27Feb/132

Mauritia (que no es la Atlántida)

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Publicado por:PabloDF.

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Como todo el mundo sabe (o debería), la forma en que las costas de América del Sur y de África parecen recortadas para encajar una en la otra no es una casualidad, ya que hasta hace 130 millones de años estaban unidas. Esa visible separación no fue la primera. Unos 185 millones de años atrás, África y Sudamérica, junto con lo que hoy es Australia, Antártida y el subcontinente indio, estaban unidos en una masa de tierra llamada Gondwana.

Las primeras en abrirse fueron África e India. Por un tiempo ambas viajaron juntas hacia el norte, al encuentro del otro supercontinente de esa era, Laurasia. África terminaría cerrando el Mar de Tetis, que había al sur de Laurasia, formando el Mediterráneo. India no frenó con tanta suavidad: en su carrera impactó violentamente con el sur de Asia, desencadenando una terrible actividad volcánica y haciendo que se levantaran los Himalayas. Por el camino se dejó, hace unos 88 millones de años, un trozo cerca de su antigua vecina, África: la gran isla de Madagascar.

gondwana

Un grupo de investigadores acaban de descubrir evidencia de que Madagascar no es el único resto de aquella separación. Estudiando granos de arena de las playas de la isla de Mauricio, en el Océano Índico (al este de Madagascar), encontraron evidencia de que hubo allí una franja de tierra emergida, que algunos han llamado un “minicontinente” y al que bautizaron Mauritia. (No sería extraño que el nombre de Mauricio no le suene al lector. Lo único notable sobre la isla y sus vecinas es que eran el hogar del malhadado dodo, el ave no voladora cuyos descubridores europeos lograron extinguir en apenas ocho años.) Naturalmente, e incluso antes de que los magufos lo hagan, editores mediáticos poseídos por un empeño injustificado de rellenar la noticia con material sensacionalista ya han empezado a relacionar Mauritia con la Atlántida.

Mauritia=Atlantis?

Los investigadores encontraron evidencia de la existencia de Mauritia al observar la composición de las arenas de Mauricio. La isla es de origen volcánico y su arena es basalto de unos nueve millones de años de antigüedad, pero se halló también un tipo de mineral (zircón, o silicato de zirconio) que normalmente forma parte de la corteza terrestre continental. Los zircones de Mauricio tenían una antigüedad de entre 600 y 1970 millones de años, por lo cual se supone que fueron parte de la corteza de un continente hundido y llegaron a la superficie a través de erupciones volcánicas posteriores. Según parece, Mauritia se encontraba entre lo que es hoy Madagascar y la India; cuando éstas se separaron, la India “desparramó” los restos de Mauritia hacia el norte antes de dejarla atrás definitivamente.

Es muy posible que las islas Seychelles, que están al noreste de Madagascar, sean parte de esos restos, dado que son las únicas islas océanicas del mundo cuyo sustrato es de granito, parte de una antigua meseta continental (todas las otras islas océanicas son volcánicas, formadas por erupciones submarinas, o bien coralinas). Para saber más habrá que investigar el lecho oceánico en torno al archipiélago de Mauricio.

15Feb/1311

Un meteoro se desintegra sobre Rusia: Lo bueno, lo malo y lo feo.

[Actualización 16/02 15:25. Las estimaciones para el tamaño y masa cambiaron, y mucho. La NASA estima que se trató de un objeto de unos 15 metros de diámetro y entre 7.000 y 10.000 toneladas]

[Actualización 15:15. La Academia Rusa de Ciencias, en una declaración, estiman que el objeto original podría haber sido de unos pocos metros de diámetro y unas 10 toneladas de peso. La mayor parte de la energía se liberó entre los 5 y 15 km de altura. Esto es lo que hace llamativo a este evento; aunque objetos como estos caen varias veces al año, suelen quemarse a mayor altura (30-50 km). ]

[Actualización 11:40. Aparentemente algunos fragmentos llegaron al suelo. Supuestamente este es uno de los cráteres]

Hoy me estaba yendo a dormir y de casualidad reviso mi Facebook desde mi celular. No sé exactamente qué leí, pero era algo relacionado con un meteoro en Rusia. De más está decir que rápidamente me levanté y fuí a la computadora. Efectivamente, un meteoro había pasado sobre el cielo de Cheliábinsk, Rusia. El primer video que vi me hizo dudar un poco. Se trata de una grabación desde un auto que registra una luz brillante en el horizonte. La forma y presentación me resultaron muy similares a varios videos falsos de OVNIS.

