y yo la había esquivado porque Star Trek tiene para mí un valor sentimental que se erosiona un poco cada vez que me expongo a la cosa real, pero decidí verla porque este año se estrenó su secuela y quiero verla también. Los agujeros negros son protagonistas en Star Trek versión 2009; eso fue lo que me motivó a escribir este post, aunque de manera negativa: porque su representación es tan mala, tan alejada de la realidad (y no siempre por motivos dramáticos), que hacía falta aclararla.

En Star Trek, los testigos de la formación de un agujero negro hablan de algo similar a una “tormenta eléctrica” (¡en el espacio!) y una toma muestra un “agujero negro” bidimensional, algo tan burdo como los agujeros dibujados que los personajes de los dibujitos animados pegaban en los pisos y paredes. Pero un agujero negro no es un remolino de cosas que giran en el espacio cayendo en un hueco, sino una región tridimensional del espacio, y es virtualmente invisible salvo cuando está frente a algo o cuando algo está cayendo en él.

Agujero negro no realista en Star Trek.

Un “agujero negro” no realista en Star Trek.

En La conexión cósmica, Carl Sagan comparó los agujeros negros con el gato de Cheshire, el felino de Alicia en el País de las Maravillas cuyo cuerpo desaparecía de a poco dejando sólo su sonrisa suspendida en el aire. La sonrisa del agujero negro es su gravedad, que es la fuerza que causa los efectos más visibles. La gravedad hace que los objetos cercanos caigan dentro del agujero negro, pero en esto no hay diferencia con cualquier otro astro. La del agujero negro no es un tipo diferente de gravedad; ocurre que es tan potente que cuando las cosas caen dentro lo hacen muy rápido y en el proceso se espaguetifican, se pulverizan y se calientan emitiendo luz y otras radiaciones (particularmente rayos X), que son lo que podemos ver y detectar.

Deflexión de la luz de varias estrellas por la gravedad del Sol. Fotografía tomada durante el eclipse total de 1919.

Deflexión de la luz por la gravedad del Sol. Se trata de dos placas superpuestas, tomadas en dos momentos durante el eclipse total de 1919, en las que se ven cómo varias estrellas se “mueven” al pasar su luz cerca del Sol.

La gravedad tiene otro efecto curioso: curva el espaciotiempo y dobla la luz. Cuando un agujero negro pasa por delante de una estrella o galaxia lejana, la luz de ésta es desviada por la gravedad del agujero negro provocando un efecto similar al de una lente de vidrio. De hecho los astrónomos están investigando la posibilidad de usar este efecto para detectar agujeros negros. De nuevo, este fenómeno no es una particularidad de los agujeros negros: ya se utiliza con otros objetos masivos (cúmulos de galaxias lejanas, por ejemplo), y una de las primeras pruebas empíricas de la teoría de la relatividad fue la medición de la desviación de la luz de varias estrellas por la gravedad del Sol, durante un eclipse total en 1919.

Pese a su nombre, los agujeros negros no tienen “fondo” ni llevan a ningún otro lugar (que sepamos). Sagan empleó agujeros negros como puertas de entrada a su sistema de transporte galáctico rápido en Contacto, combinados con lo que se conoce como agujeros de gusano, pero los agujeros negros no son túneles en los que se pueda entrar y salir libremente. Los agujeros de gusano sí son túneles, pero tienen el inconveniente de ser inestables y submicroscópicos. Sagan hace teorizar en voz alta a sus científicos mientras viajan, ya que no ignora estos problemas.

En Star Trek la acción no deja espacio a las dudas y un agujero negro lo mismo puede chupar y destrozar todo lo que se le acerca como permitirle gentilmente el paso hacia otro tiempo. En la adictiva wiki de TVTropes hay un artículo dedicado a los Agujeros Negros No Realistas donde Star Trek recibe su merecido:

«Lo que debían usar los escritores era un agujero de gusano, especialmente si iban a inventarse sin más la parte científica. No es como si Star Trek no tuviera montones de anomalías espaciotemporales con pinta de remolino de donde escoger, así que decidir usar un fenómeno relativamente bien conocido como un agujero negro y errarle absolutamente en todos los detalles fue un poco chocante.»

Hay una propiedad de los agujeros negros que no recuerdo haber visto empleada demasiado en la ficción: la dilatación del tiempo. La gravedad produce el mismo efecto sobre el tiempo que la velocidad; de la misma manera que un reloj viajando a alta velocidad atrasa, también en las cercanías a un campo gravitatorio hace que el tiempo vaya más lento. En el caso de los agujeros negros, su gravedad se hace tan grande que si observáramos alguien cayendo en él, lo veríamos caer cada vez más lento hasta detenerse; literalmente nunca terminaría de caer.

Stanislaw Lem (el de Solaris) usa esta propiedad en su poco conocida novela Fiasco, cuando emplea el área inmediatamente exterior a un “colápsar” como “puerto temporal” para una nave espacial. Utilizando medios tecnológicos avanzadísimos, la nave de Lem aprovecha para refugiarse en una zona cercana al agujero donde el tiempo se frena y corre al revés, con el objeto de esperar a unos exploradores enviados a un planeta lejano y luego volver a la Tierra unos pocos años, en vez de siglos, después de partir. El contenido científico es especulativo y probablemente erróneo, pero la explicación suena bastante bien, especialmente para la época en que fue ideada (1986).

Otra obra de ficción donde la dilatación temporal provocada por un agujero negro tiene un papel fundamental es Pórtico, de Frederik Pohl, donde la caída de una nave espacial hacia la singularidad (infinitamente prolongada desde el punto de vista de quien los observa desde afuera) causa una culpa irrefrenable para el único superviviente.

