16May/135

Médica católica “descubre” que el “gen gay” no existe

A medida que la autoridad doctrinaria de los ministros religiosos disminuye, como resultado de la secularización de la sociedad, se hace cada vez más difícil para éstos defender puntos de vista que chocan contra la realidad y el sentido común. Queda, entonces, recurrir a la ciencia para buscar en ella una validación de esas opiniones que antes bastaba declarar como creencias obligatorias. Un caso especialmente molesto para ciertos creyentes ha sido la constatación científica de que la homosexualidad no es una enfermedad psicológica o psiquiátrica ni una especie de deformidad, sino una variante minoritaria pero normal de la sexualidad humana.

Las estrategias de contraataque ante ese golpe han variado. En general los creyentes más devotos y las corrientes religiosas menos —digamos— sofisticadas simplemente niegan la autoridad de la ciencia o la descalifican como instrumento de ideologías demoníacas. Pero otro importante sector religioso reclama aún, y fabrica a su medida, validación académica y científica (o más bien pseudocientífica). Existe todo un ecosistema de think tanks, ONGs pretendidamente “civiles”, asociaciones médicas y psicológicas, universidades confesionales, etc., además de profesionales individuales, que canalizan o producen “hallazgos” científicos que validen falacias como, por ejemplo, que la homosexualidad está asociada con el consumo de drogas y la depresión o con la pedofilia, que los anticonceptivos orales aumentan el riesgo de infección por HIV o que el aborto produce en la mayoría de las mujeres un “síndrome post-aborto”.

Jason Collins - The Gay Athlete - Sports IllustratedHay que reconocerles a estas organizaciones académicas y grupos activistas que al menos se toman un cierto trabajo en engañar y engañarse. Porque también hay algunos que ni siquiera se esfuerzan. Tal es el caso de la Dra. Maíta García Trovato, una psiquiatra peruana que aparece citada en estos días por los medios católicos clamando triunfante que ha descubierto que no existe un “gen gay” o gen que determine la homosexualidad, y por lo tanto es falso que la homosexualidad sea innata, lo cual autoriza (en su visión) a tratar la homosexualidad como una desviación o enfermedad moral. ¿Cómo lo “descubrió”? A causa de la salida del closet de Jason Collins, basquetbolista de los Boston Celtics. Resulta que Collins es gay pero tiene un hermano gemelo que no lo es. Esto “demuestra”, según García Trovato, que no se nace gay, porque para eso debería haber un “gen gay”, y entonces ambos hermanos, genéticamente idénticos, deberían tener la misma orientación sexual.

Parece increíble que haya que aclarar esto, pero aquí va. No existe un “gen gay”. Como casi la totalidad de las características humanas que consideramos importantes, la homosexualidad no está 100% determinada genéticamente. En eso tiene razón García Trovato. A partir de allí todo lo que dice es una simplificación burda de la cuestión que, francamente, resulta muy difícil de creer que no sea intencional. Los estudios realizados hasta ahora han mostrado que la homosexualidad tiene un componente genético importante; que muy probablemente haya un componente ambiental, dado por la exposición a hormonas durante la gestación; que la orientación sexual se define muy pronto en la vida y que no es susceptible de cambio; y que las técnicas usadas para intentar cambiarla son casi siempre inútiles y a veces dañinas, por lo que no es ético recomendarlas.

Ningún científico serio ha manifestado jamás creer que existe un “gen gay”, una especie de interruptor en un trozo pequeño de ADN que enciende o apaga una orientación sexual. De hecho casi nada (fuera de lo más trivial) en el cuerpo humano es producto exclusivamente de un gen.

Además de eso, hasta el menos atento puede darse cuenta de que los gemelos “idénticos” suelen no ser tan idénticos en realidad, y lo son cada vez menos a medida que envejecen. Las influencias ambientales pueden hacer que de dos gemelos “idénticos” uno sea más alto que el otro, por ejemplo, y sin embargo nadie puede negar que la altura tiene un componente genético importante. ¿Podemos, modificando las influencias ambientales, lograr que un gemelo sea más alto que otro? Sí, si supiéramos hacerlo, probablemente sí; pero para eso tendríamos que hacer experimentos con humanos in utero. De la misma manera podríamos, quizá, manipular la futura orientación sexual de un ser humano. Pero esa manipulación está prohibida, y no sólo por la doctrina eclesiástica: no sería ético realizarla, incluso con resultados garantizados, porque la homosexualidad no es una enfermedad o deformidad, de manera que no hay por qué “corregirla”.