Me metí en Twitter y noté con satisfacción que Phil Plait, de Bad Astronomy, estaba conectado y hablando sobre el tema. A medida que pasaba el tiempo iban apareciendo más videos que mostraban el mismo fenómeno. La luz en el cielo que iba aumentando en intensidad hasta un máximo y que luego se apagaba. En el blog de Ilya Varlamov (en ruso) hay una recopilación de muchísimos videos e imágenes.

Quizás todavía es muy pronto para saberlo, pero lo más probable es que se haya tratado de un meteoroide que entró en la atmósfera (convirtiéndose en un meteoro) y se haya desintegrado antes de llegar al suelo. El bólido que se movía a velocidades supersónicas produjo un boom sónico que fue el responsable de la mayoría de los destrozos. El tamaño del meteoro es desconocido, aunque en algunas noticias se hablaba de un peso de 1 tonelada (aunque véase la siguiente sección). Phil Plait fue rápido en realizar un primer análisis del fenómeno.

El resplandor que produjo fue increíblemente brillante. Todo esto sucedió a las 9:20 hora local y el Sol todavía no había terminado de salir, pero la luz de este pedazo de roca fue como un segundo amanecer, como se puede ver a los 40 segundos de este video.

Lo bueno

La enorme cantidad de filmaciones e imágenes son una gran oportunidad para hacer ciencia. En la actualidad, con millones de cámaras personales alrededor del mundo, la cantidad de datos a disponibilidad de los científicos no tiene precedentes. El paso de este meteorito seguramente va a poder determinarse con muy alta precisión y es probable que se pueda determinar su trayectoria y, si algún pedazo llegó al suelo, se lo pueda recuperar y estudiar.

estela

La estela dejada por el meteoro es una clase de nube que no suele verse muy seguido, ¡una creada por una piedra espacial! Quizás la podría llamar sideracumulus. Pero además de ser hermosa, esta foto nos dice varias cosas sobre el meteoro.

  • La estela se va disipando, lo cual sugiere que la roca no tocó el suelo sino que se fue desintegrando. Es decir, que no esperaríamos encontrar un gran cráter, aunque sí pueden haber pequeños pedazos que sí hayan llegado al suelo.
  • Además, la estela está partida en dos. Esto muestra que el meteoro se rompió en al menos dos partes al llegar a la atmósfera. Esto no es raro.
  • Finalmente, como las nubes (salvo contadas excepciones) se forman en la parte más baja de la atmósfera llamada tropósfera, podemos poner una cota máxima a la altura de la formación que estamos viendo. Sabiendo que la tropósfera no supera a los 15km (a esa altura aproximadamente se encuentra la tropopausa), podemos decir que el meteoro no pudo haberse desintegrado a una altura mayor que esa.

Como curiosidad, el calor que sufre un objeto que cae a la Tierra a gran velocidad no se debe a la fricción con al aire sino a la compresión del aire. Cuando el bólido va demasiado rápido y se encuentra con la atmósfera y el aire no puede quitarse del medio suficientemente rápido por lo que se comprime, lo que causa que se caliente (como cuando inflan una bicicleta y se calienta el pico).

Otro aspecto interesante de los videos es que, si prestan atención, van a notar que el boom sónico llega muy tarde.

Los rusos ya se habían puesto a grabar la estela de condensación dejada por el meteoro cuando fueron sorprendidos por la onda de choque. Aunque parezca una observación simple no deja de ser rara e incluso un usuario en twitter comentó que le parecía que esos estallidos eran falsos justamente por eso. Pero todo cuadra si consideramos que la velocidad del sonido al nivel del mar es de unos 300 m/s y que, si el meteoro pasó a 15.000 m sobre el suelo, significa que la onda de choque va a tardar unos 50 segundos en llegar. Y eso sin contar que el sonido viaja más lento a altas alturas.

Es increíble como un porteño puede enterarse de lo que pasa a 15.000 km de distancia con pocos minutos de diferencia. Que personas de a pie en una ciudad de Rusia puedan grabar lo que están viendo en primera persona y compartirlo con todo el mundo es algo increíble. Pero también está el lado oscuro, y es la desinformación.

Lo malo
meteoro2

Aquí vemos al famoso meteoro que voló sobre los Urales.