Los agujeros negros son tan misteriosos para los no familiarizados con ellos que en cierta manera invitan al horror. El film Event Horizon (1997) utiliza un agujero negro como punto de apoyo para una fantasía terrorífica que, de hecho, podría haber sido ambientada en cualquier lugar suficientemente apartado. Estar lejos de la Tierra tiene desde siempre aquel toque funesto de “En el espacio nadie puede oír tus gritos”, pero el aislamiento físico y sensorial habrían bastado para un buen guión, sin tener que recurrir a presentar los agujeros negros como lugares desde donde pueden introducirse seres malignos a nuestro universo.

En un cuento corto de Larry Niven, El hombre agujero, un científico (quizá no premeditadamente) asesina a otro utilizando un agujero negro de tamaño submicroscópico que mantenía suspendido utilizando un campo magnético. El susodicho agujero no es el producto de una implosión estelar sino un agujero negro primordial, una reliquia de los primeros instantes luego del Big Bang (nunca se ha observado uno, pero la teoría es sólida). El relato es riguroso: el miniagujero no se traga a su víctima, sino que cae atravesándolo sin absorber más que unos pocos átomos; el daño lo hace su gravedad, o más correctamente su fuerza de marea, que desgarra sus tejidos. Éste debe ser uno de los usos ficticios más imaginativos de un agujero negro, un objeto tan alejado de nuestra experiencia cotidiana pero tan fascinante que, como vimos, da para casi todo.

17Abr/135

De supernovas y bacterias

Si una de las características más impactantes de la ciencia es cómo campos totalmente alejados se encuentran y confirman mutuamente, éste debe ser un excelente ejemplo. Un equipo de investigadores cree haber encontrado en bacterias fósiles, en el fondo del mar, el rastro de la explosión de una supernova que pudo acelerar la extinción de la fauna marina de hace dos millones de años.

La historia de este descubrimiento comienza en realidad hace más de diez años. En 1999 científicos en Alemania encontraron en sedimentos marinos pequeñas cantidades de hierro-60, un isótopo radiactivo del hierro que no puede formarse en la Tierra. Se creía que podía haber llegado allí al pasar el Sistema Solar por un área del espacio abundante en dicho isótopo.

Por otro lado, hace también bastante que los paleontólogos ponen el límite entre dos períodos geológicos recientes, el Plioceno y el Pleistoceno, en el momento de una gran extinción de organismos marinos (que dejó su rastro en forma de restos fósiles característicos). Se consideraba probable que una de las causas de esta extinción fuera un aumento en la radiación ultravioleta solar, que habría matado al plancton cercano a la superficie marina.

En 2002 un equipo liderado por Narciso Benítez (John Hopkins University) propuso que una o más explosiones de supernova cercanas habían emitido rayos cósmicos intensos que, al llegar a la Tierra, habían dañado la capa de ozono, dejando pasar más rayos UV de lo habitual, que exterminaron al delicado plancton del cual depende el ecosistema. Señalaron tentativamente a la Asociación OB Escorpio-Centauro, un grupo que incluye unas cuarenta estrellas gigantes jóvenes y activas, a 450 años luz de nuestro planeta. Las asociaciones estelares OB son bastante típicas: se forman a partir de nubes de gas dando origen a múltiples estrellas muy masivas que viven rápido, mueren jóvenes y a veces dejan un hermoso cadáver.

Cuatrocientos cincuenta años luz es demasiado lejos para afectar la Tierra. Pero según han logrado determinar Benítez y sus colegas, hace dos millones de años algunas estrellas de Escorpio-Centauro podrían haber pasado a sólo 130 años luz. Y aunque no hemos visto ninguna supernova ahí, hay rastros de veinte explosiones en los últimos once millones de años.

Hace pocos días un físico, Shawn Bishop, reveló el hallazgo de hierro-60 en muestras del océano, por medio de un método que elimina las posibles fuentes inorgánicas, como por ejemplo, los minerales arrastrados por la lluvia desde los continentes. El origen de este hierro son bacterias magnetotácticas, que viven en el fondo marino y se orientan guiándose por el campo magnético terrestre, utilizando para ello cantidades microscópicas de magnetita (óxido ferroso-diférrico) que acumulan en sus células. Estos rastros fósiles tienen una antigüedad de 2,2 millones de años, exactamente lo que se esperaría si las bacterias vivieron durante la extinción del Plioceno-Pleistoceno.

Supernova como posible causante de la aparición de hierro-60 en bacterias magnetotácticas fósiles

Podemos imaginar cómo habrá sido: la explosión de la supernova, expulsando inmensas cantidades de átomos pesados; unos siglos después, una lluvia de rayos cósmicos que habrá hecho volar al espacio gran parte de nuestra capa de ozono; el plancton marino, frito por la radiación ultravioleta solar; la Tierra pasando por una nube de hierro-60 y otros isótopos radiactivos; y estas pequeñas bacterias capturando y utilizando ese hierro, ya oxidado, como brújula, para luego morir tranquilamente y dejar su huella en los sedimentos.

El objetivo de los investigadores es, ahora, encontrar más muestras del mismo tipo en otras partes del fondo marino. El sueño, encontrar a la culpable: el rastro en el cielo, ya débil, de la supernova que nos golpeó.

15Feb/1311

Un meteoro se desintegra sobre Rusia: Lo bueno, lo malo y lo feo.

[Actualización 16/02 15:25. Las estimaciones para el tamaño y masa cambiaron, y mucho. La NASA estima que se trató de un objeto de unos 15 metros de diámetro y entre 7.000 y 10.000 toneladas]

[Actualización 15:15. La Academia Rusa de Ciencias, en una declaración, estiman que el objeto original podría haber sido de unos pocos metros de diámetro y unas 10 toneladas de peso. La mayor parte de la energía se liberó entre los 5 y 15 km de altura. Esto es lo que hace llamativo a este evento; aunque objetos como estos caen varias veces al año, suelen quemarse a mayor altura (30-50 km). ]

[Actualización 11:40. Aparentemente algunos fragmentos llegaron al suelo. Supuestamente este es uno de los cráteres]

Hoy me estaba yendo a dormir y de casualidad reviso mi Facebook desde mi celular. No sé exactamente qué leí, pero era algo relacionado con un meteoro en Rusia. De más está decir que rápidamente me levanté y fuí a la computadora. Efectivamente, un meteoro había pasado sobre el cielo de Cheliábinsk, Rusia. El primer video que vi me hizo dudar un poco. Se trata de una grabación desde un auto que registra una luz brillante en el horizonte. La forma y presentación me resultaron muy similares a varios videos falsos de OVNIS.

