8Abr/1523

El Glifosato contra la OMS

Hace unas semanas la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC por sus siglas en inglés), una agencia parte de la Organización Mundial de la Salud (OMS), tiró una bomba al anunciar que el glifosato entra en la Categoría 2A de su sistema de clasificación. Esto significa que el glifosato sería “probablemente cancerígeno”.

Glyphosate-2D-skeletal

Este anuncio obviamente fue celebrado y malinterpretado en igual medida por grupos anti-transgénicos, quienes vinculan al herbicida con el uso de Organismos Genéticamente Modificados. Estos grupos hace tiempo que tratan de vincular al glifosato con todo tipo de enfermedades y, a pesar de que el informe de la IARC sólo menciona que hay “evidencia limitada” que lo relaciona con el linfoma no-Hodgkin, fue recibido como la confirmación de todos sus miedos.

Por ahora no tenemos el documento con los detalles de la decisión de la IARC. Lo único que hay publicado es un brevísimo artículo en The Lancet que brinda poca o nada información. En particular, las citas a la literatura primaria brillan por su ausencia.

El artículo, por ejemplo, menciona los resultados de varios estudios en animales pero no cita a ninguno. Esto es altamente problemático porque no permite que uno evalúe si la evidencia presentada es suficiente para sustentar la afirmación. Las pocas citas que sí hay, por desgracia, no son prometedoras. En el texto del artículo se lee:

Un estudio reportó una tendencia positiva de hemangiosarcoma en ratones machos

Sin embargo, la literatura científica que citan es un documento de 2004 emitido en conjunto por la FAO y la OMS que era en sí mismo una revisión de la literatura. Sobre hemangiosarcoma y otras enfermedades, dice que:

Dada la falta de relación dosis-respuesta, la falta de significancia estadística y el hecho de que las incidencias registradas en este estudio están en el rango normal, no se considera que estos cambios hayan sido causados por la administración de glifosato. En conclusión, la administración de glifosato a ratones CD-1 durante 104 semanas no produjeron signos de potencial carginogénico a ninguna dosis.

En otras palabras, la IARC cita un reporte de la OMS que contradice la afirmación que quiere sustentar. Más aún, el reporte también concluye que

El potencial genotóxico del glifosato ha sido extensamente estudiado tanto in vitro como in vivo (...). En vista de la ausencia de potencial carcinogénico en animales y la falta de genotoxicidad en tests estandarizados, esta Reunión concluye que el es poco probable que el glifosato represente un riesgo carcinogénico a los humanos.

Sobre la exposición en humanos, el informe cita un estudio que supuestamente “reportó incrementos en los marcadores de daño cromosómico en residentes en muchas comunidades luego de rociar formulaciones con glifosato”. Sin embargo, el trabajo citado concluye:

Los datos sugieren que el daño genotóxico asociado con rociar glifosato para el control de plantas ilícitas es pequeño y parece ser transitorio.

Muchas de las otras afirmaciones sobre estudios en animales son imposibles de corroborar o analizar ya que no se dan referencias. Según Sí, Quiero Transgénicos y otras fuentes, hay rumores de que la IARC tuvo en consideración favorable el infame estudio de Seralini, que fue retractado por su mala ciencia y luego republicado por razones ideológicas sin cambio alguno. Esto es difícil de chequear sin un reporte completo y bien citado pero sería, en mi opinión, un golpe de gracia al violar la Regla Seralini: “Si citas el estudio de 2012 sobre las ratas alimentadas con maíz Roundup Ready, simplemente pierdes el debate”.

En el informe presente también brillan por su ausencia múltiples estudios que concluyen que el glifosato es seguro. En 2012 una revisión sistemática de la literatura había concluido que no hay “un patrón de asociación positivo indicando una relación causal entre incidencia total de cáncer ni ningún cáncer específico y la exposición al glifosato”. Este año, se publicó una revisión de estudios en animales que concluyó que “no hay evidencia de un efecto carcinogénico relacionado con el glifosato”.