El mito del “gen gay” nunca fue más que un mito. Regocijarse por haberlo “refutado”, empleando además un ejemplo falaz, es propio de pseudocientíficos deshonestos con una agenda ideológica a los que más vale no dar crédito (ni prensa).

13May/1393

El mito de las dietas ácidas y alcalinas

Si bien hace tiempo que circulan cadenas de e-mail sobre la temática de las supuestas alternativas para curar el cáncer mediante una dieta alcalinizante, una nueva viralización en las redes sociales me motivó a redactar este artículo. Existen dos puntos a analizar:

  1. La viralización está hecha bajo el nombre de una institución que está a la vanguardia de la investigación del cáncer: el Hospital Johns Hopkins.
  2. El mito de la dieta ácida/alcalina.

Está por toda la web, pero aquí les dejo este artículo para que lo lean ustedes mismos.

El primer punto está aclarado y muy bien argumentado en la página web oficial de la institución, donde se lee claramente:

«La información falsamente atribuida a Johns Hopkins llamada “ACTUALIZACIÓN ACERCA DEL CÁNCER” describe propiedades de las células del cáncer y sugiere maneras de prevenirlo. Johns Hopkins no publicó esta información que viene frecuentemente como un archivo adjunto de un e-mail y tampoco respalda su contenido. El e-mail también tiene el nombre de nuestra institución mal escrito como “John” Hopkins, pero la manera correcta de escribirlo es “Johns” Hopkins. Para más información acerca del cáncer, por favor lea la información en nuestro sitio web o visite la página del Instituto nacional del cáncer (National Cancer Institute) www.cancer.gov. Por favor ayúdenos a combatir la propagación de este engaño divulgando este comunicado.»

Por lo tanto, este artículo está enfocado en el punto 2.

Recuerdo cuando hace unos pocos años creía en esto de la dieta ácida/alcalina... Como estudiante de medicina magufo en ese momento, estaba fascinado con la idea y me dediqué a investigar más. Sin dudas, el resultado fue uno de los “clicks” más importantes que me llevaron a volcarme hacia el escepticismo científico.

Para los que no están al tanto, estamos hablando de la creencia de que ciertos alimentos pueden producir un cambio en el pH de los fluidos corporales como la sangre, causando estados de acidificación o alcalinización que influirían en la producción o curación del cáncer. Pueden ver los detalles en este artículo sobre “La causa primaria del cáncer”, en cuyas conclusiones se puede leer:

  • Las células sanas viven en un entorno alcalino y oxigenado, lo cual permite su normal funcionamiento.
  • Las células cancerosas viven en un ambiente extremadamente ácido y carente de oxígeno.

En ese momento leí varias cosas que me llamaron la atención y recuerdo muy bien lo que pensé, que fue algo así:
1) ¿¿¿Un científico recibió el premio Nobel por descubrir la causa primaria del cáncer??? ¿Cómo nunca me enteré de eso?
2) La acidez expulsa el oxígeno de la célula. Mmm, no tiene sentido, pero será una explicación básica supongo.
3) Privar a una célula de 35% de su oxígeno durante 48 horas puede convertirlas en cancerosas. Sigo sin poder creer que nunca me hayan enseñado esto en la facultad. ¡Qué fantástico! ¡Las “farmafias” siempre haciendo de las suyas!
4) Una vez finalizado el proceso de la digestión, los alimentos de acuerdo a la calidad de proteínas, hidratos de carbono, grasas, minerales y vitaminas que otorgan, generarán una condición de acidez o alcalinidad al organismo. Pero en el estómago todo se vuelve ácido y en el duodeno todo es alcalino...  ¿?
5) Curiosamente todos estos alimentos nombrados, son ANTIFISIOLÓGICOS. Nuestro organismo no está diseñado para digerir todo esto! ¿Diseñado? Esto se está poniendo raro.