Me metí en Twitter y noté con satisfacción que Phil Plait, de Bad Astronomy, estaba conectado y hablando sobre el tema. A medida que pasaba el tiempo iban apareciendo más videos que mostraban el mismo fenómeno. La luz en el cielo que iba aumentando en intensidad hasta un máximo y que luego se apagaba. En el blog de Ilya Varlamov (en ruso) hay una recopilación de muchísimos videos e imágenes.

Quizás todavía es muy pronto para saberlo, pero lo más probable es que se haya tratado de un meteoroide que entró en la atmósfera (convirtiéndose en un meteoro) y se haya desintegrado antes de llegar al suelo. El bólido que se movía a velocidades supersónicas produjo un boom sónico que fue el responsable de la mayoría de los destrozos. El tamaño del meteoro es desconocido, aunque en algunas noticias se hablaba de un peso de 1 tonelada (aunque véase la siguiente sección). Phil Plait fue rápido en realizar un primer análisis del fenómeno.

El resplandor que produjo fue increíblemente brillante. Todo esto sucedió a las 9:20 hora local y el Sol todavía no había terminado de salir, pero la luz de este pedazo de roca fue como un segundo amanecer, como se puede ver a los 40 segundos de este video.

Lo bueno

La enorme cantidad de filmaciones e imágenes son una gran oportunidad para hacer ciencia. En la actualidad, con millones de cámaras personales alrededor del mundo, la cantidad de datos a disponibilidad de los científicos no tiene precedentes. El paso de este meteorito seguramente va a poder determinarse con muy alta precisión y es probable que se pueda determinar su trayectoria y, si algún pedazo llegó al suelo, se lo pueda recuperar y estudiar.

estela

La estela dejada por el meteoro es una clase de nube que no suele verse muy seguido, ¡una creada por una piedra espacial! Quizás la podría llamar sideracumulus. Pero además de ser hermosa, esta foto nos dice varias cosas sobre el meteoro.

  • La estela se va disipando, lo cual sugiere que la roca no tocó el suelo sino que se fue desintegrando. Es decir, que no esperaríamos encontrar un gran cráter, aunque sí pueden haber pequeños pedazos que sí hayan llegado al suelo.
  • Además, la estela está partida en dos. Esto muestra que el meteoro se rompió en al menos dos partes al llegar a la atmósfera. Esto no es raro.
  • Finalmente, como las nubes (salvo contadas excepciones) se forman en la parte más baja de la atmósfera llamada tropósfera, podemos poner una cota máxima a la altura de la formación que estamos viendo. Sabiendo que la tropósfera no supera a los 15km (a esa altura aproximadamente se encuentra la tropopausa), podemos decir que el meteoro no pudo haberse desintegrado a una altura mayor que esa.

Como curiosidad, el calor que sufre un objeto que cae a la Tierra a gran velocidad no se debe a la fricción con al aire sino a la compresión del aire. Cuando el bólido va demasiado rápido y se encuentra con la atmósfera y el aire no puede quitarse del medio suficientemente rápido por lo que se comprime, lo que causa que se caliente (como cuando inflan una bicicleta y se calienta el pico).

Otro aspecto interesante de los videos es que, si prestan atención, van a notar que el boom sónico llega muy tarde.

Los rusos ya se habían puesto a grabar la estela de condensación dejada por el meteoro cuando fueron sorprendidos por la onda de choque. Aunque parezca una observación simple no deja de ser rara e incluso un usuario en twitter comentó que le parecía que esos estallidos eran falsos justamente por eso. Pero todo cuadra si consideramos que la velocidad del sonido al nivel del mar es de unos 300 m/s y que, si el meteoro pasó a 15.000 m sobre el suelo, significa que la onda de choque va a tardar unos 50 segundos en llegar. Y eso sin contar que el sonido viaja más lento a altas alturas.

Es increíble como un porteño puede enterarse de lo que pasa a 15.000 km de distancia con pocos minutos de diferencia. Que personas de a pie en una ciudad de Rusia puedan grabar lo que están viendo en primera persona y compartirlo con todo el mundo es algo increíble. Pero también está el lado oscuro, y es la desinformación.

Lo malo
meteoro2

Aquí vemos al famoso meteoro que voló sobre los Urales.

Es que como aficionado a la divulgación científica, además de el evento en sí, es interesante ver la cantidad de desinformación que se genera. Y en una situación dramática y en pleno desarrollo que, para colmo, se reporta en un idioma cirílico, la cosa da para todo. Por lejos el peor medio de comunicación es la agencia de noticias RT que se debería ganar un Pulitzer a los peores titulares.

“El meteorito de los Urales sería un fragmento del asteroide que pasará cerca de la Tierra” dice la noticia, aunque en el cuerpo del artículo se lee que “la directora del Observatorio Astronómico de la Universidad Federal de los Urales, Polina Zajárova, afirma que la caída del meteorito en los Urales no está asociada con el asteroide”. Para los despistados, el asteroide 2012 DA14 hoy va a pasar muy cerca de la Tierra. Phil Plait ya lo comentaba en su rápido post, que por lo que se ve en las cámaras el meteoro entró a la atmósfera moviéndose de este a oeste mientras que el asteroide 2012 DA14 se va a aproximar a la Tierra desde el sur. Además, a más de 12 horas antes de que suceda el acercamiento, DA14 se encuentra a más de medio millón de kilómetros de distancia.