Múltiples agencias reguladoras también contradicen las conclusiones del IARC. La Agencia de Protección Ambiental (EPA) de EE.UU. clasifica al glifosato en el Grupo E, que significa que no es carcinogénico en humanos. El Instituto Federal de Evaluación de Riesgo (BfR) de Alemania, por su parte, recientemente terminó el borrador de la re-evaluación del glifosato que concluye que “los datos disponibles no muestran propiedades carcinogénicas o mutagénicas del glifosato”.

El BfR emitió un comunicado sobre el anuncio de la OMS en donde afirman que “para la evaluación toxicológica de una sustancia se deben tener en cuenta todos los datos y no sólo una selección más o menos arbitraria de estudios”. Además reitera que el informe del Instituto, basado en más de 30 estudios epidemiológicos y miles de estudios en animales, concluye que no hay una relación significativa entre glifosato y cáncer.

Pero aún si tomáramos el anuncio de la IARC como válido, la realidad está lejos de los titulares tremebundos y los anuncios de validación por parte de grupos anti-transgénicos.

La IARC concluye que existe evidencia limitada en humanos que coloca el uso del glifosato como un factor de riesgo para el Linfoma No-Hodgkins. “Evidencia limitada” no es una caracterización muy impactante ni algo que parezca tan definitivo.

Y es que poner al glifosato en la categoría A2 no dice que realmente sea peligroso. La lista de cosas en la A2 es larga e incluye al mate caliente, las emisiones de frituras a alta temperatura, el trabajo por turnos y ser peluquero. Que sea “probable” sea cancerígeno no dice nada sobre en qué dosis o forma utilización. La evidencia en humanos evaluada por la IARC es de trabajadores del campo, que son quienes tienen mayor contacto y, por lo tanto, mayores riesgos. En palabras de Kate Guyton, de la IARC, “es su uso en agricultura el que tiene el mayor impacto; por el momento, es sólo algo de lo que que las personas deberían estar conscientes”.

En resumen, el informe de la IARC es casi imposible de evaluar y habrá que esperar a la reacción de la comunidad científica. Por el momento, sus conclusiones se contradicen con las de otras agencias reguladoras y no indican que el herbicida sea particularmente peligroso o sea responsable de malformaciones y otras vejaciones.

Finalmente, es interesante recordar la posición de la OMS sobre el uso y consumo de alimentos transgénicos:

No es probable que los alimentos genéticamente modificados actualmente disponibles en el mercado internacional presenten un riesgo para la salud humana. No se observó ningún efecto en la salud humana como resultado del consumo de estos alimentos por la población general en países donde fueron aprobados.

Si la OMS lo dice, debe ser verdad, ¿no?

16Ene/1533

No duermo… el glifosato me come

piojoIlustración:  Matt Suarez Holze

Parece imposible tener una discusión sobre los Organismos Genéticamente Modificados (OGM) sin que surja el tema del glifosato. A pesar de que el uso o no de plantas transgénicas es independiente del uso o no de pesticidas, la retórica anti-transgénica suele unirlo todo. De esta forma, aún cuando queda establecido que los OGM no son dañinos y que no hay razón para tenerles más miedo que a cualquier otra variedad tradicional, se puede mover el poste y cambiar el eje de la discusión.

En particular, el hombre de la bolsa de los movimientos anti-transgénicos es el glifosato, quizás porque encaja en su narrativa que pone a Monsanto en el centro del eje del mal. Como tantas otras campañas anti-ciencia, el movimiento anti-transgénicos se aferra a un relato claro y conciso, con un villano bien pero bien malo al estilo película de Disney. Demonizar a una persona u organización es muy tentador porque nos hace creer que las cosas son más simples de lo que son en realidad; permite que nos veamos como como héroes de luz dentro de nuestra propia historia.