Evidentemente, todas las afirmaciones de este artículo van en contra de los conocimientos que nos ha aportado el estudio de la fisiología humana. Esto me llevó a investigar un poco más... Pero vayamos por partes y comencemos con lo que podríamos llamar “la causa primaria de este delirio”.

Aparentemente todo surgió con la manipulación de la información de un premio Nobel de Fisiología o Medicina llamado Otto Heinrich Warburg, galardonado por “el descubrimiento de la naturaleza y modo de acción de la enzima respiratoria”, que significó un hito en la comprensión bioquímica de numerosos procesos orgánicos y que algunos consideran como el más original y productivo del siglo XX. Esta enzima es una parte de la cadena de oxidación que se da en la mitocondria para obtener energía en forma de ATP, la “moneda” energética de la célula, a partir de la glucosa mediante un proceso llamado Ciclo de Krebs. Para que este proceso ocurra se necesita oxígeno. Esta forma de metabolizar la glucosa se denomina glucólisis aeróbica.

Warburg fue un gran científico y los resultados de muchas de sus investigaciones constituyen pilares en la química orgánica y la fisiología humana. Pero sus investigaciones sobre el cáncer fueron menos fructíferas. Observó que las células cancerígenas podían reproducirse sin oxígeno y lanzó la hipótesis de que la privación de oxígeno era la causa de la enfermedad. Según esta teoría, las células corporales que “no utilizan” oxígeno no desarrollarían cáncer, pero hoy sabemos que existen células que tampoco lo hacen y no son células cancerosas: los glóbulos rojos y las células de la córnea, el cristalino y ciertas regiones de la retina.
Warburg también observó que los tejidos cancerosos crecían en medios ácidos, es decir en medios con un pH menor al del organismo (7,4) y que las células normales metabolizaban la glucosa de forma distinta a las células cancerígenas. Lo que lo motivó a escribir “Metabolismo de los tumores” (Stoffwechsel der Tumoren).

Posteriormente, en 1956, redactó un artículo para la revista Science que tituló “El origen de las células cancerosas”, dando indicios de lo que se venía, para luego presentar 10 años más tarde su trabajo “La causa primaria del cáncer y su prevención” en la reunión de premios Nobel en Alemania.

Estas ideas fueron bien recibidas y calaron. Según él había que introducir en la dieta varias enzimas respiratorias, como vitaminas B y hierro, lo que ayudaría a prevenir la aparición del cáncer, anexándose así a los tratamientos mediante megadosis de vitaminas propuestos por otro ganador del premio Nobel (Química), Linus Pauling, que dió nacimiento a la “medicina” ortomolecular. Hoy esta teoría sólo tiene interés histórico.

Fue un muy interesante razonamiento teniendo en cuenta los conocimientos de ese momento. Pero lo que sabemos hoy en día es que la ausencia de oxigeno en las células tumorales se debe a su elevada tasa de crecimiento: unas 200 veces más que las células normales.

Para transformar la glucosa en energía, la célula debe realizar una serie de pasos sistemáticos, en donde si falta un componente, todo falla. Inicialmente la glucosa se transforma en una sustancia llamada ácido pirúvico, o piruvato, el cual puede seguir dos caminos:

  • Cuando hay oxígeno, se realiza la glicólisis aérobica, que es lo que sucede en la gran mayoría de nuestras células con algunas excepciones (como mencionamos más arriba). El piruvato ingresa a la mitocondria para sufrir la fosforilación oxidativa, donde participan las enzimas que Warburg descubrió.
  • Pero cuando no hay oxígeno nos encontramos en un un estado de hipoxia, por lo que el piruvato no puede ingresar a la mitocondria y es transformado en ácido láctico, o lactato. Este compuesto puede transformarse en piruvato e ingresar a la mitocondria para sufrir la fosforilación oxidativa si disponemos de oxígeno nuevamente.