O también “El meteorito de los Urales, ¿derribado por la Fuerza Aérea de Rusia?”, que luego expande en la nota. Esto es altamente improbable. El meteoro de Cheliábinsk era muy pequeño para ser detectado, mucho menos derribado. Como dijo @migusant, “Interceptar un asteroide a 8 o 10 km/s con armas antiaéreas es como atrapar una bala con la mano”.

Otro ejemplo de mal periodismo es la publicación de esta foto (y también hay un video) como el supuesto cráter.

crater falso

Por las razones antes mencionadas, es probable que no haya un gran cráter y este agujero en particular es completamente falso y se trata de una caverna llena de gas natural que en 1971 colapsó y fue prendida fuego. Según la entrada en wikipedia, “para sorpresa de los científicos, que pensaron que la combustión tan sólo duraría unos días, el depósito continúa ardiendo en la actualidad”.

Lo feo

Para terminar, una “noticia” que está cerca de mi corazón. “La capa de ozono se resiente por el meteorito”, titula RT y subtitula “La caída del meteorito en los Urales podría acarrear la aparición de un agujero en la capa de ozono”. Como justificación para semejante afirmación pone las palabras de un astrofísico de la Universidad Estatal de Cheliábinsk quien explica que “cuando tal objeto entra en la atmósfera y explota, lo primero que destruye es la capa de ozono”. Esto puede ser cierto, pero de ninguna manera puede concluirse que la capa de ozono va a resentirse ni mucho menos que va a aparecer un agujero de ozono por esto.

El agujero en la capa de ozono se produce en la Antártida (y en menor medida en el Ártico) por una cantidad de factores que hacen propensa la destrucción del ozono y el aislamiento del resto de la atmósfera que impide que éste se reponga. El ozono destruido por este meteoro, aún si fuera significativo, se repondría en poco tiempo y no causaría demasiado daño.

En definitiva, este tipo de eventos son emocionantes, científicamente importantes y también nos sirve para afinar un poco el pensamiento crítico. Como sabemos que toda la información es de último momento y muy mal contrastada , tenemos que ser extra cautos.

6Ago/120

Curiosity toca el suelo de su nuevo hogar

Curiosity descendiendo en paracaídas vista desde el Mars Reconnaissance Orbiter.

Todo salió perfecto. Hoy a las 2:32 de la mañana Curiosity apoyaba suavemente sus 6 ruedas en el suelo marciano y yo, junto con miles de espectadores, salté con una alegría difícil de contener. Fueron 2 horas de tensión y anticipación. Estaba en la cama mirando el video de Control de Misión de la NASA y siguiendo por Twitter. En los últimos minutos no podía con la emoción y saltaba de la cama con cada éxito de las distintas etapas del Entry, Descent and Landing.

Es increíble. Tenemos ojos en Mercurio, Marte y Saturno -nuestros pequeños embajadores con cuerpos metálicos y cerebros de silicio- y ahora se agrega uno más a la lista. En 3 mil millones de años pasamos de ser sólo unos microorganismos autoreplicantes a seres con inteligencia suficiente para construir, enviar y aterrizar exitosamente en otro planeta un robot de una tonelada. De usar herramientas de piedras a, en sólo 2 millones de años, crear sofisticados instrumentos que pueden viajar millones de kilómetros y aterrizar a pocos metros de su destino.

Una de las primeras imagenes enviadas por Curiosity.

Esto es lo que podemos hacer impulsados por la curiosidad y las ansias de descubrimiento. Podemos utilizar una enorme cantidad de recursos sólo para responder preguntas. El placer del descubrimiento, la necesidad de saber más, es algo de lo que no podemos escapar.

Pero a pesar de la felicidad y emoción que me da un hito científico como este, no puedo dejar de tener también un sabor amargo. La exploración del universo tendría que ser universal, pero Curiosity es un programa de la NASA. Si bien hay instrumentos de varios países, no se puede decir que realmente sea una misión internacional.

Mientras Curiosity se acercaba al planeta rojo, un ataque aéreo mataba a un palestino, un ataque armado dejaba 15 soldados egipcios muertos y otros 7 palestinos que trataron de secuestrar un vehículo armado eran asesinados. Y no sé cuántos habrán muerto a mano del ejército del mismo país que llevó a cabo este gran logro. Está claro que si bien hemos madurado tecnológicamente, nos falta mucho para madurar moralmente.

Creo fervientemente que periódicamente todos tenemos que leer o escuchar la reflexión de Carl Sagan sobre la famosa imagen Un punto azul pálido. Momentos como estos son buenos para tomarse el tiempo y reflexionar nosotros también.Es algo paradójico que el mismo emprendimiento que nos llena de orgullo de ser humanos, también nos ilustre nuestra insignificancia en el cosmos. Las misiones espaciales nos dan mucho para aprender y no sólo en conocimiento científico. Nos enseñan lo que somos capaces de hacer si nos esforzamos y nos brindan una perspectiva única de nuestro lugar en el universo.

La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades visitadas por los habitantes de una esquina de ese pixel para los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina; lo frecuente de sus incomprensiones, lo ávidos de matarse unos a otros, lo ferviente de su odio. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida.

Nuestro planeta es una mota solitaria de luz en la gran envolvente oscuridad cósmica

7Jun/1242

La diferencia entre antimateria, materia oscura y energía oscura

42 Comentarios    

Publicado por:Jorge A. B..

Archivado en: Astronomía, Ciencia, Física, Misterios

Imagen tomada por el Hubble de un lente gravitacional, delatando la presencia de materia oscura.

La antimateria, la materia oscura y la energía oscura son tres cosas absolutamente distintas, al contrario de lo que tiene entendido mucha gente. Veamos una descripción simple y breve de cada una, sin profundizar demasiado, para intentar desarmar un poco esta confusión.