Pero el globo se pincha apenas uno empieza a indagar un poco. No sólo son falsos muchos mitos alrededor de Monsanto sino que tampoco las creencias populares sobre el glifosato resisten un análisis crítico. Para empezar, la patente del glifosato expiró hace unos 15 años y hace rato que no es monopolio de El Malvado. El malo de la película apenas tiene control sobre el producto.

También hay un problema histórico: el glifosato apareció en el mercado en 1974, mientras que las primeras variedades resistentes se comenzaron a vender recién luego de 1996. El glifosato fue usado durante 20 años antes de la aparición de los transgénicos con resistencia.

Los mata bien muertos

Pero estamos bailando alrededor de la cuestión principal. La objeción más importante sobre el glifosato es que es perjudicial para la salud. Y lejos de ser mentira, es completamente cierto.

El glifosato es un producto tóxico que se usa para matar plantas y no es raro que sea tóxico. Según la clasificación de la Agencia de Protección Ambiental de EE.UU. (EPA), el glifosato está en la categoría 3 de una escala que va del 1 (más tóxico) al 4 (menos tóxico).

En ratas, la LD50 (la dosis que mata a la mitad de los individuos que la consumen) es de unos 5,6 g/kg, mientras que en cabras, conejos y ratones es mayor a 10 g/kg. En comparación, la cafeína tiene una LD50 de sólo 0,2 g/kg. Hay que tomar 30 veces más glifosato que cafeína para tener la misma probabilidad de morir. El insecticida hogareño tiene una toxicidad similar. Irónicamente, los agricultores orgánicos tienen permitido usar nicotina, cuya LD50 es de 0.001 g/kg, lo que significa que es 10.000 veces más tóxica que el glifosato.

Estudios sobre ingesta de grandes cantidades de glifosato (mayormente intentos de suicidio) muestran que la tasa de mortalidad es algo menor que un 10%. En un estudio observacional, un cuarto de los que ingirieron glifosato no presentaron síntomas y dos sextos sólo tuvieron síntomas leves. Y en otro estudio similar que comparó pesticidas muy diversos, se puede ver que el glifosato está lejos de ser el pesticida más tóxico en la actualidad.

journal.pmed.1000357.g001

En resumen, es cierto que el glifosato es tóxico y puede matar, pero esto no es raro ya que esa es su función. Es un herbicida y, como tal, debe ser tratado con los recaudos necesarios. Particular cuidado deben tener los técnicos y aplicadores, quienes mantienen un contacto cotidiano con el producto en estado puro, sin diluir.

Pero, crucialmente, el glifosato está lejos de ser el pesticida más tóxico utilizado actualmente. ¿Por qué hay tanto revuelo en contra del glifosato y poco se dice, por ejemplo, sobre el paraquat que, como se ve en la tabla mata casi a la mitad de las personas que se intoxican?

Crónica de glifosato

Esto es relevante para la ingesta aguda, pero ¿qué hay de la exposición crónica? A pesar del mito popular, la evidencia hasta ahora indica que el glifosato no produce cáncer. Una revisión de la literatura científica de 2012 concluyó que no hay “un patrón de asociación positivo indicando una relación causal entre incidencia total de cáncer ni ningún cáncer específico y la exposición al glifosato”. Por su parte, la EPA clasifica al glifosato dentro del grupo E, que significa que hay evidencia de que no produce cáncer en base a estudios con animales.

Y antes de que alguien salga a decir que la evidencia no es válida porque el estudio fue financiado por la malvada Monsanto, los datos originales provienen, en gran parte, de un estudio enorme denominado Estudio de Salud Agrícola (ESA) realizado por organizaciones estatales como la EPA o el Instituto Nacional del Cáncer. Un estudio publicado específicamente sobre cáncer y glifosato sólo encontró una débil asociación con mieloma múltiple.

Una revisión de las publicaciones usando esa base de datos no encontró ninguna asociación entre la exposición al glifosato y el cáncer aunque sí encontró asociación en 12 de los 32 pesticidas analizados. Todas las publicaciones relacionadas con la misma están listadas en la página del ESA.