Es que como aficionado a la divulgación científica, además de el evento en sí, es interesante ver la cantidad de desinformación que se genera. Y en una situación dramática y en pleno desarrollo que, para colmo, se reporta en un idioma cirílico, la cosa da para todo. Por lejos el peor medio de comunicación es la agencia de noticias RT que se debería ganar un Pulitzer a los peores titulares.

“El meteorito de los Urales sería un fragmento del asteroide que pasará cerca de la Tierra” dice la noticia, aunque en el cuerpo del artículo se lee que “la directora del Observatorio Astronómico de la Universidad Federal de los Urales, Polina Zajárova, afirma que la caída del meteorito en los Urales no está asociada con el asteroide”. Para los despistados, el asteroide 2012 DA14 hoy va a pasar muy cerca de la Tierra. Phil Plait ya lo comentaba en su rápido post, que por lo que se ve en las cámaras el meteoro entró a la atmósfera moviéndose de este a oeste mientras que el asteroide 2012 DA14 se va a aproximar a la Tierra desde el sur. Además, a más de 12 horas antes de que suceda el acercamiento, DA14 se encuentra a más de medio millón de kilómetros de distancia.

O también “El meteorito de los Urales, ¿derribado por la Fuerza Aérea de Rusia?”, que luego expande en la nota. Esto es altamente improbable. El meteoro de Cheliábinsk era muy pequeño para ser detectado, mucho menos derribado. Como dijo @migusant, “Interceptar un asteroide a 8 o 10 km/s con armas antiaéreas es como atrapar una bala con la mano”.

Otro ejemplo de mal periodismo es la publicación de esta foto (y también hay un video) como el supuesto cráter.

crater falso

Por las razones antes mencionadas, es probable que no haya un gran cráter y este agujero en particular es completamente falso y se trata de una caverna llena de gas natural que en 1971 colapsó y fue prendida fuego. Según la entrada en wikipedia, “para sorpresa de los científicos, que pensaron que la combustión tan sólo duraría unos días, el depósito continúa ardiendo en la actualidad”.

Lo feo

Para terminar, una “noticia” que está cerca de mi corazón. “La capa de ozono se resiente por el meteorito”, titula RT y subtitula “La caída del meteorito en los Urales podría acarrear la aparición de un agujero en la capa de ozono”. Como justificación para semejante afirmación pone las palabras de un astrofísico de la Universidad Estatal de Cheliábinsk quien explica que “cuando tal objeto entra en la atmósfera y explota, lo primero que destruye es la capa de ozono”. Esto puede ser cierto, pero de ninguna manera puede concluirse que la capa de ozono va a resentirse ni mucho menos que va a aparecer un agujero de ozono por esto.

El agujero en la capa de ozono se produce en la Antártida (y en menor medida en el Ártico) por una cantidad de factores que hacen propensa la destrucción del ozono y el aislamiento del resto de la atmósfera que impide que éste se reponga. El ozono destruido por este meteoro, aún si fuera significativo, se repondría en poco tiempo y no causaría demasiado daño.

En definitiva, este tipo de eventos son emocionantes, científicamente importantes y también nos sirve para afinar un poco el pensamiento crítico. Como sabemos que toda la información es de último momento y muy mal contrastada , tenemos que ser extra cautos.

12Feb/132

Día de Darwin 2013, y una teoría sobre pelvis y cerebros

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Publicado por:PabloDF y Malena.

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Charles Darwin, 1816

Charles Darwin en 1816

Hoy es el 204° aniversario del nacimiento de Charles Darwin. Su mayor logro científico, su legado a la humanidad, fue nada menos que la explicación de la inmensa diversidad de las especies de seres vivos y sus relaciones: la teoría de la evolución. Aunque Darwin cometió errores, la mayoría se debieron a factores que no podía conocer en su época; como buen científico, sin embargo, Darwin dejó escrito no sólo lo que creía que era cierto, sino también el procedimiento por el cual alguien más, llegado el caso, podría refutarlo.

Para el lector interesado en pruebas concretas de la evolución y en refutar la desinformación propalada por creacionistas y otros ignorantes de la misma calaña, hay muchísimo material bibliográfico disponible. Por eso no voy a hablar más del tema en general, sino que aprovecharé este Día de Darwin para comentar un mito creacionista en particular, que no conocía y con el que me acabo de topar, por completa casualidad, en dos lugares distintos con apenas un par de días de diferencia.