La antimateria es como la materia común y corriente de la que estamos hechos, pero hecha de partículas cuya carga eléctrica está cambiada de signo. Un anti-electrón (por razones históricas también conocido como positrón), por ejemplo, es una partícula igual al electrón, con su misma masa y carga pero de signo eléctrico positivo (el electrón tiene carga negativa). Y un anti-protón es una partícula con la misma cantidad de masa y carga de un protón, pero con carga de signo eléctrico negativo. La antimateria se forma con antipartículas: del mismo modo que un átomo de hidrógeno consiste en un electrón orbitando alrededor de un protón, si juntáramos un anti-protón con un anti-electrón podríamos tener un átomo de anti-hidrógeno, lo cual ha sido logrado en el CERN, por fracciones de segundo.

La antimateria no es ningún asunto de ciencia ficción. Fue predicha teóricamente y descubierta experimentalmente hace prácticamente un siglo. Hace varias décadas que incluso tiene aplicación tecnológica en medicina, en la tomografía por emisión de positrones, aunque su uso como fuente de energía está muy lejos de ser una realidad. Aún quedan bastantes interrogantes científicos pendientes sobre ella, pero es la menos enigmática de las tres.

Con respecto a la materia oscura, por otra parte, no tenemos ni la más pálida idea de lo que es. Para explicar por qué entonces hablamos de ella, partamos desde cero. Los planetas del sistema solar están en equilibro en una órbita alrededor del Sol, y para que este equilibrio se mantenga la fuerza de gravedad que ejerce el Sol sobre cada uno tiene que ser la justa y necesaria; si la fuerza aumentara atraería demasiado al planeta y el Sol lo engulliría, y si disminuyera, el planeta no sería atraído lo suficiente y saldría despedido del sistema. Más específicamente hay tres variables que deben estar balanceadas: la masa del planeta, su distancia al Sol, y la velocidad con que da vueltas alrededor de éste. Ésta es una ley general llamada conservación del momento angular, que se aplica a todas las cosas y no sólo al sistema solar, incluyendo las galaxias. Ahora bien, nuestra galaxia está hecha de miles de millones de estrellas que giran alrededor del centro, nuestro sol siendo una de ellas. Y así como los planetas de nuestro sistema solar guardan cierto equilibro entre su distancia al Sol, su masa y su velocidad orbital, del mismo modo las estrellas de nuestra galaxia y todos los cuerpos celestes, nebulosas y materia en todas sus formas, también deberían cumplir ese mismo balance entre su distancia al centro de la Vía Láctea, su masa y la velocidad orbital. Pero a simple vista esto deja de respetarse a medida que nos alejamos del centro de la galaxia, a pesar de que todo sigue estando en equilibrio. La explicación más simple es que en realidad la ley sí se cumple, lo que sucede es que hay mucha masa “escondida” que por algún motivo no podemos ver, que sería la necesaria para que la ley se mantenga en pie. A esta masa invisible la llamamos materia oscura, por razones obvias. Creemos que está ahí pero ignoramos su naturaleza.

Hay otros fenómenos físicos que también delatan su existencia, además del mencionado, como por ejemplo las lentes gravitacionales, pero hay bastante debate al respecto. Incluso podría terminar siendo cierto que efectivamente nuestra querida ley de conservación no se aplica a gran escala, o bien hay fallos en otras leyes relacionadas, aunque es poco probable.

Por último está la energía oscura. Si antes estábamos desconcertados, ahora lo estamos aún más. El Universo está, como sabemos, en expansión desde el Big Bang. Pero las galaxias ejercen una fuerza de gravedad entre ellas mismas que tiende a acercarlas entre sí, y por lo tanto a frenar la expansión del Universo. Hasta hace poco no estábamos seguros de si esta fuerza era suficiente para frenar la expansión (y eventualmente volver a comprimirlo todo, como un Big Bang inverso), o si por el contrario no era suficiente, en cuyo caso lo único que lograría sería disminuir la velocidad de la expansión. Sin embargo, en la década de 1990 se descubrió que la fuerza de atracción entre las galaxias ni siquiera alcanza para esto último. El Universo se expande cada vez más rápido, lo cual nunca habríamos esperado, porque para esto hace falta algo que lo esté acelerando. Y si hay una aceleración, tiene que deberse a alguna fuerza por ahora misteriosa. A la energía que produce esta fuerza, absolutamente incomprendida, le llamamos energía oscura.

Ahí lo tenemos: tres fenómenos físicos completamente separados y distintos. ¡A no confundirlos más!

1Jul/1112

Asteroide casi destruye la Tierra, salvo que no

El sensacionalismo mediático, el amarillismo basado en el miedo, el catastrofismo innecesario, ya son bastante malos de por sí. Cuando se juntan con la mala religión, el resultado es terriblemente gracioso o terriblemente decepcionante, según quién. Como muestra, un botón. Hace pocos días  unos cuantos medios, aparentemente por el habitual procedimiento de cortar y pegar, publicaron la noticia de que la NASA, distraída por la observación del eclipse lunar del 15 de junio, había olvidado chequear que un asteroide estuvo a punto de chocar con nuestro planeta.  En NoticiaCristiana.com, un portal evangélico, agregan que se dieron cuenta dos días después y que “la ciencia humana falló y… sólo la misericordia de Dios nos pudo salvar de esta catástrofe”.

Signos evidentes de mal periodismo abundan. En primer lugar, mientras el titular y la bajada hablan de una supuesta (y absurda) distracción de la NASA o del público a causa de un eclipse lunar, en el cuerpo de la nota no hay mención de este imperdonable olvido. En segundo lugar, mientras en el titular se habla de un asteroide capaz de destruir la Tierra, en el cuerpo se dice que era del tamaño del objeto de Tunguska, que no sólo no era un asteroide sino que tampoco podría haber destruido la Tierra.

En tercer lugar, aunque es cierto que hay que ser un poco más sutil para descubrirlo, el asteroide 2009 DD45 no estuvo cerca de la Tierra en estos últimos días. Ni en el último año. De hecho, su máxima aproximación a la Tierra ocurrió tres días después (no dos días antes, como implica la nota) de su descubrimiento en 2009, por parte del dos veces citado astrónomo australiano Robert McNaught, y está registrada, como corresponde, en el sitio web de la NASA. En este momento, 2009 DD45 está más bien lejos, de hecho más cerca de Marte que de la Tierra:

Órbitas y posiciones estimadas de la Tierra y de 2009 DD54 al 15 de junio de 2011.