De forma similar, otra revisión concluyó que no había un patrón consistente de enfermedades no cancerosas asociadas con el glifosato. Irónicamente, un estudio usando los datos del ESA encontró que tanto el paraquat como el glifosato estaban relacionados con menores síntomas de asma (que los autores hipotetizan que se debe a que quienes sufren de asma reducen su exposición a esos pesticidas).

Eso quiere decir que no hay base científica para vincular el uso de glifosato a supuestos aumentos de cáncer y otras enfermedades en distintos pueblos del país. Si los aumentos son reales, entonces es debido hacer investigaciones serias y rigurosas para identificar la causa (o causas). Culpar inmediatamente al glifosato es anti-científico y potencialmente muy peligroso, ya que puede significar gastar tiempo y recursos en atacar una supuesta causa que al final no es tal.

¿Significa esto que el glifosato es completamente seguro y sin efectos a largo plazo? No, por supuesto que no. Sus efectos deben ser monitoreados constantemente. Tampoco significa que deba ser rociado indiscriminadamente en cualquier contexto y sin tener precauciones para reducir la exposición de la población. En todo esto no es distinto que cualquier pesticida (sintético u orgánico) ni ningún otro producto químico tóxico.

Habiendo tantos pesticidas más tóxicos y con más problemas, ¿por qué el glifosato es el hombre de la bolsa de nuestra sociedad?

6Feb/1210

Skyrim y los Anillos de Hadas

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Publicado por:Elio Campitelli y Maxim.

Archivado en: Agricultura, Ciencia

The Elder Scrolls V: Skyrim es la quinta entrega de una serie que nunca he jugado. Se trata de un RPG situado en una provincia nórdica (Skyrim) con elementos medievales y de fantasía. El jugador es un “dovahkiin” lo que significa que tiene “sangre de dragón” y sólo él puede salvar al mundo de la amenaza del dragón Alduin (alerta: links a TV Tropes). ¿Por qué estoy escribiendo sobre un juego en un blog sobre ciencia y escepticismo? Porque si pude usar el juego Mass Effect para hablar de teoría de grafos, ¿por qué no explicar otro concepto científico usando el Skyrim?

Es difícil pensar que un juego donde hay dragones que escupen fuego y uno puede hacer magia tenga algo científicamente correcto pero para mi sorpresa, mientras exploraba la enorme y hermosa provincia de Skyrim me encontré con esto:

Esta curiosa formación circular con setas en los bordes es lo que se conoce como un Anillo de Hadas (Fairyring en inglés, también llamados Angelfire, fuego angelical) y es un fenómeno natural muy curioso.

Existen varios tipos de Anillos de Hadas dependiendo del tipo de suelo y de la especie de hongo que lo produce. Algunos, como el que se ve en la imagen del Skyrim, son áreas circulares en donde el pasto no crece o aparece como “quemado”; en otros, al contrario, el pasto crece más de lo normal o presenta un color distinto. En algunos casos, en vez de un círculo es un verdadero anillo, con la vegetación más crecida formando una circunferencia mientras el centro es perfectamente normal. En todos los casos pueden haber setas en los bordes o no.

El mecanismo mediante el cual se produce un Anillo de Hadas es muy elegante y es un fiel recordatorio de que procesos naturales muy simples pueden formar estructuras que parecieran “diseñadas”. La selección natural es otro ejemplo de esto.

Todo empieza con un pequeño hongo en un descampado. Éste va creciendo alimentándose de la materia orgánica muerta. Hay que tener en cuente que la seta es sólo el órgano reproductor del hongo (sí, los champiñones son genitales) o esporocarpo mientras que el verdadero “cuerpo” del hongo es el micelio; una red de fibras que se va extendiendo bajo la superficie en busca de nutrientes. Varias setas pueden ser, en realidad, partes de un mismo hongo que crece bajo el suelo.