El mito parte de un interrogante válido: ¿por qué los humanos nacemos tan poco desarrollados, tan vulnerables, en comparación con todos los otros animales? ¿No somos acaso el pináculo de la evolución? ¿No se supone que la evolución debe producir organismos cada vez más aptos para sobrevivir? ¿Cómo se explica que la especie más inteligente, la que domina el planeta, haya sido condenada por la evolución a nacer inerme e incapaz?

Ante todo éste es un argumento contra la evolución humana. Los creacionistas son variados, pero todos ellos consideran que el hombre es cualitativamente distinto de los animales, y unos cuantos podrían considerar aceptar cierta forma distorsionada de la teoría de la evolución, siempre que no involucre a monos peludos y gritones bajando de los árboles y dando a luz a bebés humanos (si esta visión resulta burda e infantil es porque el pensamiento creacionista lo es). Darwin mismo percibía esto, y por eso guardó un prudente silencio sobre la especie humana en El origen de las especies, dejando para su segundo libro sobre evolución, La ascendencia del hombre, el espinoso asunto.

En segundo lugar, el interrogante parte de la falacia de que el ser humano es el pináculo de la evolución, o más bien, que existe algo así como el pináculo o cima o meta o premio gordo de la evolución. Esta idea era común en la antigüedad, en forma metafísico-religiosa (la Cadena de los Seres) y siguió siéndolo en su forma aplicada a las especies vivas (la scala naturae o escalera de la naturaleza). Pero los creacionistas son gente obtusa y debatir ese punto no llevaría a nada.

¿Cómo refutamos este mito? Bien, como dije, la pregunta original es válida. Pocos mamíferos nacen y permanecen tan desvalidos durante tanto tiempo como un bebé humano. Muchos mamíferos nacen sin pelo y con los ojos cerrados, pero al poco tiempo comienzan a valerse por sí solos. Otros pasan mucho tiempo con sus madres, pero pueden caminar y correr casi desde el momento en que nacen.

Sin embargo, gran parte de esto sigue siendo sólo apariencia. Hay una gran variedad en los ritmos de desarrollo de distintas especies animales, y los humanos no somos atípicos, especialmente tomados en conjunto con nuestros parientes más cercanos. Ni siquiera somos extremadamente raros en la familia primate: por ejemplo, los monos capuchinos, que no son más grandes que un gato grande y cuyos ancestros divergieron de los nuestros hace cuarenta millones de años, son similarmente “lentos”, no llegan a la madurez sexual hasta los siete años y viven hasta los cuarenta.

Tenemos, sí, algunas particularidades que influyen de manera compleja en el ritmo de desarrollo, como el hecho de que somos los más grandes en tamaño al nacer y además bastante carnívoros. Los bebés humanos no son en absoluto débiles, pero tienen considerablemente más grasa que los de otros primates, lo que los hace más pesados (y menos aptos para trepar, pese a que conservamos los reflejos para hacerlo). Incluso así, los bebés humanos gatean antes que los chimpancés y comienzan a caminar al año, mientras que los chimpancés jóvenes no adoptan la manera adulta de desplazarse sobre sus nudillos hasta los 29 meses.

Dicho esto, no deja de ser cierto que los primates tendemos a ser, según la terminología científica, altriciales: nacemos poco desarrollados y desvalidos, y por lo tanto requerimos de un largo tiempo de cuidados, mientras que otros animales son precociales: nacen bastante listos para la vida, o al menos, llegan a estarlo con relativa rapidez.

La explicación evolutiva tradicional achaca nuestro poco desarrollo al nacer al tamaño del cerebro. Los humanos tenemos un cerebro de gran tamaño. El cerebro está protegido por un cráneo inicialmente flexible, pero no infinitamente compresible. La cabeza del feto humano a término debe pasar por la pelvis de su madre. Las mujeres humanas tienen pelvis más anchas que los hombres, pero la evolución no las ha agrandado más aún porque si lo hiciese, las mujeres comenzarían a tener problemas para caminar. Por lo tanto, la selección natural ha llegado a un compromiso: la pelvis femenina ha crecido lo suficiente para que pueda pasar por ella un feto con un cerebro bastante grande, pero no muy grande; el feto debe salir del útero antes de que su cerebro crezca demasiado. Como resultado, el bebé necesitará años para que su cerebro llegue al tamaño que “debería” tener.