Es de esperar que los medios implicados corregirán inmediatamente el error cometido y se disculparán con sus lectores por la zozobra que pudieran haberles causado y por su mal desempeño periodístico.

25Mar/112

Terremotos, tsunamis, apocalipsis nucleares y otras yerbas (parte 2)

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Publicado por:PabloDF.

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Como siempre que ocurre un terremoto imporante en algún lugar del mundo, lo primero que todo el mundo quiere saber es cuán intenso fue, y allí entra en escena la famosa (o infame) escala de Richter.

El problema con la escala de Richter, o escala de magnitud local, es que no se utiliza más hace varios años, porque (entre otras cosas) a partir de cierto punto se produce un efecto de saturación por el cual el método de medición arroja valores similares para sismos de energías claramente diferentes. En la actualidad se utiliza la escala de magnitud de momento, la cual no se satura y genera mediciones más correctas. Esto no solo es ignorado por los medios, los cuales siguen informando magnitudes como “de la escala de Richter”, a modo de latiguillo, si no que además hacen informes sobre cómo se calcula esta magnitud a pesar de ser obsoleta. En el caso del terremoto del noreste de Japón, que midió 9 de magnitud, la escala de Richter es prácticamente inútil.

Mapa del terremoto de Tohoku, Japón, 2011, y algunas de sus réplicas

Mapa del terremoto de Japón y algunas de sus réplicas

Los medios también aportaron a la sensación general de catástrofe con los ya trillados anuncios de que el eje de la Tierra se había movido a causa del terremoto, y más tarde, que el día se había acortado o alargado. Nadie se pregunta de qué manera se pudo medir esto. Lo cierto es que la Tierra no es de ninguna manera un cuerpo geométricamente perfecto ni homogéneo, y su eje se mueve constantemente. Los desplazamientos más regulares, causados por la influencia gravitatoria de la Luna, el Sol y de otros planetas, son conocidos, especialmente la precesión y la nutación.

Esos escasos centímetros que nos movió el terremoto de Japón fueron suficientes para ser medidos por medio de GPS, pero en general esto no es posible, y siempre se requieren cálculos complementarios para corregirlos. Estos movimientos en realidad no significan nada de importancia para el planeta en su conjunto, aunque sí para algunas cuestiones muy específicas. En una entrevista, Richard Gross, del Jet Propulsion Lab de la NASA, explicaba a Popular Mechanics:

Los terremotos pueden cambiar la rotación de la Tierra al reacomodar la masa de la Tierra. Esto es lo que hace un patinador sobre hielo que gira para lograr girar más rápido: mueve sus brazos más cerca del cuerpo. () Este terremoto debe haber movido la masa en promedio un poco más cerca del eje de rotación de la Tierra haciendo que ésta rote más rápido y que la duración del día sea un poco más corta.

Hay tres factores importantes en esto. Uno, por supuesto, es el tamaño. Si todo lo demás es igual, entonces cuanto más grande el terremoto, mayor será su impacto en la rotación de la Tierra. El lugar también importa. Si el terremoto ocurre en el ecuador, va a tener un efecto mayor que si ocurre en el polo norte o en el polo sur. Si se mueve masa hacia arriba o hacia abajo en el polo norte o sur, no tiene ningún efecto sobre la rotación terrestre en absoluto. Y luego, los detalles de cómo la falla se movió durante el terremoto, el ángulo de deslizamiento de la falla y en qué dirección ocurrió el deslizamiento, también son importantes. El movimiento vertical es mucho más efectivo para cambiar la duración del día que el movimiento horizontal que se obtiene en una falla de desgarre. Una falla de cabalgamiento como la que causó el terremoto de Japón tiene movimiento vertical; es más efectiva para cambiar la longitud del día que, digamos, un terremoto como el que tendríamos en la falla de San Andrés en California.

El eje cambia todo el tiempo. Todo lo que reacomode la masa de la Tierra cambia la posición del eje. Y los cambios más grandes de hecho se deben a la circulación de la atmósfera y el océano. (…) En el transcurso de un año el eje puede variar de posición alrededor de un metro, unas seis veces más que lo que causó este terremoto.

… La mayoría de la gente no se da cuenta de estos cambios. Pero aquí en el JPL nos preocupamos porque afectan nuestra capacidad de enviar naves espaciales a objetos distantes como Marte. (…) Si no los tuviéramos en cuenta, si asumiéramos que la Tierra está rotando de manera uniforme, podríamos errarle completamente a Marte al enviar una nave.

También se dijo que la costa de Japón se había movido un par de metros, lo cual es ciertamente impresionante, pero no muy misterioso: a fin de cuentas estamos hablando de placas que se deslizan unas sobre otras (o por debajo de otras, o en direcciones opuestas una de otra). Es la brusquedad del movimiento lo que llama la atención. América y África se están apartando una de otra a razón de un par de centímetros por año; Japón se movió diez veces más que eso en pocos minutos. Ambos son procesos naturales y bastante sencillos de graficar. Es difícil entender por qué tantas personas adultas se sorprenden o buscan “explicaciones alternativas” para un mecanismo que un niño de cinco años con un mínimo de imaginación puede entender. Evidentemente la naturaleza humana es más complicada que la geología y la astronomía combinadas…

10Feb/110

Una multitud de nuevos planetas.

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Publicado por:Elio Campitelli.

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A diferencia del Hubble, cuya versatilidad le permite observar las galaxias más lejanas conocidas,  tomar mapas de Plutón o capturar una colisión entre asteroides, el Telescopio Espacial Kepler fue diseñado específicamente para una única tarea: buscar Planetas. Y como un experto en su discreto campo de acción, es excelente en lo que hace. Tal es así que hace unos días y utilizando sólo datos obtenidos en sus primeros 4 meses de funcionamiento, tenemos más de 1200 candidatos a planetas extrasolares.