Imaginemos que suelo donde se instaló ese hongo es perfectamente uniforme en su estructura, humedad, nutrientes y demás propiedades que afectan la expansión del hongo. Al no encontrar obstáculos en ninguna dirección el micelio crece radialmente creando un círculo con su centro en donde cayó la espora original.

Al expandirse el micelio, pueden generarse distintos tipos de Anillos. Las setas aparecerán siempre, llegado el momento de reproducirse, en la periferia del círculo. Así, liberan sus esporas al viento y las mismas se dispersan fuera del círculo, creando nuevos individuos que no se superpondrán con el que los originó. Las esporas vuelan en todas direcciones, pero las que caen adentro de la circunferencia se encuentran con que deben competir con un hongo ya establecido, por lo que difícilmente prosperen. Si el hongo va agotando los nutrientes del suelo, los únicos micelios que sobreviven son aquellos que se encuentran en los límites del círculo. Esto da por resultado los anillos de setas sin vegetación en su interior.

Otra posibilidad es que el micelio, en lugar de agotar el suelo, lo fertilice aportando nutrientes. En estos casos, las plantas crecerán mejor en esos lugares, apareciendo entonces un círculo de pastos más altos o de un color levemente distinto.

Pero si la formación de un Anillo de Hadas lleva tanto tiempo, ¿qué hay de cierto en las historias de círculos de setas apareciendo en el plazo de un día? Esto es porque el hongo es un 90% agua y cuando el tiempo es muy seco puede achicarse hasta ser casi imperceptible. Cuando viene la lluvia, éste crece rápidamente, apareciendo de la nada.

Alguien acostumbrado al pensamiento mágico, o a concluir que cualquier cosa desconocida es esotérica, bien podría pensar que una nave extraterrestre estacionó en su jardín si se encuentra con un Anillo de Hadas. Pero si uno tiene una mente científica, entiende que la naturaleza está llena de sorpresas; en vez de concluir que es un fenómeno sobrenatural, siempre es mejor mantener la mente abierta y considerar primero que, quizás, se trata de algo natural que no conocemos. ¿Por qué no aprovechar la oportunidad para aprender más?

31Dic/1150

El INTA ya no recomienda un calendario astrológico-esotérico

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Publicado por:Elio Campitelli.

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En lo que podría ser el primer éxito del Círculo Escéptico Argentino, hoy me entero por Facebook que el Calendario Biodinámico que promovía el INTA en su página ya no puede encontrarse ahí. Desconozco si esto habrá sido una respuesta a nuestro artículo anterior, los mails enviados mediante el formulario de contacto, la aparición del organismo en La Lista de la Vergüenza o simple casualidad. Personalmente, espero que haya sido nuestra actividad la que haya logrado esto ya que eso significaría que al menos algo estamos haciendo bien.

De lo que sí tenemos evidencia es de la silenciosa eliminación del "Calendario Biodinámico para la Planificación del Agricultor 2012" de la web principal del INTA. Una búsqueda sólo da un resultado (Plan Operativo Anual Pro-Huerta 2011) que, aunque también está firmado por PRO-HUERTA, nada tiene que ver con la astrología y probablemente aparezca por alguna etiqueta o referencia en el texto. El link para descargarse el archivo ahora resulta en un error: "Lo sentimos, pero la página no existe". Personalmente, yo no "lo siento" en lo absoluto.

Algunos amigos del CEA llegaron a creer que había sido una broma del Día de los Inocentes, pero para probarles que no, viene en nuestra ayuda la fabulosa caché de Google. Entre que quien lo firmaba era un veterinario especializado en homeopatía y acupuntura que en efecto existe y que no hubo un gran anuncio, esto parece simplemente un descuido en una organización compleja y llena de gente.

Pero no todo es celebración. El Calendario sigue apareciendo en el subdominio Prohuerta.