Sin embargo, esta hipótesis está actualmente en duda. Recientemente un grupo de investigadores encontraron que 1) las mujeres no tienen mayor dificultad o gasto de energía que los hombres para caminar, pese a sus pelvis más anchas; 2) la expansión de la pelvis de las mujeres que sería necesaria para que dieran a luz a bebés con el cerebro tan desarrollado como el de un chimpancé es de sólo unos 3 cm en promedio, y ya hay mujeres que tienen pelvis así de anchas, sin que experimenten dificultad alguna. ¿Entonces? Los investigadores sugieren que el factor limitante del crecimiento del cerebro fetal es la tasa metabólica de la madre. El feto requiere de una gran cantidad de energía. Llegado cierto punto, el cuerpo de la madre no puede obtener suficiente energía por unidad de tiempo para sí mismo y para el feto a la vez. Esta limitación se ha estudiado en unas cuantas especies de mamíferos. Para los humanos el punto de quiebre llega alrededor de los nueve meses de gestación. La madre debe parir y el bebé debe continuar desarrollándose, más lentamente, fuera del útero.

Por otro lado, dado que los nacimientos humanos suelen ser traumáticos debido al tamaño de la pelvis, si la pelvis pudiera hacerse más grande sin perjudicar otras funciones, probablemente la selección natural iría en ese sentido. Dado que no lo hace, es todavía razonable pensar que la facilidad de locomoción bípeda —o algún otro factor— está limitando esa ampliación. Como suele ocurrir, la realidad debe ser más compleja que lo que pueden explicar uno o dos factores puntuales. La teoría de la evolución nos da mecanismos certeros para explorar las opciones, pero —a diferencia de lo que ocurre con las doctrinas dogmáticas como el creacionismo o pseudocientíficas como el “diseño inteligente”— en la ciencia siempre queda trabajo por hacer.

¡Feliz Día de Darwin!

4Feb/131

De lo sobrenatural en la ficción

Hace muy poco terminé de volver a ver completa la versión “reimaginada” de Battlestar Galactica, cuya primera encarnación llenara de lásers, cromo y lucecitas rojas mis noches de los años 1980. La nueva BSG es tanto mejor y más adulta como más polémica: no sólo había en ella SPOILERS! SPOILERS! SPOILERS! escenas gráficas de tortura y sexo entre adultos de la tercera edad sino que, incongruentemente, la historia giraba más y más en torno a profecías, sueños premonitorios, los supuestos planes de un dios único, la frecuente aparición de “ángeles” que sólo una persona o dos podían ver, una misteriosa música que guía a los restos de la humanidad hasta la Tierra (nuestra Tierra) en el pasado remoto, y la súbita desaparición de una mujer (que había muerto y vuelto a la vida previamente) en medio de una pradera.

Battlestar Galactica

Coincidiendo casi con el fin de mi última visita al universo BSG, a principios de este año se estrenó Cloud Atlas en Argentina. Poco había oído de ella salvo rumores de que se trataba de una superproducción, con Tom Hanks y con un mensaje “espiritual”, tres ingredientes que casi garantizan que yo no vaya a ver una película. Me encontré con un grandioso tour de force cuyo argumento fue “explicado” por la crítica generalmente empleando conceptos como el karma, la reencarnación y el destino. Nada sorprendente: estos conceptos sin fundamente están ya firmemente arraigados en nuestra cultura. Pero lo curioso es que en ningún punto me pareció que Cloud Atlas cruzara la barrera que separa la ficción plausible de la fantasía. (Que una sacerdotisa tribal entre en trance y profetice una o dos cosas que luego se cumplen no es nada raro; es lo que le da de comer a millones de astrólogos, tarotistas y otros fraudes de esa calaña.)

No es imposible para mí disfrutar una película con elementos sobrenaturales, pero sí me resulta difícil pasar por alto aquellos que requieren un esfuerzo extra del espectador para ser creíbles sin darle a éste nada a cambio. Cloud Atlas no sólo no necesita un fundamento sobrenatural, sino que explicarla así la vulgariza y le quita fuerza.