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Se puede usar el tránsito para detectar un planeta...

Kepler apunta constantemente a unas 150.000 estrellas en nuestra galaxia que representan 1/400 del cielo nocturno buscando pequeños parpadeos en la luminosidad. Ese parpadeo puedo significar que algo se interpuso entre la estrella y el detector; si puede observarse periódicamente, es muy probable que ese algo sea un planeta. A partir del período orbital luego se puede deducir la distancia al a estrella utilizando, justamente, las leyes de Kepler; el tamaño se deduce por la cantidad de luz bloqueada; y la masa puede estimarse midiendo el efecto gravitacional (bamboleo) de la estrella.

Este método tiene dos limitaciones principales. La primera es la sensibilidad de los detectores. Cuanto más sensibles y precisos, más pequeños son los cambios de luminosidad que pueden detectarse y, por lo tanto, más pequeños son los planetas que pueden descubrirse. Kepler es suficientemente sensible como para encontrar un planeta del tamaño de la Tierra y lo ha demostrado encontrando un planeta sólo un 40% más grande que el nuestro, así que por eso no hay que preocuparse. Sin embargo hay otra limitación mayor: sólo puede encontrar planetas que pasen frente a su estrella. Esto significa que aún si todas las estrellas observadas tuvieran planetas, sólo podríamos saber de su existencia en una pequeña porción de ellas. Por suerte, existen métodos estadísticos para estimar esa proporción y extrapolar los resultados con confianza.

Planet_reflex_200

... o su efecto en la velocidad radial de la estrella. Nótese que no es que el planeta rote al rededor de la estrella, sino que ambos rotan al rededor del centro de gravedad del sistema (que puede estar dentro de la estrella)

Todo esto nos lleva a los más de 1200 candidatos que anunció la NASA. Hasta ahora el número de planetas extrasolares era algo superior a 500. Voy a repetir esto para los que no estaban prestando atención allá en el fondo: en 2 años, usando datos recolectados sólo durante 4 meses, Kepler encontró más del doble de planetas que los descubiertos en 15 años de observación terrestre (el primer exo-planeta, Belerofonte, fue descubierto en 1995). La misión está diseñada para durar 3 años y medio, por lo que nuestro entendimiento del universo está a punto de explotar…

Quizás más sensacional sea que 68 de esos planetas tienen aproximadamente el tamaño de la Tierra, 56 están en la zona habitable de los cuales 5 tienen un tamaño terrestre. Pero no hay que descartar los 49 restantes ya que las llamadas “súper-tierras” no son necesariamente hostiles con la vida y los planetas jovianos pueden tener lunas habitables. Claro que, aún cuando un planeta esté en la zona habitable, no significa que tenga vida. Tanto Venus como Marte están a la distancia justa del Sol para tener agua líquida en la superficie; sin embargo por su características atmosféricas Venus es un horno con 400ºC a la sombra y Marte es un desierto helado con casquetes polares de hielo seco. La composición y masa de la atmósfera es un factor nada trivial que afecta la habitabilidad de un planeta. Pero al tener más datos, los astrónomos y astrobiólogos pueden darse una idea de cuán comunes son los planetas similares al nuestro, un factor que interviene en la famosa Ecuación de Drake y en las posibilidades de encontrar vida extraterrestre. También sirve para afinar los modelos de formación planetaria.

Kepler muy probablemente va a revolucionar nuestro entendimiento del universo - sólo hay que esperar. Para estar seguros de que la señal observada es un planeta, los astrónomos necesitan 3 tránsitos. Esto significa que si Kepler estuviera en un sistema solar alejado mirando hacia nosotros, tardaría más de 3 años en descubrir la Tierra. Cabe preguntarse si los astrólogos actualizarán sus cartas astrales para tener en cuenta todos estos nuevos cuerpos celestes o si se podría usar la diferencia entre éstas y los datos empíricos para encontrar nuevos planetas.

(Gracias a leox por postear esta noticia en el foro y gracias a la JREF por el millón de dólares que me gané por haber predicho esto –o algo parecido- en el episodio 3 de Pienso, luego Dudo)

2Feb/117

Betelgeuse, o por qué no es cierto que vamos a tener dos soles en 2012

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Publicado por:PabloDF.

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Los dos soles de Tatooine

Así no se verá el cielo de la Tierra cuando Betelgeuse explote.

El 19 de enero de 2011 el portal de noticias australiano news.com.au publicó declaraciones de Brad Carter, físico de la Universidad de Queensland del Sur, bajo el título “Los soles gemelos de Tatooine, pronto en un planeta cerca de Ud., apenas Betelgeuse explote”. Decía que la “infame” estrella supergigante roja de la constelación de Orión explotaría muy probablemente en 2012 y la veríamos como “un segundo sol en el cielo”. El muy conocido The Huffington Post (éste sí infame por su apertura entusiasta a la pseudociencia de toda clase) lo republicó como “¿Dos soles? Estrellas gemelas podrían ser visibles desde la Tierra en 2012”. El tono de la noticia original era juguetón (estaba ilustrada con la inolvidable escena de Star Wars donde Luke Skywalker contempla ponerse los soles gemelos de su planeta natal); el otro era serio, casi preocupado.

Ni qué decir tiene que el disparate cundió enseguida. Hubo quien lo asoció con el famoso calendario maya y quien lo tachó de exageración debida a los “fanáticos de la astronomía”. Un diario informó que Betelgeuse es “la segunda estrella más grande del universo”, que esto de los soles gemelos ocurre cada millón de años, que el calendario maya predice “el Armagedón” para 2012 y que la palabra Betelgeuse “tiene fuertes asociaciones con el diablo”. Otro matizó, con risible cautela, que la explosión podría ocurrir en 2012 “o dentro de miles de años”. Si la desinformación y el amarillismo tuvieran masa, la cobertura mediática de este asunto ya hubiera colapsado sobre sí misma como agujero negro.