Como sea, me parece que el INTA merece una felicitación. Así como invitamos a los lectores a decirle lo que pensaban de la existencia del calendario, ahora los invitamos a contactarse con el INTA para felicitarlos y agradecerles. El reforzamiento positivo a los comportamientos deseados funciona mejor que el castigo a los no deseados.

29Dic/11237

El INTA recomienda un calendario astrológico-esotérico

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Publicado por:PabloDF y Maxim.

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ACTUALIZACIÓN
El Calendario Biodinámico ya no puede encontrarse en la página del INTA. Más detalles en este post.

Calendario Biodinámico para la planificación del Agricultor

Calendario Biodinámico 2012

La Asociación para la Agricultura Biodinámica en Argentina (AABDA) elabora y promueve un “Calendario Astronómico” para ayudar a los agricultores a planificar sus operaciones. Entre los objetivos de AABDA se encuentra “Desarrollar y difundir  los principios de la Agricultura Biológico-dinámica transmitida por el Dr. Rudolf Steiner”. El calendario (ya hay una versión 2012 para Argentina) es auspiciado por el programa Pro Huerta del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA).*

Rudolf Steiner fue (entre otras cosas) un filósofo y esoterista austríaco. En 1924, a instancias de un grupo de agricultores polacos, dio una serie de conferencias (luego recopiladas y publicadas por él) sobre una aproximación ecológica y sostenible a la agricultura que mejoraría la fertilidad del suelo sin el uso de fertilizantes químicos ni pesticidas, utilizando una técnica que luego se denominaría agricultura biodinámica. Un aspecto central de la misma es que la granja entera es un organismo, y por lo tanto debe ser un sistema autosostenible, produciendo su propio estiércol y su propio alimento para los animales. Las enfermedades de plantas o animales se consideran síntomas de problemas en el organismo-granja.

Hasta aquí se trata de una visión interesante que podría ser útil para el agricultor. Steiner también sugirió  la aplicación de materiales naturales preparados de formas específicas al suelo, compost y cultivos con la intención de convocar a seres inmateriales y fuerzas elementales. El moderno calendario auspiciado por el INTA no menciona estas invocaciones pero sí recomienda sincronizar las actividades agrícolas, como la siembra, el desmalezado o la cosecha, con la influencia de la luna y los planetas en el crecimiento de las plantas, según Steiner creía que funcionaban. Steiner alentó a sus oyentes a verificar empíricamente sus recomendaciones, cosa que él no había hecho hasta el momento.

¿Es posible? ¿Es necesario? ¿Es mejor?

Considerar el establecimiento agrícola como un sistema y procurar que sea autosostenible es perfectamente razonable, aunque muy difícil de lograr. También es lógico suponer que todas las partes están interrelacionadas y que si alguna falla, esto afectará a las demás. Pero esto no significa que la granja en su conjunto sea un organismo vivo, ni hace falta que lo sea para trabajar sobre esa interrelación.

El uso de fertilizantes orgánicos es antiguo, pero no por eso se debe suponer automáticamente que son mejores que los desarrollados por la química moderna. Los fertilizantes orgánicos también requieren ciertos cuidados. Por ejemplo, no parece prudente arrojar fertilizantes orgánicos (bosta, generalmente) sobre cultivos hortícolas o frutales, por el riesgo de contaminación y transmisión de enfermedades.

La influencia de la luna

Bastante se ha escrito y muchísimo más se dice sobre la influencia de la luna sobre la germinación y el crecimiento de los cultivos. Quienes defienden esta teoría argumentan, por ejemplo,

  • Que la savia tiene más actividad en cuarto creciente, por lo que sería aconsejable podar en menguante;
  • Que la luna ejerce influencia gravitacional sobre los cultivos;
  • Que la luz lunar produce un estímulo sobre los fitocromos, que son los receptores de luz de las plantas.