¿Puede explicarse Battlestar Galactica de esta manera, sin recurrir a los elementos sobrenaturales que sus personajes, con cierta lógica, asumen que están en juego? Creo que sí, y por eso es que pude disfrutarla, como pude disfrutar Cloud Atlas. La pista crucial aparece cuando los dos “ángeles” conversan sobre la cuestión de si el ciclo de auge y destrucción de las civilizaciones que han observado tantas otras veces volverá a ocurrir en nuestra Tierra. Uno de ellos observa que un sistema complejo siempre puede producir resultados nuevos y sorprendentes y “eso también está en los planes de Dios”. Ante lo cual el otro “ángel”, muy serio, corta: “Sabes que a Ello no le gusta ese nombre” (en el inglés original, “You know It doesn’t like that name”). Con esas crípticas palabras y poco más se cierra Battlestar Galactica.

¿Cómo es que a “Dios” no le gusta ese nombre, si sus “ángeles” lo usan todo el tiempo para impresionar a sus mortales elegidos? Quizá lo hagan porque es la manera más sencilla de referirse a “Ello” sin dar más explicaciones, apelando a creencias previas. De la misma manera en que la puesta en escena de Cloud Atlas nos interpela utilizando categorías que parecen referir a conceptos conocidos, como la reencarnación o el orden cósmico; la diferencia es que en Battlestar Galactica son los protagonistas quienes observan atónitos y desconcertados, o con fe expectante, el desarrollo de su propia historia.

Nos consta que en el universo de Battlestar Galactica hay escritores de novelas de viajes y policiales, pero no parece haber ninguno que escriba ciencia ficción. Si lo hubiese, quizá habría inventado, con mil quinientos siglos de anticipación, la famosa sentencia de Arthur C. Clarke que dice que “Toda tecnología lo suficientemente avanzada es indistinguible de la magia”. Si somos seres naturales, ¿por qué nuestros sueños, nuestras premoniciones y hasta el fluir del tiempo físico, por no hablar de los meros objetos materiales, deberían estar exentos del posible control de una entidad también natural y material, pero mucho más antigua y poderosa y capaz de esconderse de nosotros hasta el punto de asimilarse a una fuerza universal?

Las obras más conocidas de H. P. Lovecraft, el corpus que conforma la mitología de Cthulhu y los otros dioses antiguos, están tan repletas de elementos esotéricos y ritualismo como vacías de cualquier concesión a las supersticiones familiares: los “dioses” son seres poderosos que viven en estrellas lejanas o en animación suspendida en el fondo del mar o en algún sitio en ángulos rectos a nuestro espacio tridimensional; los rituales con que se los invoca son la mera puesta en marcha de fenómenos físicos que aparecen al espectador como magia negra. Los dioses lovecraftianos no son ni por asomo tan amables como el Dios de Battlestar Galactica en sus buenos momentos, quizá porque no nos han creado ni les importamos, pero resultan similares en su tendencia a parecer sobrenaturales sin serlo, tanto como debió parecerles sobrenatural el Monolito a los homínidos primitivos del comienzo de 2001: Odisea espacial.

2001: Odisea espacial

En el prólogo a La línea de sombra (1917), Joseph Conrad escribió contra aquéllos que querían ver en su novela un relato basado en lo sobrenatural: “… mi conciencia de lo maravilloso es demasiado firme para que pueda dejarse nunca fascinar por el simple sobrenatural, que, en resumidas cuentas, no es sino un artículo de manufactura fabricado por espíritus insensibles a las secretas sutilezas de nuestras relaciones con los muertos y los vivos en su infinita muchedumbre: profanación de nuestros más tiernos recuerdos; ultraje a nuestra dignidad.” Se refería a la reacción de los lectores ante una aventura en el mar en la que la maldición de un capitán loco y moribundo (luego muerto) parece llevar a su barco a la ruina. No hay en toda la novela nada que no pueda ser explicado por una combinación de los caprichos del mar (que Conrad, marinero antes que escritor, conocía de primera mano) y una cierta dosis de —digamos informalmente— mala suerte.

Para Conrad era propio de ignorantes recurrir a artificios tan burdos y vulgares como fantasmas o maldiciones. Lo era, probablemente, también para Lovecraft, como lo era para Clarke, pese a peligrosos acercamientos al borde del abismo de la New Age como El fin de la infancia.

¿Es posible escribir hoy una buena historia o un buen guión de cine con elementos sobrenaturales típicos? ¿Es posible disfrutarlo? Quizá para algunos. Yo me quedo con la fría pero profunda visión materialista de Lovecraft, con las coincidencias esperanzadas de Cloud Atlas, con la silenciosa intervención del dios impersonal y natural de Battlestar Galactica —que no quiere ser llamado Dios—, o con el cosmos indiferente de Conrad, poblado por personas pequeñas, ocasionalmente valerosas, emotiva y naturalmente vivas.