El primer camino genera mucha energía, mientras que el segundo no. Pero esto no hace a uno mejor que el otro; son simplemente unos fantásticos mecanismos de adaptación a diferentes estados celulares. Por ejemplo, cuando hacemos una actividad física intensa —una carrera de 100 metros llanos o escapar de un león (¿?)—, la demanda de oxígeno para producir energía aumenta tanto que a veces no puede ser satisfecha, por lo que la célula debe valerse de la energía aportada por la glicólisis anaeróbica, por más pequeña que sea. Esta situación hace que aumente la concentración de lactato en la célula, que es expulsado hacia el exterior (este compuesto ácido hace que sintamos esa “quemazón” en los músculos).

En los tumores pasa exactamente lo mismo: las células cancerosas tienen un metabolismo tan alto que necesitan elevadas cantidades de oxígeno para funcionar. Al no poder satisfacer esa necesidad, realizan glicólisis anaeróbica para obtener su energía. Esto es conocido como Efecto Warburg, el cual lleva a una producción enorme de ácido láctico y la creación de un microentorno ácido.
Como podemos ver, esta acidificación no es entonces producto de la dieta, sino del metabolismo del cáncer. Además, la acidificación o alcanilización nunca ocurren en nuestro cuerpo -en situaciones normales-, ya que el pH es celosamente mantenido en un rango muy estrecho de entre 7,35 y 7,45 y salirse del mismo puede resultar en la muerte de la persona.

Recientemente se ha elaborado una hipótesis del origen del cáncer basándose en el Efecto Warburg, según la cual una alteración en la ruta de producción de energía provocaría una acumulación de formas reactivas de oxígeno que causarían a su vez un daño en el material genético de la célula, desembocando en la producción de cáncer.

Así que no crean que es importante si los alimentos son ácidos o alcalinos, ya que el medio interno del estómago es tan ácido que ningún alimento puede cambiar su acidez, y todos los alimentos que salen de ahí son ácidos. Luego entran al duodeno, donde las secreciones del páncreas e hígado neutralizan los ácidos del estómago y convierten los alimentos en alcalinos. La modificación de la dieta no puede cambiar la acidez de cualquier parte del cuerpo, con excepción de la orina.

Los promotores de estos productos dicen que las células cancerosas no pueden vivir en un ambiente alcalino y eso es cierto, pero tampoco puede ninguna de las otras células del cuerpo. Con todo esto no quiero decir que la dieta no sea importante, nada más lejos de la realidad.

Lamentablemente todavía sabemos muy poco sobre el cáncer. El cáncer no es una sola enfermedad ni tiene un origen único, sino que es un grupo de enfermedades multicausales. Muchas cosas en nuestros genes, nuestro estilo de vida y el medio ambiente que nos rodea pueden aumentar o disminuir el riesgo de padecer cáncer. Por lo tanto, en estos momentos podemos tomar medidas preventivas al respecto y así disminuir la probabilidad de contraerlo.

El estudio Alimentación, nutrición, actividad física y la prevención del cáncer: una perspectiva global publicado por la World Cancer Research Fund y el American Institute for Cancer Research, recomienda:

  • Manténgase tan delgado como le sea posible, dentro de los rangos normales de peso.
  • Haga entre 30 y 60 minutos de actividad física moderada diariamente, como caminar.
  • Evite las bebidas endulzadas y la comida chatarra.
  • Si es madre, amamante durante por lo menos 6 meses.
  • No coma más de medio kilo de carne roja por semana y evite las carnes procesadas.
  • Limite la ingesta de bebidas alcohólicas a una medida diaria, en las mujeres, y a dos, en los varones.
  • Coma 5 porciones diarias de frutas y hortalizas.
  • Limite el consumo de sal a 6 gramos diarios; evite ingerirla como conservante.
  • Evite los suplementos dietarios, a excepción del ácido fólico durante el embarazo.
  • Si sobrevive al cáncer, siga recomendaciones nutricionales de un profesional, realice actividad física y mantenga un peso adecuado.