Luego llegaron las desmentidas. Phil Plait (de Bad Astronomy) empezó a escribirla apenas vio la noticia en el portal australiano (hay una traducción al castellano en Ciencia Kanija). De Betelgeuse ya se viene hablando hace un tiempo entre los astrónomos serios, y los profetas del apocalipsis maya también la tenían en la mira.

Pero basta de hablar de lo que dijeron otros. ¿Qué hay de cierto?

Para empezar, se trata verdaderamente de una estrella atípica. Es inmensa: unas 590 veces el diámetro de nuestro Sol y más de 20 millones de veces su volumen. Es sumamente poco densa, por lo cual la masa total es sólo unas 18–19 masas solares. Es tan grande que algunos telescopios han podido fotografiarla como un disco con detalles (mientras que la mayoría de las estrellas sólo pueden verse como puntos de luz indistintos). Y efectivamente, es casi seguro que está por explotar (o ya ha explotado pero el evento todavía no nos ha llegado, distinción que carece de importancia ahora) como una supernova de tipo II. La mayor parte de la radiación que emita será absorbida por la propia nube de gas expulsada. Es muy probable que también cause un estallido de rayos gamma, pero incluso aunque este se emitiera en nuestra dirección, estamos demasiado lejos para que cause efectos significativos. Sin duda ofrecerá un espectáculo magnífico: no será como un segundo sol en el cielo, pero sí se la podrá ver de noche o de día durante meses, con un brillo superior al de la Luna en cuarto creciente. Y además, como está cerca de la eclíptica, será visible desde casi todos los puntos de la Tierra.

Sin embargo, no sabemos cuándo sucederá todo esto. Creemos que va a ser pronto, pero en términos astronómicos eso puede ser mañana o dentro de cien mil años. Por lo tanto, la especulación de que este evento ocurrirá dentro de unos pocos meses es cuanto menos infundada, y sólo puede venir de gente ansiosa de ver profecías cumplidas.

Betelgeuse, con su brillo rojizo en la constelación de Orión (debajo y a la derecha de las Tres Marías, observando desde el Hemisferio Sur)

¿Y por qué estallará Betelgeuse? Ciertamente no para señalar el advenimiento de una nueva época en la Tierra. A las estrellas no les importamos. Betelgeuse estallará porque las estrellas, en esto sí parecidas a nosotros, tienen un ciclo de vida. A lo largo de su existencia, estas gigantescas esferas de gas sufren una lucha constante: la energía que se produce en su interior (producida por la fusión de elementos químicos) tiende a expandirlas hacia afuera, pero la gravedad de su propia masa tiende a comprimirlas hacia adentro. Mientras estas fuerzas se equilibran (lo cual típicamente sucede durante miles de millones de años) la estrella mantiene una forma estable, pero tarde o temprano los elementos de su núcleo terminan de fusionarse, y el equilibrio se acaba. Haciendo una burda analogía, estos elementos serían como la leña de una fogata. Pero a diferencia de la leña, a medida que los elementos se van fusionando, otros nuevos y más pesados se van generando en el mismo proceso. Cuando los primeros elementos (los más ligeros) se terminan, comienzan a fusionarse los segundos (más pesados), originando en consecuencia elementos a su vez aún más pesados… y así el ciclo se repite sucesivamente, generando en cada paso una cantidad menor de energía, hasta llegar a cierto punto límite.

Lo que sucede después depende de cada estrella en particular, según sus distintas características físicas. El abanico de posibilidades va desde apagarse discretamente hasta consumirse en una explosión espectacular. Y a partir sus restos pueden formarse todo tipo de nuevos cuerpos celestes: esferas de gas oscuras y apagadas, nebulosas de colores brillantes, púlsares o incluso agujeros negros.

Una estrella muy grande no puede autosostenerse mucho tiempo. Betelgeuse tiene unos diez millones de años y muestra signos de estar cerca del final: se contrae y expande, cambia de forma y brillo. En su núcleo probablemente ya no quede nada de hidrógeno para fusionar, y quizá incluso quede muy poco helio. Se calcula que una estrella grande puede fusionar helio en carbono durante algunos milenios; el siguiente paso (fusionar carbono en neón o magnesio) transcurre en cuestión de años, y para cuando la estrella comienza a fusionar silicio sólo le quedan días. La fusión de silicio produce una serie de elementos que lleva hasta el níquel, el cual se transforma rápidamente en hierro. La fusión del hierro no produce energía sino que la absorbe. Por lo tanto, éste es el punto donde la estrella pierde la batalla contra su propia gravedad. Su núcleo se derrumba sobre sí mismo a toda velocidad, dejando atrás las capas exteriores de la estrella. La energía liberada por el colapso (que está en el orden de lo que nuestro Sol producirá en toda su existencia, pero en pocos minutos) es lo que vemos como una supernova.

Si el cuerpo residual que queda de la estrella es relativamente ligero (no más de tres masas solares aproximadamente), este nuevo estado es estable; lo que veremos desde la Tierra será una nebulosa que se expande, formada por los restos gaseosos expulsados, con una estrella de neutrones en el centro que quizá veamos como un púlsar. Pero si el residuo es algo más pesado, la materia será comprimida por su propia gravedad hasta formar un agujero negro.

Cualquiera sea el caso, Betelgeuse dará a los astrónomos mucho material de estudio inédito sobre las supernovas: hace desde antes de la invención del telescopio que no vemos una tan cerca. Y a todos los demás nos permitirá ver una muestra directa de cómo se crearon y se siguen creando los elementos de los que estamos formados. Sin embargo, sólo será una decepción para los profetas del apocalipsis y sus crédulos seguidores.

Creer en mitologías pintorescas siempre resulta fácil y atractivo, pero una vez echamos un vistazo más profundo, la realidad resulta mucho más apasionante que la ficción.