 

(Ésta es una versión reescrita y aumentada de un post ya publicado en mi blog personal, Alerta Religión, bajo el título Lo sobrenatural, o no tanto. Confío en que el lector puede aprovechar tanto una como otra versión, o las dos.)

1Feb/130

Guía para refutar mitos – Rellenar el hueco con una explicación alternativa

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Publicado por:Elio Campitelli.

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Asumiendo que has logrado evitar los varios efectos paradojales, ¿cuál es la forma más efectiva de refutar un mito? El desafío es que una vez que la desinformación entra en la mente es muy difícil de eliminar, incluso cuando la corrección es aceptada y recordada.

Esto se demostró en un experimento en el que los sujetos leyeron una historia ficticia de un incendio en un depósito. Se mencionaron explosiones, pintura y garrafas. Luego el texto aclaraba que en el incendio no había ni pintura ni garrafas. Aún cuando aceptaron y recordaron la corrección, los sujetos seguían mencionando la pintura y las garrafas cuando se les preguntaba sobre el incendio. Cuando se les preguntó “¿Por qué crees que había tanto humo?” comúnmente invocaban la pintura al aceite a pesar de haber aceptado que no estaban presentes.

Cuando se escucha desinformación se crea un modelo mental en el cual el mito provee una explicación. Cuando se refuta el mito, se crea un hueco en el modelo mental. Para enfrentar este dilema, se prefiere un modelo incorrecto a uno incompleto. En la ausencia de una mejor explicación, se opta por la explicación falsa.

En el experimento del incendio en el depósito, cuando se proveyó una explicación alternativa que involucraba bencina y acelerante, era menos probable que las respuestas se refirieran a la pintura y las garrafas. La forma más efectiva de reducir el efecto de la desinformación es proveer una explicación alternativa de los eventos involucrados en el mito.

Esta estrategia se ilustra con particular claridad en juicios ficticios por asesinato. Acusar a un sospechoso alternativo redujo fuertemente la cantidad de veredictos de culpable entre los participantes que actuaron como jurados, comparado con defensas que sólo explicaron por qué el acusado no era culpable.

Para que la alternativa sea aceptada ésta tiene que ser plausible y explicar todas las característica del evento. Cuando refutas un mito se crea un hueco. Para que sea efectiva, la refutación tiene que rellenar ese hueco.

Un hueco que podría rellenarse es explicar por qué el mito es incorrecto. Esto se puede conseguir al exponer las técnicas retóricas usadas para desinformar. Una práctica referencia de las técnicas comunes a muchos movimientos que niegan cualquier consenso científico puede encontrarse en Denialism: what is it and how should scientists respond? (Negacionismo: qué es y cómo deberían responder los científicos). Las técnicas incluyen datos sesgados, teorías conspirativas y falsos expertos.

Una alternativa podría consistir en explicar por qué el desinformador promueve el mito. Despertar sospechas acerca de la fuente de la desinformación ha demostrado reducir su influencia.

Otro elemento clave para una refutación efectiva es el uso de advertencias explícitas (“cuidado, pueden engañarte”) antes de mencionar el mito. Experimentaciones con distintas estructuras de refutación concluyeron que la mejor combinación incluye una explicación alternativa y una advertencia explítica.

Los gráficos también son una parte importante de las herramientas de una buena refutación y son significativamente más efectivos que el texto para reducir mitos. Cuando se lee una refutación que entra en conflicto con las propias creencias, se tiende a aferrarse de las ambigüedades para construir una interpretación alternativa. Los gráficos son más claros y  difíciles de malinterpretar. Cuando a  un grupo de republicanos se les preguntó sobre sus creencias sobre el calentamiento global, quienes vieron un gráfico con las tendencias de temperatura lo aceptaron en mayor medida que quienes sólo leyeron una descripción escrita.

Otra encuesta encontró que si se muestran gráficos representando las temperaturas superficiales, la gente correctamente encontró una tendencia al calentamiento, independientemente de sus creencias sobre el calentamiento global. Si tu contenido puede expresarse visualmente, siempre elige usar un gráfico en tu refutación.


Este fue la última sección de esta serie de posts. La versión completa en PDF contiene ejemplos de refutaciones siguiendo estos consejos y referencias a los estudios y libros citados.


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