9May/135

Capítulo 33 – Pienso, Luego Dudo

5 Comentarios    

Publicado por:Elio Campitelli.

Archivado en: Podcast

Las especies que sobreviven no son las más fuertes, ni las más rápidas, ni las más inteligentes; sino aquellas que se adaptan mejor al cambio..

Leon C. Megginson, pero atribuida erróneamente a Charles Darwin

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Antena supuestamente camuflada.

Pienso, luego dudoes el podcast oficial del Círculo Escéptico Argentino. Es una dosis quincenal de escepticismo y ciencia en donde conversamos sobre nuevos descubrimientos y desarrollos científicos; nuevos inventos y fraudes pseudocientíficos; y cualquier cosa que encontremos interesante.

Para escuchar online, hacer click en PLAY:

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6May/130

La isla de los parientes cercanos

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Publicado por:PabloDF.

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Hace unos días me sorprendió un titular en la sección de teléfonos celulares de Slashdot: In Iceland, Tap Cellphones To Avoid Incest . Resulta que unos estudiantes de la Universidad de Islandia en Reykjavík desarrollaron una aplicación “anti-incesto” para el sistema operativo Android. Se llama Sifjaspellsspillir (¡en islandés todo suena a nombre de volcán!) y funciona así: si dos personas la tienen instalada, un toque basta para que los celulares compartan uno con otro los datos genealógicos de sus respectivos dueños, y la aplicación emitirá una alerta si los usuarios están —posiblemente— demasiado emparentados para propósitos reproductivos.

Familia islandesa

Islandia, una gran familia.

Más allá de las previsibles bromas sobre celulares que se aparean, Sifjaspellsspillir demuestra una de las facetas biológicamente interesantes de vivir en una isla. Islandia fue colonizada en el siglo IX por una pequeña cantidad de celtas y escandinavos; no hubo mucha inmigración desde entonces y la población actual, de unos 320.000 habitantes, es sumamente homogénea a nivel genético. (La lengua islandesa refleja también esta particularidad: en parte gracias al aislamiento, en parte debido a una planificación conservadora, ha cambiado tan poco que los islandeses pueden leer su literatura clásica —escrita del siglo X al XIII— en el original sin demasiada dificultad, cosa imposible en cualquier otra lengua europea.)

La homogeneidad genética causada por la endogamia significa que si uno toma dos islandeses cualesquiera es muy probable que sean parientes, como mucho, de sexta o séptima generación. Esta distancia es bastante segura y además los islandeses tienden a conocer bien a sus antepasados, pero evidentemente alguien debió pensar que nunca está de más cuidarse.

Sifjaspellsspillir fue el resultado de un concurso promovido por deCODE, una empresa que mantiene la base de datos genealógica Íslendingabók, donde están todos los datos filiatorios de los islandeses que se han podido hallar y verificar desde mil cien años a esta parte. (Los islandeses no sólo aman la genealogía, también son muy obsesivos con sus registros.) Íslendingabók es precisamente la fuente de consulta de la aplicación.

Fundada por un islandés en 1996, deCODE se propuso encontrar genes que puedan predisponer a distintas enfermedades. Islandia es el campo ideal para esta tarea. En una población más diversa es muy difícil determinar la responsabilidad de un gen determinado en una dolencia particular, porque un gen no tiene un efecto único y exclusivo sino que interactúa con muchos otros. Pero en Islandia, una variación en un gen resalta mucho más sobre el fondo comparativamente homogéneo de los demás.

deCODE planeaba ganar dinero con el desarrollo de terapias genéticas, obviamente. Cuando empezó a tener problemas financieros, en 1998, la farmacéutica estadounidense La Roche-Hoffmann ofreció pagar 200 millones de dólares por el derecho a desarrollar drogas basadas en los hallazgos de deCODE, que había logrado que el gobierno le diera acceso a los registros de salud de toda la población. A ciertas personas no les cayó demasiado bien que una empresa extranjera fuera a tener acceso a sus datos genéticos personales y encima hacer dinero con ellos. Así que, para seducir a los islandeses y convencerlos de compartir su información genética, deCODE les prometió a los que le entregasen una muestra de sangre que cualquier medicamento desarrollado gracias a los datos recopilados estaría disponible gratis para ellos hasta que caducase la patente. Eso hizo desde 2003 en adelante, ofreciendo entretanto servicios de screening genético. No le fue bien: en 2009 presentó quiebra, y poco después fue comprada casi en su totalidad por otra empresa.