La única manera en que la gravedad lunar nos afecta más o menos directamente en la Tierra es a través de las mareas, pero el mecanismo de las mismas no puede afectar sensiblemente a la savia ni a ningún otro fluido orgánico. Las mareas se producen por la diferencia de atracción gravitatoria lunar sobre la cara más cercana y la más lejana de la Tierra; en objetos pequeños esa diferencia es infinitesimal. La fuerza gravitatoria lunar, además, es totalmente independiente de la fase en que se encuentre la luna.

En cuanto a la influencia de la luz lunar, debemos suponer que la misma no llega a las semillas enterradas, por lo cual no influye en la germinación. Si hubiera algún efecto, sería ampliamente sobrepasado por otros factores mucho más importantes, como la temperatura y la humedad del suelo. La acción de la luz lunar sobre los fitocromos no está demostrada, pero dado que la más espectacular luna llena es 400.000 veces menos potente que el sol, no parece muy aventurado descartarla por completo.

Astrología y agricultura

Calendario Biodinámico, enero 2012

Astrología aplicada

Dado lo dicho sobre la luna, que es el astro más cercano y con mayor influencia sobre lo que ocurre en la Tierra (aparte del sol), pretender que los planetas, las estrellas o los cometas ejercen algún efecto sobre la germinación o el desarrollo de las plantas en la Tierra es ridículo. Los motivos para afirmar esto son los mismos por los cuales la astrología ha sido demostrada como falsa hace cientos de años.

El calendario de la “agricultura biodinámica” afirma que sobre la fecha más adecuada para realizar trabajos agrícolas influyen el signo del zodíaco, la fase lunar y la posición de los planetas. También hay fechas consideradas “desfavorables para el trabajo con la tierra, las plantas e incluso con las abejas. Se deben a nodos lunares, eclipses, perigeos o conjunciones de planetas o nodos de planetas”, aunque aclara que sí se pueden aprovechar esas horas para carpir malezas. También se afirma que las constelaciones benefician a determinadas partes de las plantas en determinados días: “la luna entra a las 18 hs en Escorpio y entonces se ve favorecida la hoja.”

Ninguna de estas afirmaciones tiene confirmación científica alguna y a la luz de lo que sabemos son totalmente absurdas. Las constelaciones son agrupaciones arbitrarias de estrellas sin relación real entre sí; los cometas son simples “bolas de nieve sucias”, como famosamente los definiera el astrónomo Fred Whipple. Los planetas no influyen en los ritmos íntimos de la vida en la Tierra. Las plantas no saben nada de Escorpio, Venus, Marte o el cometa Halley. La luna puede estar en la constelación que sea, pero si en el suelo no hay humedad suficiente, ninguna semilla va a germinar.

Pensamiento mágico en vez de ciencia

Es al menos irrisorio imaginar que un productor agrícola decida los mejores momentos para realizar las labores propias de su actividad basándose en la posición de los planetas en relación a las constelaciones, en lugar de en la fecha, la humedad, la temperatura, el estado del suelo y la probabilidad de lluvias, entre otros factores, que pueden medirse, que se han estudiado y que no dependen de doctrinas esotéricas.

Y es una vergüenza que el INTA, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca y el Ministerio de Desarrollo Social fomenten estas creencias supersticiosas. Algunas prácticas agrarias tradicionales, ciertamente, pueden ser efectivas, pero el pensamiento mágico aplicado a la agricultura no lo es. Hace miles de años los primeros agricultores, sujetos a un mundo que no entendían en absoluto, tenían motivos para creer en estas fuerzas misteriosas y regular sus cultivos según ellas; hoy ya no tenemos esa excusa.

 

* ACTUALIZACIÓN 30/12: El link original que figuraba en esta nota, por alguna misteriosa razón, ya no se encuentra más allí, pero la caché de Google lo ha preservado. El calendario sigue encontrándose en el subdominio de Pro Huerta del INTA; encontramos el PDF linkeado, por ejemplo, desde el blog Aire del Campo.