Pese a esta desagradable parte de la historia, deCODE realizó varios descubrimientos importantes, como por ejemplo el gen que produce la proteína LTA4H o leucotrieno-A4-hidrolasa, la cual promueve la inflamación y la acumulación de colesterol en las paredes de los vasos sanguíneos, siendo éstos factores de riesgo de los ataques cardíacos. Hoy en día deCODE es una de muchas realizando esta tarea, pero gracias a la particular historia de Islandia, la isla donde todos son parientes cercanos, pudo ser la pionera.

2May/133

Falsas medicinas: el imperio del descontrol

En todos los países existen individuos que promocionan productos medicinales basados en pseudociencia y Argentina no es la excepción. Los vendedores de humo que promocionan tratamientos médicos sin eficacia ni seguridad comprobada científicamente ejercen su profesión sin mucho problema salvo algún que otro escándalo mediático. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) es el organismo responsable de regular estos productos y procedimientos y, si bien realiza acciones para regular la medicina basada en ciencia, se queda de brazos cruzados cuando se trata de pseudomedicinas.

Específicamente, alegan que formas medicinales “alternativas” como la homeopatía está fuera de su jurisdicción ya que ellos se encargan de la “alopatía”. Esto sucede a pesar de que la Ley de Medicamentos 16.463 establece que todo producto medicinal debe surgir “de los patrones internacionales y de los textos de reconocido valor científico” y la Ley 17.132 prohíbe a los profesionales de la salud procedimientos que no hayan sido probados en los centros universitarios o científicos reconocidos del país y anunciar por cualquier medio especializaciones no reconocidas por la Secretaría de Estado de Salud Pública.

Desde el Círculo Escéptico Argentino, en conjunto con el periodista Alejandro Agostinelli redactamos la siguiente carta abierta dirigida a este organismo firmada por profesionales de la salud, científicos y particulares entre los que se destacan Mario Bunge, Roxana Kreimer, Celso Aldao, Daniel Flichtentrei, Diego Golombek, Diego Sarasola y Ricardo Cabrera. La fue enviada por mail hace dos meses y entregada en persona por mesa de entradas el 18 de abril. Fue recibida (como varios otros intentos de conseguir información e incitar acción) con total indiferencia. Se agradece la difusión.

 

Buenos Aires, 18 de Marzo de 2013

Dr. Carlos Chiale
Dirección Nacional de la ANMAT
Avenida de Mayo 869
Ciudad Autónoma de Buenos Aires – Argentina
De nuestra consideración:

En la Argentina siempre han coexistido, junto con la medicina científica –o medicina basada en la evidencia–, una variable cantidad de prácticas no científicas, como la medicina folklórica o el curanderismo.

Desde hace más de dos décadas se han sumado a estas nuevas terapias, especialidades y servicios medicinales que basan su oferta en afirmaciones, técnicas de diagnóstico o tratamientos pseudocientíficos.

En ocasiones no sólo aseguran falsamente tener a la ciencia de su lado, sino que aplican tecnologías o suministran productos alegando haber realizado una serie de pruebas científicas que, en el mejor de los casos, no están documentadas.

Si bien a menudo sus promotores no presentan evidencias de que tales “alternativas” devuelvan la salud, calmen dolores u obtengan alguna de las promesas de cura prometidas a los pacientes, en cualquier caso estas supuestas medicinas suelen evadir el circuito legal y se sustraen a los controles del Ministerio de Salud y otros organismos, como la ANMAT.

No se nos escapa que entre los objetivos de la ANMAT está “autorizar dispositivos de uso médico, materiales y equipos de uso en medicina humana”, “autorizar, registrar, controlar y fiscalizar la calidad y sanidad de los alimentos, incluyendo los suplementos dietarios” y “vigilar los efectos indeseables, falta de eficacia y calidad de los productos de su incumbencia”.

Hoy están disponibles varios dispositivos sin que ninguna autoridad los fiscalice, controle, verifique o autorice. Entre los ejemplos más publicitados podemos nombrar: T.O.B. (Terapia de Campos Bio-Frecuenciales), Centro de Medicina Cuántica, Fundación Salud (Programa P.A.R.A. basado en terapias de Inteligencia Emocional y Psiconeuroinmunoendocrinología), LuzVida (Jugo de Pasto Orgánico) y los equipos de “Biorresonancia” utilizados por el Instituto Bioquántica Argentina.

En casos como la T.O.B. o P.A.R.A., en su web afirman poseer reconocimiento o certificados. Estos créditos, sin embargo, son inexistentes o inadecuados; pero contribuyen a crear una legitimidad que no poseen entre pacientes o familiares de pacientes con diversas enfermedades.

También es el caso del promocionado Tratamiento Inmunomodulador del Dr. Ernesto Crescenti.

No somos los primeros en descubrir la delicada situación de este “servicio”. En el documento “Salud, Ética y Medios de Comunicación” publicado en 2005 por la Defensoría del Pueblo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el Dr. Carlos Gherardi (por entonces Jefe de la División Terapia Intensiva del Hospital de Clínicas de Buenos Aires y actualmente Director del Comité de Ética del Hospital de Clínicas) se lamentaba:

“Desde hace años se asiste a la difusión diaria (…) de un tratamiento oncológico basado en un producto constituido por un extracto de veneno de serpiente [que] no está aprobado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT). Sin embargo, ningún organismo regulador oficial ha procedido a prohibir que continúe publicitándose”.

Más de siete años después, el pretendido tratamiento del Dr. Crescenti se sigue publicitando, comercializando y suministrando a pacientes pese a que sigue sin la aprobación de la ANMAT.

Si bien no existen ensayos clínicos que apoyen su uso, este tratamiento se comercializa como un “suplemento dietario" en su versión oral y como receta magistral en su versión endovenosa.

La comercialización de medicamentos no aprobados por la ANMAT no sólo es ilegal (Ley 16.463) sino que va en contra del Código de Ética de la Asociación Médica Argentina que, en su Artículo 321, reglamenta:

“No deben aplicarse nuevos sistemas o procedimientos especiales, curas o modificaciones, aún en discusión respecto de cuya eficacia no se hayan expedido definitivamente las instituciones oficiales o científicas.”

Los firmantes reclamamos que el Ministerio de Salud y los organismos dependientes de la ANMAT tomen cartas en el asunto para no permitir abusos inspirados en el desconocimiento, las urgencias y las necesidades de la población para urdir engaños que en muchos casos terminan con la pérdida de tiempo, dinero e ilusiones de personas que están atravesando una difícil situación personal.

ENLACES E INFORMACIÓN

El tratamiento Inmunomodulador del Dr. Crescenti. Por Elio Campitelli
Terapias Alternativas en el Paciente con Cáncer (pp. 865-879). Por A. Turek y A. Agostinelli
“Anmat, 20 años como garante de la protección de la salud”

ENTIDADES (QUE DEBERÍAN ESTAR) BAJO LA LUPA DE LA ANMAT:

Tratamiento Inmunomodulador del Dr. Crescenti
TOB (Terapia de Campos Bio-Frecuenciales)
Centro de Medicina Cuántica
Fundación Salud
LuzVida
Instituto Bioquántica Argentina

PARTICULARES E INSTITUCIONES FIRMANTES:

  1. Círculo Escéptico Argentino
  2. Alberto Clemente de la Torre, DNI: 7976936 / Físico.
  3. Aldo Birgier, DNI: 8.140.913 / Psicólogo Clínico, docente de Metodología de la Investigación, M.A. en Psicología Medica.
  4. Alejandro César Agostinelli, DNI: 16.639.423 / Periodista.
  5. Alejandro J. Borgo, DNI: 12.587.590 / Periodista y escritor.
  6. Alejandro Sánchez, DNI: 18.085.178 / Docente Investigador Universitario
  7. Branham, Richard L. Jr. DNI: 18.803.666 / Investigador Principal de Conicet en Astronomía
  8. Carlos A. Quintana, DNI:16.939.740 / Técnico.
  9. Carlos Antonio Domínguez, DNI: 13.431.631/ Psicólogo.
  10. Celso Manuel Aldao, DNI: 10.608.585 / Docente-Investigador
  11. Constancio Miguel Arizmendi, DNI: 10.141.526 / Docente Investigador Universitario
  12. Daniel Alejandro Mirabella, DNI: 18.028.957 / Docente Investigador Universitario
  13. Daniel Flichtentrei, DNI: 11.684.386, (UBA) MN: 54414 / Médico cardiólogo.
  14. Diego Golombek, DNI 17423592 / Doctor en Biología
  15. Diego Sarasola, DNI: 18.415.280 - MN 88266 / Médico Psiquiatra.
  16. Elio Campitelli, DNI: 34.080.541 / Estudiante.
  17. Enrique Márquez, DNI 12.094.623 / Ilusionista experto en fraudes
  18. Esteban Manazza Lezama, DNI: 28.749.355 / Empleado.
  19. Federico Schipani, DNI: 32.126.155 / Docente Universitario
  20. Fernando Saravi, DNI 11.264.548 / Vicepresidente del Comité de Bioética del Hospital Universitario, UNCuyo
  21. Fernando G. Toledo, DNI 23.949.288 / Periodista y escritor
  22. Fernando Trabadelo, DNI: 12.890.032 / Técnico Electrónico
  23. Gustavo Fernández Acevedo, D.N.I 16.012.590 / Docente Investigador Universitario
  24. Héctor Domingo Caffarini, DNI: 11.134.031 / Abogado
  25. Héctor Omar Mártin, DNI: 10.406.735 / Docente Investigador Universitario
  26. Hilda Angela Larrondo, DNI: 11.024.698 / Docente Investigador Universitario
  27. Javier Rodriguez Llarens, DNI 30.493.877 / Ingeniero
  28. Leandro Yampolsky, DNI: 34.142.852 / Estudiante.
  29. Lisandro M. Carnielli, DNI: 25.171.830 MP: 21043 / Médico.
  30. María Patricia Suárez, DNI: 11506716 / Docente Investigador Universitario
  31. Mario Bunge, CI: 1.652.657 / Físico y filósofo.
  32. Martín De Ambrosio, DNI: 25.851.184 / Periodista y escritor.
  33. Miguel Adolfo Ponce, DNI: 23.306.967 / Docente Investigador Universitario
  34. Miguel Hoyuelos, DNI: 17.338.883 / Docente Investigador Universitario
  35. Raúl José López, DNI: 13.726.057 / Diseñador grafico (Director de Goldpack)
  36. Ricardo Cabrera DNI 12780366 / Docente Universitario
  37. Roberto Stimler, DNI: 8.366.215 / Docente Universitario
  38. Rodolfo “Willy” Pregliasco, DNI 14.927.226 / Doctor en Física
  39. Rodrigo Parra, DNI: 23.706.283 / Docente Investigador Universitario
  40. Roxana Kreimer, DNI: 14.014.646 / Profesora de Filosofía
  41. Silvia Mónica Ganduglia, DNI:11.351.367 / Docente
  42. Valentín Muro, DNI: 34.666.707 /Estudiante

El Círculo Escéptico Argentino es una organización dedicada a la divulgación científica, el pensamiento crítico y la lucha contra las pseudociencias.

Alejandro Agostinelli es periodista, escritor y productor. Escribe en los blogs Ciencia Bruja y Factor 302.4 y es coautor con el oncólogo Alejandro Turek de “Terapias Alternativas en el Paciente con Cáncer”, incluido en “Introducción a la Oncología Clínica”. Por Adrián Huñiz, Daniel E. Alonso y Daniel E. Gómez (Ed. Universidad Nacional de Quilmes, 2009).